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jueves, 31 de mayo de 2012

Programas de Opinion

Programas de Opinión

 

Aló Ciudadano

Pedro García Otero: Crisis en las ciudades venezolanas pro la indolencia del gobierno

Francisco Monaldi: Qué hacer para recuperar Pdvsa y aumentar la producción petrolera

 

Cayendo y Corriendo

Resumen: Venezuela, el país más feliz de América Latina, según la Universidad de Columbia / Video de Rafael García (ex director del DAS) y críticas a Capriles

 

Aló Ciudadano (Resumen)

Pedro García Otero

Esta semana se ha visto en Caracas cómo el gobierno ha cometido una serie de arbitrariedades contra un grupo de comerciantes con sus negocios asentados en Catia. El martes, obreros de la Alcaldía de Caracas y Fundacaracas demolieron varios galpones situados entre las calles Panamerican y Ecuador. Uno de estos galpones destruidos pertenecía a Empresas Polar. Asimismo, fue tomado un estacionamiento propiedad de Tu Carro Chocado. El mismo destino iban a correr otros nueve galpones, pero sus propietarios demostraron que no eran instalaciones ociosas. Estas acciones fueron tomadas con el apoyo de sindicatos bolivarianos, bajo el pretexto de que los terrenos donde los galpones estaban asentados son necesarios para construir viviendas.

 

Esta forma de actuar se ha repetido a lo largo de la semana y los dueños de los galpones se han mantenido alerta para evitar que ocurran más demoliciones. El periodista Pedro García Otero, coordinador de la sección «Ciudad» del matutino El Universal, afirma que lo que pasa en Caracas —y sobre todo en Catia— es que el gobierno se debate entre resolver un problema urgente que desatendió, que es el de la vivienda, o mantener el statu quo de Catia hasta ahora, que era una zona netamente comercial.

 

Como lo comenta García Otero, si uno mira a Caracas desde su punto de vista poblacional, es cierto que es una ciudad menos poblada que otras grandes capitales mundiales. Pero esas mismas comparaciones se deben hacer en materia de servicios públicos, transporte y una serie de elementos donde no ha habido inversiones desde hace 30 años. Y las consecuencias las sentimos los caraqueños en el tráfico, la inseguridad, la acumulación de desechos sólidos. Además, Caracas es una ciudad de topografía difícil, que requiere más planificación para que esos servicios funcionen como es debido.

 

Se habla de una situación en Prados del Este, donde los vecinos se quejan de que hay viviendas que están siendo tomadas por el gobierno para convertirlas en casa de abrigo o centros de entrenamiento penitenciario, incluso. Se trata de casas de las que —como lo explica el periodista invitado— el gobierno puede disponer legalmente pues sus propietarios originales están siendo enjuiciados por lavados de capital o bien por delitos contra la Ley de Bancos. Pero usar esos inmuebles para algo que no sea uso estrictamente residencial contraviene todas las ordenanzas municipales.

 

En Petare hay un grave problema de recolección de desechos. En suma, la ciudad está colapsada desde el punto de vista de sus servicios, en medio de una autoridad absolutamente diluida, donde nadie asume su responsabilidad. Lo que se ve es un grupo de funcionarios que se la pasan «peloteándose» sus culpas.

 

Si es en el municipio Sucre, allí hay una cámara municipal que no refleja la realidad municipal de ese municipio. Allí la alcaldía la ganó un candidato opositor, pero como no hubo elecciones de concejales, se mantienen los que tienen su período vencido desde hace 4 años. Por lo tanto existe un conflicto político entre el alcalde y sus concejales, que se dedican a boicotear cualquier iniciativa que surja de la máxima autoridad municipal de Sucre.

 

Pedro García Otero también hizo un repaso sobre lo que se hizo en el paseo Vargas, donde el gobierno dio inicio a varias construcciones de viviendas, aun en contra de los vecinos del sector. Esto mismo se ve en Nueva Casarapa: allí se están construyendo soluciones habitaciones pese a la protesta de los vecinos. Igual situación se observa en Los Corales o Tanaguarena, en el litoral También se ve en Fuerte Tiuna, donde se están construyendo varios edificios.

