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martes, 31 de enero de 2012

Programas de Opinion

Aló Ciudadano

Hiram Gaviria: Destitución de Loyo fue abrupta / El país produjo menos de lo que Hugo Chávez dijo en su memoria y cuenta / El ejecutivo tiene que sentarse a dialogar con los productores y sus gremios legítimos / El precio de los alimentos crece a un ritmo mayor que el resto de los bienes / La causa de los problemas del sector agrícola es la ausencia del diálogo por parte del gobierno / El gobierno debe ser reflejo de las tendencias y matices del país

 

Gustavo Tarre Briceño: el Poder Judicial debe ser totalmente ajeno a toda militancia política / El nuevo presidente no necesita de una Asamblea Constituyente para gobernar / Una cosa es el chavismo arrogante en el poder y otra, el chavismo derrotado / María Corina Machado es capaz de debatir con Hugo Chávez, acorralarlo y noquearlo

 

Dando y Dando

Eduardo Cornejo, Alfredo Oliva, Andrés De Chene: Antecedentes del 4 de febrero de 1992

 

Aló Ciudadano (Resumen)

Hiram Gaviria

Como señaló el diputado Hiram Gaviria al inicio de su participación, el pasado fin de semana el presidente Hugo Chávez decidió sustituir a Juan Carlos Loyo de la cartera de Agricultura y Tierras, lo cual tiene una lectura: es una decisión abrupta porque si hubiese sido una decisión madurada y pensada, lo lógico es que este ministro hubiera sido sustituido por otro ministro y no por el vicepresidente Elías Jaua.

 

En el fondo, para Gaviria es una decisión oportuna porque con esa sustitución, el presidente de la República está reconociendo implícitamente que las cifras que le suministraron y que él mismo dio a los venezolanos el pasado 13 de enero, en su memoria y cuenta, no se corresponden con la realidad. En esa ocasión, Hugo Chávez dijo que habíamos crecido en 37 de 45 rubros agrícolas, entre los que incluyó el arroz, el café, el girasol, la caña de azúcar, la carne.

 

Fue entonces cuando el parlamentario le solicitó la palabra al mandatario y éste se la concedió, ocasión que Gaviria aprovechó para señalarle al presidente que esas cifras no coincidían con las que manejaban los gremios.

 

Casualmente, Hiram Gaviria contó que hoy recibió, en su oficina de la comisión de ambiente, recursos naturales y cambios climáticos, a una comisión de productores cafeteros proveniente de Trujillo y Mérida. La realidad, tal como la cuentan estos productores, es que la producción de café ha disminuido, hasta situarse por debajo de 800.000 quintales. El país, en algún momento, llegó a producir exactamente el doble de esa cantidad. Lo mismo ocurre entre los gremios del arroz, por ejemplo. El año pasado se produjeron 840.000 toneladas de arroz, superior a las 500.000 toneladas del año 2010 pero muy inferior a la cantidad de 1.200.000 toneladas que se llegaron a producir. Así ocurre con la carne y otros rubros.

 

Hiram Gaviria acotó que su intención en esa solicitud de palabra que le hizo al presidente no era  la confrontación sino que el Ejecutivo Nacional se siente, junto con los productores reales, representados por sus gremios legítimos, a ver dónde estamos parados y qué hay que hacer para aumentar la producción y el empleo en el medio rural.

 

Si se habla de otros rubros, el panorama no varía. En la carne, cuya producción era 100% nacional, tenemos que el año pasado se importaron 300.000 toneladas de carne de bovino. La totalidad de las caraotas negras son traídas de Chile y Nicaragua. Estamos trayendo 230.000 toneladas de leche en polvo. Estamos trayendo de Nicaragua 800.000 toneladas de café. Según cifras de Fesoca, los venezolanos consumimos 1.200.000 toneladas de azúcar y estamos trayendo entre 600.000 y 700.000 toneladas.

