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jueves, 1 de diciembre de 2011

Hugo Chávez y Dilma Rousseff en cadena nacional

Acto de firma de convenios entre los gobiernos de Brasil y Venezuela

Inicio: 8:02 pm

Culminación: 9:34 pm

 

Estos fueron algunos de los convenios firmados por los delegados de los dos países:

Acta de compromiso entre la República Bolivariana de Venezuela en el marco de la Gran Misión Vivienda Venezuela, para establecimiento del programa de transformación integral del barrio.

 

Memorando de cooperación técnica entre la Caixa de Brasil y el Banavih, en el marco del sistema nacional de viviendas y hábitat.

 

Acta de cooperación entre el Banco de Venezuela y la Caixa Económica de Brasil.

 

Acta de Compromiso entre Conviasa y Embraer, con el objeto de continuar las conversaciones a fin de concretar la adquisición de hasta 20 aviones comerciales tipo 190-AR, para emplearlas en transporte aéreo público regional y nacional.

 

Carta de compromiso entre Corpoelec y la constructora Queidos Galvao.

 

Acta de compromiso entre Corpoelec y Web Equipamientos Electrónicos de Brasil.

 

Contrato para estudios, levantamiento de información y proposición de solición para la estructura de una fábrica ensambladora de tarjetas electrónicas entre Telecom Venezuela y la Fundación Centro de Referencia de Tecnología e Innovación.

 

Memorando de entendimiento para posibilitar actividades de intercambio y capacitación científica y tecnológica en el campo de la geomática e ingeniería espacial entre el ministerio de tecnología y el ministerio de ciencia y tecnología de la República Federativa de Brasil.

 

Programa de trabajo entre el ministerio de Ciencia y Tecnología y el ministerio de Comunicaciones de Brasil para las transferencias de tecnología y conocimiento en el campo de la TV digital terrestre.

 

Al término de la firma de estos convenios, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, expresó su satisfacción por estar en Venezuela, al tiempo que dio sus saludos a «nuestro querido compañero» Hugo Chávez.

 

Rousseff señaló que, en otra época, los países de la región sufrieron todo tipo de represiones, maltratos, fueron colonizados, esclavizados. No obstante, tuvieron procesos de independencia, luchas heroicas, movimientos ocurridos en busca de la libertad. Dijo que nunca antes se había tenido una oportunidad tan grande para que este continente tuviera un rol estratégico en las relaciones internacionales. Ello, no solo porque los países de América Latina, incluyendo a los más desarrollados, han mantenido una tasa de crecimiento elevada respecto a los países europeos y EEUU. Además, los países de América Latina cambiaron su concepción de crecimiento económico, al abandonar la tesis de que era posible que los países tuvieran crecimiento sin que los pueblos lo aprovecharan.

 

Señaló que en los años 70, Brasil creía poder crecer y al mismo tiempo mantener alejada de las ganancias y calidad de vida a más de la mitad de la población brasileña. El gran cambio ocurrido en Latinoamérica —prosiguió la presidenta visitante— es justamente que nosotros encontramos una dinámica positiva porque al incorporar a nuestro pueblo en el proceso de crecimiento y desarrollo, fuimos capaces de ampliar ese crecimiento y desarrollo, y por primera vez estamos tomando el verdadero camino del crecimiento, que es crecer «con la inclusión social y la distribución del ingreso».

 

Ahora, los desafíos que se tienen por delante es cómo se va a trabajar. América Latina no es responsable de la actual crisis mundial, sino un gran factor para aumentar el crecimiento económico mundial, sobre todo en los países que no forman parte del eje desarrollado. Esta crisis —a juicio de Dilma Rosseff— es una segunda etapa de la crisis que Brasil ya conoció en 2001, que se inició con un proceso descontrolado de financiaciones y especulación con varios activos, empezando por los inmuebles.

 

Esta es una etapa extremadamente compleja para el mundo, en la que tenemos una crisis de deudas de países desarrollados y endeudados y, al mismo tiempo, una crisis bancaria que puede convertirse en una crisis de créditos. El peor efecto de esa crisis son las tasas de desempleo absurdas, sobre todo entre la población joven de los países desarrollados.

 

De acuerdo con Dilma Rousseff, esta será una crisis de absoluta falta de perspectiva. Traerá algunas consecuencias que considera complicadas para nuestros países. Entre ellas, el hecho de que no somos objeto de acoso porque nuestros mercados son apetecibles. Eso significa que tendremos una penetración de productos provenientes de esos países en crisis.

 

Considera que Brasil y Venezuela están en otra etapa de sus relaciones. Se puede construir una interacción de otro tipo, que sea realmente productiva, que los lleve al crecimiento de sus economías y pueblos respectivos. Una interacción que los lleve a un proceso, no de explotación de un país por otro, que es la forma clásica que se conoce. Actualmente, cree que estamos en un momento especial.