 

Más allá de que en los terrenos de Fuerte Tiuna estén creando un caos a futuro —dado que no se han construido servicios y que la autopista Valle – Coche ya no resiste un aumento en el flujo vehicular—, esos edificios no molestan lo que ya existe o no agreden lo que ya existe, de acuerdo con García Otero. El invitado asegura que la ciudad sí se puede densificar poblacionalmente, pero dentro de un plan. En Sarría, por ejemplo, donde había una oficina del Instituto Nacional de Nutrición, el gobierno está haciendo un edificio de apartamentos. Allí se puede emprender una planificación de renovación urbana y es una zona que se puede densificar, hacer viviendas y hacer servicios. De lo que se trata es de no hacer una chapucería.

 

Lo ocurrido esta semana en Catia muestra el modus operandi del gobierno, que ya se aplicó en Santa Rosa, donde existe una serie de locales que el gobierno quería demoler para construir viviendas en esos terrenos. Allí se prometió que iba a haber negociaciones, mesas de diálogo, y que el gobierno iba a pagar un justiprecio a los dueños de los locales afectados. De la noche a la mañana, se recurrió a la mandarria sin derecho a pataleo. O bien ocurría que —igualmente en Santa Rosa— se le decía a la gente que su negocio valía una cantidad x de bolívares y se le multaba por ese mismo monto x.

 

Cabe preguntarse si Caracas es realmente tan manejable, vivible y fácil como para que el alcalde del municipio Libertador pueda ser, simultáneamente, jefe del comando Carabobo sin que pase nada. Valdría la pena preguntarse también si Caracas no se merece un alcalde que esté 24 horas al día pendiente de la ciudad.

 

Como los casos anteriores, se pueden enumerar más. Existe la situación del viejo mercado de Chacao, donde una docena de comerciantes tienen trancado un proyecto muy bonito. El TSJ apoyó a estos comerciantes, incluso contraviniendo la voluntad de los vecinos del municipio, que habían votado a favor del proyecto, conocido como el Centro Cívico.

 

No se puede dejar de lado el tema de la crisis eléctrica, que afecta a todo el país. Pedro García Otero recordó que hace año y medio se celebraron una suerte de interpelaciones a los ministros, ante la AN, que fueron transmitidas en cadena nacional de radio y televisión. En esas interpelaciones, tanto el vicepresidente Elías Jaua como el entonces ministro de Energía Eléctrica, Alí Rodríguez, dijeron que dicha crisis había sido superada y atribuida a la severa sequía de 2010. Esa crisis se mantiene y ahora atribuida al saboteo, que parece ser la fase superior de las excusas que este gobierno maneja.

 

En la época del segundo gobierno de Rafael Caldera, las inversiones para el sector eléctrico eran de unos US$ 5.000 millones anuales, lo cual era una cifra absolutamente inalcanzable para los parámetros financieros que se manejaban en ese entonces. Esa misma cifra se mantuvo en todos estos años. Pero no es que no se haya invertido en el sector eléctrico: lo que ocurre es que las obras no se terminan. Hubo una prisa, no hace mucho, por acometer unas obras de generación eléctrica, pero también hace falta invertir en la distribución y transmisión de esa energía.

 

Los apagones comienzan a multiplicarse en Caracas, pero Pedro García Otero comentó que si en la capital la gente cree que está viviendo incómoda, habría que mudarse al interior, para conocer de primera mano el infierno que se vive allí. Reiteró que son 30 años sin hacer inversiones en infraestructura pública.

 

La Torre Este de Parque Central se ha comido 8 veces su presupuesto original. El BusCaracas ya va por Bs.F 800 millones gastados, monto con el que se hubiera podido construir otro Metro. Y si de Metro se trata, hay que hablar del Metro de Valencia, que solo tiene dos estaciones. O el Metro de Maracaibo, conocido allá como «centímetro».

