Programas de Opinión
Adriana Vigilanza: Creación y aprobación de leyes del poder popular es un golpe de estado sin uso de la violencia / Leyes del poder popular quieren quitarnos el derecho al voto / Es «clarísima» la intención de quitarnos la posibilidad de elegir a gobernadores y alcaldes / Las comunas están politizadas y están fracasando
Julio Borges: Denuncias sobre las cifras oficiales de viviendas construidas / En este momento sigue habiendo más de 860 refugios en todo el país / De más de 100.000 damnificados, sólo se le ha dado casas a 5.000
Adriana Vigilanza
La abogada Adriana Vigilanza lanzó varias alertas en torno a las leyes de Comunas, de Consejos Comunales, Contraloría Social y Orgánica del Poder Público Municipal, que juntas alejan el poder de los ciudadanos y acaban con el sistema federal de gobierno, tal como está establecido en la Constitución.
Para Adriana Vigilanza, la creación y aprobación de estas leyes es un golpe de estado porque se desconoce de manera absoluta el texto constitucional. Es un golpe de estado moderno en donde no se usan las armas, pero hay tratadistas de Derecho Político que aseguran que no es necesario el empleo de la violencia. El golpe lo dan los gobernantes, en contra del estado de derecho. En Venezuela, eso se logra a través del esquema que comienza a aplicarse con la receta de la Asamblea Constituyente, que destituye poderes oficialmente constituidos.
El poder popular no es poder ni popular, enfatizó Vigilanza. En el mundo entero, el mayor poder que un ciudadano puede tener es el voto directo, secreto y universal, garantizado por un ente comicial que respete la decisión del ciudadano. Ese poder permitió que pudiéramos cambiar a un alcalde como Juan Barreto por otro como Antonio Ledezma, así como cambiamos a Diosdado Cabello por Henrique Capriles.
Por eso, esas leyes aspiran a quitarnos el voto directo, secreto y universal porque allí es donde radica el poder verdadero del cambio, y del cual se derivan todas las demás acciones. La ley Orgánica del Poder Público Municipal, por ejemplo, ya nos quitó el derecho a votar por las juntas parroquiales: «Se empieza por lo poquito y se empieza poco a poco porque si no, es un golpe muy duro». Esta eliminación ya la establecía la propuesta de reforma constitucional, rechazada en 2007, que proponía otro tipo de formación geopolítica, con dos entidades político-territoriales, cuyos gobernantes son nombrados directamente por el presidente.
De modo que para Adriana Vigilanza es clarísima la intención de quitarnos la posibilidad de elegir a gobernadores y alcaldes, uno de los logros alcanzados en Venezuela con la Ley de Descentralización, la Ley de Nombramiento de Gobernadores y la Ley Orgánica de Régimen Municipal.
Con la centralización, en cambio, se tiene a un ministro como Rafael Ramírez, que puede seguir permanentemente en su cargo sin que el pueblo pueda opinar al respecto, pese a los casos de corrupción en que se le involucra. Vigilanza insistió en la importancia de recordar la última intención de las leyes del poder popular, que de paso es nombrado 81 veces en la constitución cubana.
Algunas leyes ya se están aplicando y a la gente la tienen esperanzada con la figura de las comunas. Adriana Vigilanza denunció que todos esos entes están politizados y están fracasando porque la gente que quiere integrar las comunas debe, además, militar en el Psuv. Si no cumplen con ese requisito, se les niega la posibilidad de que formen una comuna y, por ende, no se les bajan recursos para sus proyectos.
Julio Borges
Con el tema de las lluvias que generaron un importante número de damnificados a fines del año pasado, el presidente Hugo Chávez prometió que construiría —a partir de ese entonces— unas 100.000 viviendas anuales en promedio, para dar techo propio a los afectados por esas lluvias y a quienes no disponen de vivienda propia. No hace mucho, en una transmisión en cadena de radio y televisión, el presidente aseguró que esa meta había sido alcanzada El diputado y coordinador nacional de Primero Justicia, Julio Borges, desmintió en el programa que eso fuera cierto y señaló que la cifra real se aproxima a las 38.000. Eso, según cifras oficiales extraídas de informes triemstrales del Banco Central de Venezuela (BCV).
Julio Borges precisó que en este momento sigue habiendo más de 860 refugios en todo el país; el mismo número de refugios creados el año pasado. El gobierno asigno a cada uno de esos albergues un padrino y hoy en día, lamentablemente se conocen las condiciones de esos refugios, donde incluso ha habido violaciones y homicidios.