 

Rousseff destacó que en esta reunión pudo verificar «con mucha alegría» que el presidente Chávez está ejerciendo con mucha energía sus actividades. «Es la gran alegría que me llevo de Venezuela», dijo la presidenta del vecino país. Recordó que ella pasó por el mismo proceso que ahora atraviesan Chávez y el expresidente Lula da Silva. Agregó que Lula le pidió que le diera «un abrazo solidario» al presidente Chávez y un saludo por el papel que está teniendo en esta región del mundo.

 

En esta reunión bilateral, revisaron una gran agenda de cooperación y la delegación brasileña decidió ampliarla porque consideraron que es importante para los pueblos y la región. Reconocen la importancia histórica y el carácter único de esta reunión de la CELAC, que junta países de Suramérica, el Caribe y América Latina. Es, de hecho, la primera gran reunión de América Latina.

 

Aparte de todo lo anterior, Dilma Rousseff señaló que se hizo una evaluación de las relaciones bilaterales. Tras esa evaluación, les pareció productiva y positiva la cooperación entre la Caixa y la Gran Misión Vivienda Venezuela, con su objetivo de construir 2 millones de viviendas en los próximos 2 años. Para Brasil, ese proyecto está en muy buen camino y eso los llena de satisfacción, pues se trabaja en una unión entre Brasil y Venezuela, en la que están logrando un proceso de cooperación concreta, favorable y beneficiosa para la población venezolana.

 

Hugo Chávez, en su turno, dijo que se le ha recibido muchas veces, desde que era ministra de Energía de Lula, hace casi 10 años y ahora, se siente honrado de recibirla como presidenta del Brasil. Es una responsabilidad que trasciende al Brasil, dijo, al tiempo que le envió un saludo fraternal al expresidente Lula. Dijo, como otras tantas veces, que había que organizar una cumbre de mandatarios que superaron el cáncer, y pidió a la presidenta Rousseff que presidiera esa cumbre.

 

Para Hugo Chávez, el mundo tendría que mirar a lo que América Latina ha estado haciendo en los últimos años, con énfasis en el rol alcanzado por Brasil. Recordó que había escuchado hablar de Lula da Silva como líder sindical proveniente del mundo metalúrgico en los años 80. Resaltó que, después del golpe de 2002, fue una gran alegría ver el triunfo electoral de Lula a fines de ese mismo año, y dijo que había agencias de inteligencia que en ese entonces pedían derrocar a Chávez antes de la victoria de Lula.

 

El mandatario dijo que habría que preguntarse si hubiera sido posible la instalación de la cumbre de la CELAC sin el impulso de Brasil. Agregó que Venezuela y Brasil, como polos de poder económico, político, moral y social deben integrarse en un eje que abarque Argentina, Bolivia, el eje andino, Uruguay, Paraguay y, por encima, el arco caribeño. En ese tablero, Venezuela y Brasil tienen un papel en lo bilateral que están jugando. Por ello, decidieron acelerar el nivel estratégico y la velocidad de avance «porque tenemos cómo».

 

Chávez expresó que hay que continuar sacando de la miseria a los sectores que están en tal condición, para que se incorporen a la vida económica plena. A su homóloga brasileña le dijo que hace 12 años Venezuela tenía un índice de pobreza general de 51% y hoy se ha llevado a 27%. Y la pobreza extrema era de 21% y bajó a 7%.

 

Por lo anterior, Chávez le dijo a Rousseff que su gobierno estaba interesado en conocer más del programa Pobreza Cero. Han lanzado un programa que arranca en 2012, que se le parece mucho a Bolsa Familia, y es una línea en la que hay que acelerar. La otra línea estratégica pesada es la complementación económica productiva.

 

Según aseguró el presidente a Dilma Rousseff, se están perforando 500 pozos en la faja petrolífera del Orinoco. Añadió que para el año 2019 se espera que Venezuela produzca 6 millones de barriles diarios y dijo que V era uno de los pocos países del mundo con esa cantidad de reservas. Del mismo modo, sostuvo que para el año 2014 Venezuela estará exportando 1 millón de barriles diarios a China.

 

Se hizo un pase al proceso de cosecha de soya, Proyecto Agrario Integral Socialista José Inácio Abreu e Lima, en el municipio Aragua de Barcelona, estado Anzoátegui, donde se mostraron siembras de soya y videos de silos. Según cifras ofrecidas por el mismo Chávez, en ese proyecto hay 2.800 hectáreas bajo riego, de un total previsto de 35.000. La encargada de hablar en ese pase fue la viceministra de Desarrollo Rural Integral, Danixce Aponte. (Cadena Nacional).

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