 

García Otero comenta que, para ser justos, no todo es responsabilidad del gobierno. A nivel vecinal hay, lamentablemente, una sociedad muy poco articulada en la que mucha gente prefiere alejarse de los problemas, o de la participación en su solución, y dejar las repuestas ciudadanas en manos de pequeños grupos. Esto pasa en las asociaciones de vecinos y los consejos comunales. Lo que se recomienda es que la gente se involucre más. Hay una mayoría silenciosa que debería actuar, sin necesidad de meterse en política sino simplemente hablando de los problemas que nos afectan a todos día a día.

 

En este país se está imponiendo la voluntad de un grupo. El ministro Farruco Sesto decidió que en Caracas cabía otra Caracas y el presidente le compró esa idea. Con esa premisa, están aprovechando para tomar terrenos de pequeños comerciantes. Esto es una lección para quienes pensaban que solo se metían con Empresas Polar, Cantv cuando era privada o la Electricidad de Caracas cuando era una empresa privada. Aquí llegó el momento en que el gobierno se está metiendo con el pequeño comerciante.

 

Francisco Monaldi

Pdvsa está pagando un alto costo para emitir bonos y emplear otros diversos mecanismos para endeudarse. La estatal petrolera no ha logrado aumentar su producción, que hoy está 3 millones de barriles por debajo de lo que el plan «Siembra Petrolera» establecía. Según el propio Banco Central de Venezuela (BCV), dependemos más que nunca del petróleo. El precio está por encima de los US$ 100, pero empieza a observarse un descenso. ¿Qué se puede esperar para los próximos meses? El economista y profesor del IESA, Francisco Monaldi, admite que la actual situación nos hace tremendamente vulnerables puesto que no estamos exportando prácticamente nada más. Estamos en una situación de dependencia brutal del precio del petróleo.

 

Una de las grandes preocupaciones en torno a Pdvsa es que su deuda se ha incrementado de US$ 4.000 millones a más de US$ 40.000 millones en poco más de 5 años. Sin embargo, ni la inversión en la industria petrolera ni la producción se han incrementado. Esto significa que el país se está endeudando no para invertir sino para consumir. A la larga, el economista invitado advierte que el crecimiento de la deuda se hará insostenible a menos que el petróleo siga subiendo sistemáticamente. Es realmente escandaloso que la deuda de Pdvsa se multiplique de esa manera y la inversión en producción no crezca.

 

El plan «Siembra Petrolera», que arrancó en el año 2005, estaba trazado hasta 2012. En él se planteaba llevar la producción petrolera venezolana a 5,8 millones de barriles diarios y hoy se producen 2,9 millones. Es decir, se produce menos petróleo que cuando el plan se inició. No solo no se ha logrado duplicar la producción sino que incluso estamos produciendo menos que en ese momento. Hablamos de que se están dejando de percibir recursos en una magnitud brutal, por el fracaso de ese plan.

 

Venezuela es un país atractivo para las inversiones, aunque no con las condiciones jurídicas actuales, pues no hay credibilidad en el marco jurídico. Venezuela requiere credibilidad institucional y que la estatal petrolera cumpla sus compromisos para con sus socios. A las empresas mixtas de crudo convencional se les deben US$ 10.000 millones. Como Pdvsa debe ese dinero, las empresas mixtas no han podido acometer sus planes de expansión. ¿Qué inversionista internacional va a invertir en una industria que tiene estos problemas básicos de cumplimiento de compromisos con sus socios?

 

La conclusión que se debe tener en mente es que este es un tema importante para el futuro que queremos construir. Producimos menos petróleo, exportamos menos petróleo y derivados. Importamos más y cobramos solo entre 60% y 65% de la producción total. Solo quedan entonces estos escenarios: o seguimos como vamos, o se hace un cambio de política con éxito. Para Francisco Monaldi, aquí hay una oportunidad de incrementar la producción de manera significativa. Las bases están dadas y la clave no es necesariamente un cambio de leyes. Lo importante —insiste el invitado—  es generar credibilidad y capacidad en Pdvsa para poder cumplir a sus socios y las inversiones que se tienen que ejecutar, se ejecuten.