De más de 100.000 damnificados, sólo se le ha dado casas a 5.000, según palabras del ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami. Esto explica que durante este año haya habido unas 1.200 protestas por el tema de la vivienda. A juicio de Borges, este proceder refleja un gran desprecio por el venezolano más necesitado.
PJ, como lo recordó el invitado, ha estado todo el año presentando semanalmente el número de viviendas que debería haber construidas, contra las que en realidad hay. Esto se consigue con la llamada «operación lupa», en la que todos los dirigentes regionales del partido acuden a los actos gubernamentales de entrega de viviendas y allí certifican si la cifra de viviendas entregadas es la que dice el gobierno o no. Con ese sistema, se lleva un registro de las casas que se han entregado. Al día de hoy, 1 de diciembre, PJ asegura que el gobierno ha entregado 38.000 viviendas, mientras que el gobierno admite haber edificado 34.000.
Las 100.000 viviendas construidas no son todas del gobierno. Solo son 34.000. El sector privado, que es el enemigo para todo, el que destruye, el apátrida, construyó más viviendas, al llegar a 36.000. Y el llamado poder popular llegó a 31.000, que son inmuebles levantados con insumos proporcionados por el gobierno. Julio Borges acotó que es la primera vez que el BCV incluye en un informe trimestral la contabilidad de casas hechas por el poder popular. Nunca antes estas casas se habían incluido.
Hay un detalle adicional, resaltado por el diputado: cuando el BCV hizo su informe correspondiente al primer trimestre de este año, indicó que para ese entonces el sector público había levantado 1.601 viviendas. En el informe más reciente, el del tercer trimestre de 2011, el BCV corrige esa cifra a más de 4.000, haciendo contabilidad hacia atrás para que los números cuadren de algún modo.
Hay otro modo de demostrar que el número de viviendas construidas no es el que gobierno quiere hacer creer y tiene que ver con la cantidad de cemento y cabilas producidos y vendidos por el gobierno durante este año. Las cifras del BCV sostienen que este año se están produciendo y vendiendo menos cabillas y cemento. Si el gobierno dice que se están rompiendo récords de construcción de viviendas, entonces no queda más remedio que concluir una de dos cosas: o el gobierno miente o las casas se están construyendo sin cabillas. Estas viviendas no son auditadas por los técnicos del BCV, ellos reciben y publican las cifras del gobierno.
Julio Borges recordó que ninguno de los 864 refugios levantados por el gobierno ha sido cerrado hasta el momento. La atmósfera de desolación en esos refugios es, de acuerdo al invitado, indescriptible. Son descritos casi como cárceles, en términos de promiscuidad, hacinamiento y proliferación de mafias. Ahí se va animalizando la persona. Los niños pierden clases, la familia se disuelve. Nada de esto le duele al gobierno. Solo en el refugio de Mampote hay 300 familias hacinadas, mientras en el refugio del Hipódromo hay otras 300.
El CNE, en un momento dado, dijo que tenía previsto que las máquinas de votación llegaran a los damnificados, en esos refugios. Esa es la visión de dependencia con que quieren someter a los pobres, que el gran objetivo es acercarles las máquinas de votación. Al final, el damnificado es un secuestrado, según sostuvo el coordinador nacional de PJ, porque no tiene futuro, trabajo ni manera de progresar por sus propios medios y termina sometido por el gobierno.
El invitado comentó que el sistema de asistencia a los damnificados es distinto. Allí hay planes para que las familias afectadas vayan a casa de otras familias, con un subsidio para la familia anfitriona. Esto es temporal, pero con esa medida se evita que las familias afectadas por los fenómenos naturales sean dispersadas.
Después de un año, más de 100.000 damnificados siguen viviendo en 864 refugiados, así como en 153 hoteles. Esto crea una olla de presión «brutal», al decir de Julio Borges. Existe una forma diferente de solucionar ese problema. Brasil, México y Chile son países que construyen más de 1 millón de viviendas al año. Esos países lo logran con trabajo conjunto entre el gobierno, las comunidades y el sector privado, lo cual genera una explosión de oportunidades para todos.
En el plano electoral, y como despedida, Julio Borges pidió absoluta confianza porque de parte de todos los sectores de la MUD hay plena madurez de entender que uniendo a los partidos y las ONG, y celebrando las primarias es lo que va a permitir ganar las elecciones y reconciliar y unificar a un país que está dividido (Globovisión en vivo).
El programa de hoy fue dedicado prácticamente en su totalidad a la cumbre de la CELAC, que se celebrará a partir de mañana. No fueron tratados temas de la realidad política nacional ni se aportaron datos reveladores sobre el evento. (VTV en vivo).
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