 

El BCV ha tenido que hacer algo inédito, que fue prestarle a Pdvsa US$ 100.000 millones para que la estatal petrolera pueda cumplir con sus gastos operativos. Es decir, para poder pagar los salarios a sus trabajadores, entre otros compromisos internos. Todo lo que le ingresa actualmente a Pdvsa, se va en buena parte al Fonden, fondo manejado directamente por el presidente de la República. De modo que Pdvsa tiene que pedir prestado para hacer mantenimiento básico: desde taladros hasta la compra de camiones rock star para la campaña.

 

Hay que introducir transparencia y reglas claras en la manera como se financia el Estado venezolano. Los recursos salen del presupuesto nacional, hacia los fondos, y están siendo manejados discrecionalmente por el presidente, no en inversiones en la industria petrolera, para que no siga declinando. La producción del lago de Maracaibo ha decaído en casi 1 millón de barriles en los últimos 10 años.

 

Al nivel de gasto que tenemos en este año electoral —el gasto más alto en términos relativos respecto a los demás países de América Latina—, ni siquiera el precio actual nos está alcanzando. Obviamente, el gobierno podría reducir su gasto y hay cierta flexibilidad para eso. Este nivel de gastos es insostenible con precios inferiores a los US$ 90 por barril, según cálculos del invitado.

 

Francisco Monaldi dejó claro que la subida en los precios del petróleo no se puede atribuir a lo que los países productores hayan hecho o dejado de hacer en estos años. Ese incremento se debe a un aumento brutal de la demanda de mercados, tales como el chino. Si uno se pone a ver los aumentos de producción que ha habido a lo largo de estos años, la actual producción no se da abasto para la demanda. No obstante, hay coyunturas —como la caída del mercado en 2008— en que sí es cierto que el recorte de producción impuesto por la Opep sí ha puesto un piso al precio del petróleo. Pero el actual aumento de los precios del petróleo no es atribuible ni a Venezuela ni al resto de los países productores.

 

Monaldi insiste en que hay que aprovechar una oportunidad histórica de tener las reservas más grandes del mundo y producir más petróleo, aprovechando que el mercado ha tenido una situación favorable para Venezuela. Lo crucial —reitera el invitado— es credibilidad y mejorar la capacidad de producción e inversión, de manera que Pdvsa pueda invertir en su propio crecimiento (Globovisión en vivo).

 

Cayendo y Corriendo (Resumen)

Hashtag del día: #demasiadofeliz

Pregunta del día: ¿Por qué cree usted que Venezuela es el país más feliz de Suramérica?

 

Miguel Ángel Pérez Pirela comenzó el programa con la información de una encuesta publicada por la Universidad de Columbia (EEUU) donde Venezuela aparece como el país más feliz del mundo. Esto es la razón de ser del hashtag del día, así como de la pregunta formulada para que los televidentes la respondieran durante el tiempo de difusión del programa.

 

Aparte de esto, el conductor del programa se mostró satisfecho por la noticia de una estudiantina en la Universidad de Tokio, dedicada al estudio y difusión de la música folklórica venezolana. Varios videos de los jóvenes japoneses interpretando música venezolana fueron colocados en el programa.

 

Dicho lo anterior, Pérez Pirela procedió a restar crédito al estudio de opinión publicado por la empresa Varianzas, que daba a Hugo Chávez una ventaja más estrecha de lo habitual sobre Henrique Capriles: 50,5% de intención de voto para el presidente contra 45,7% para el candidato de la unidad. Miguel Ángel Pérez Pirela comentó que el propietario de Varianzas, Rafael Delgado Osuna, es primo de la periodista Nitu Pérez Osuna y familiar de personajes vinculados al pasado de la llamada IV República.

 

El politólogo conductor del programa retomó el tema de la encuesta de la Universidad de Columbia, respaldado con gráficos. No obstante, el Informe Mundial sobre la Felicidad (ese es su nombre) detalla que Venezuela ocupa el primer lugar de felicidad pero solo en Latinoamérica. A escala mundial, el país ocupa el puesto 19, lo cual indica el error de datos en que Pérez Pirela incurrió inicialmente.

 

Miguel Ángel Pérez Pirela aprovechó para fustigar a los gobiernos anteriores al de Hugo Chávez, diciendo que era muy difícil estar «demasiado feliz» en aquel entonces, cuando se había producido un caracazo, o «cuando Jaime Lusinchi estaba haciendo pipí borracho allá, en el antiguo Hilton» o cuando «a uno como adolescente lo cazaban (…) para hacer el servicio militar» o «cuando uno salía de bachillerato y no tenía cupo en la universidad».

 

Insistió en que esa felicidad reflejada en el estudio de opinión no era casual sino causal y pasó a enumerar lo que para él son logros del actual gobierno. Añadió: «Esto tiene razones políticas, sociales; esto tiene razones incluso morales de la autoestima (…). Ahora nos sentimos la generación bicentenaria e incluso encuestadoras estadounidenses están percibiendo la felicidad de los venezolanos. Mosca: no somos felices porque lo dice una encuestadora gringa. La encuestadora gringa simplemente tiene que describir algo y lo hizo». Miguel Ángel Pérez Pirela añadió que en el estudio de opinión Venezuela había quedado por encima de países como Colombia, Francia, España, México, Alemania, Japón e Italia, entre otros.

 

A propósito de ese estudio, Pérez Pirela recordó que una encuesta de GIS XXI había arrojado como resultado que el 82% de los venezolanos se declaraba feliz o muy feliz. Pidió imaginar que Venezuela no fuese el país donde «los medios de comunicación privados atacan todos los días y tratan de inocular odio a las venezolanas y los venezolanos. Ahí el 100% de los venezolanos sería feliz. ¿O no? (…) Imagínense: si el 82% de los venezolanos es feliz, ¿cómo será sin Globovisión? No digo que hay que cerrar Globovisión. Déjenla ahí, déjenla ahí».

 

Terminado el tema, Miguel Ángel Pérez Pirela señaló que hoy quedó lista la propuesta de Ley de Desarme para que sea enviada a la AN y allí sea discutida en sesión plenaria. Según ese instrumento legal, se establecerá un plazo de 180 días para que quienes estén en posesión de un arma la entreguen a las autoridades competentes. Se penará con 22 años de cárcel a los funcionarios de seguridad que estén incursos en tráfico de armas de guerra en los centros penitenciarios del país.

 

Pérez Pirela se burló, además, de unas declaraciones ofrecidas hace algún tiempo por Henrique Capriles, donde el candidato decía —según el conductor del programa— que su ídolo era el ex presidente Lula da Silva. Esto, porque el Partido de los Trabajadores (al que pertenece el ex mandatario brasileño) declaró hoy su apoyo a Hugo Chávez. El conductor del programa comentó: «Si hacen un circo, les crecen los enanos». Aprovechó para criticar, una vez más, a Leopoldo López y Henrique Capriles por haber acudido a Álvaro Uribe Vélez para organizar un plan de seguridad para Venezuela.

 

El conductor del programa mostró un video donde Rafael García, ex director de informática del DAS (Colombia), asevera que había una conspiración contra Venezuela. En el video, García acusa a Jorge Noguera, otro ex director del DAS, de participar activamente en esos planes de conspiración contra el país y, en específico, contra Hugo Chávez. En esos planes habrían participado «sectores ilegales colombianos con miembros de la oposición venezolana (…). Entiendo que Jorge Noguera le colaboró a las AUC en ese tema».

 

García también dijo que en más de una ocasión vio a funcionarios del DAS y de organismos venezolanos pasar «armas, explosivos y todo eso» por Paraguachón: «Yo pensaría que los explosivos con los que mataron a Danilo Anderson fueron parte de esos explosivos que yo vi pasar por Paraguachón».

 

A juicio de Miguel Ángel Pérez Pirela, lo dicho por Rafael García permite vislumbrar «cuál es el verdadero plan de seguridad (…) que está proponiendo Henrique Capriles Radonski y su mentor político internacional, Álvaro Uribe Vélez, que habla más de Venezuela que de Colombia» (VTV en vivo).

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