 

Si bien es cierto que importamos grandes cantidades de comida, igualmente hay dificultades para conseguir café, harina, carne, aceites comestibles. Cuando el consumidor los consigue, los consigue a precios muy altos. Las cifras del BCV indican una inflación de 27,6% para el año pasado. Pero la inflación en alimentos quedó fijada en 33,6%. Es decir, el precio de los alimentos crece a un ritmo mayor que el resto de los bienes.

 

Los problemas de la agricultura tienen que ver, en parte, con la inseguridad jurídica y los problemas de vialidad del país. La infraestructura se ha deteriorado y los precios que el gobierno impone a los alimentos no son rentables. Pero, en esto hace hincapié el parlamentario, el problema es fundamentalmente político, cuya causa es la ausencia de diálogo. En la reunión que el diputado Gaviria sostuvo hoy con los productores de café no se le preguntó a nadie en qué partido militaba. Son venezolanos que solo saben sembrar café, que no son apátridas, oligarcas o imperialistas. Solo quieren que el país produzca. Por tanto, el llamado que el diputado hizo de manera reiterada es a sentarse el Ejecutivo con los productores de esos rubros, que saben cuándo hay que financiar.

 

No es posible tocar el tema de la leche y la carne en Venezuela y excluir, por ejemplo,  a los productores de Machiques, El Vigía o Villa del Rosario. Si el gobierno insiste en ignorar a los productores reales, los platos rotos los terminan pagando los consumidores.

 

Por otro lado, el parlamentario resalta que esta sustitución de Juan Carlos Loyo por Elías Jaua, que antes había sido ministro de agricultura y tierras, demuestra que al lado del presidente de la República hay un número limitado de colaboradores. El país no puede ser gobernado solo desde un mismo ángulo. Los problemas del país son tantos y tan graves que no pueden ser resueltos por gente que tiene un mismo pensamiento político. El gobierno, asevera el diputado Gaviria, debe ser reflejo de las tendencias y matices del país. Si seguimos por este camino, los problemas de la inseguridad, de la seguridad social, de la comida, lejos de resolverse, se van a complicar más.

 

El diputado Gaviria, que es simpatizante de la candidatura de Pablo Pérez, manifestó que el gobernador zuliano no pudo haber sido más oportuno al haber hecho un llamado a la imparcialidad del CNE. El diputado dice no tener la menor duda de que el candidato en mejores condiciones para derrotar a Hugo Chávez es Pablo Pérez. La foto del 13 de febrero, justo después de las elecciones primarias, es la de todo un país que busca una alternativa, esa foto es la foto del país del cambio, el 7 de octubre, es el país —como lo dice Pablo Pérez— de salir de abajo, echar pa'lante y vivir mejor.

 

Gustavo Tarre Briceño

El abogado constitucionalista y profesor universitario Gustavo Tarre Briceño se refirió, en primer término, al acto con que hoy se dio inicio al año judicial, con discurso de Chávez y cadena nacional incluidos. Para Tarre, quien tenía dudas aún de si salir o no de este gobierno tendría suficiente con ver esa transmisión conjunta de hoy.

 

Gustavo Tarre Briceño acotó que el Poder Judicial debe ser totalmente ajeno a toda militancia política, no tiene ningún derecho a entrometerse en asuntos políticos y electorales. El presidente de la República, por su lado, tiene que respetar esa independencia del Poder Judicial. El Poder Judicial —insistió el invitado— debe demostrar una total imparcialidad en relación con los asuntos políticos. Todo eso fue pateado hoy por la directiva del TSJ, el presidente de la República, los ministros del gabinete y el público de hoy —entre quienes se encontraban varios jueces—, que aclamaron al presidente mientras hablaban. Ese es el país que Venezuela ya no quiere, que hay que descartar y contra el cual los golpistas dicen haberse alzado el 4-F.

 

Tarre Briceño especificó que el Poder Judicial de 1992 se parece más al Poder Judicial suizo, si hablamos en término de parcialización. El invitado expresó que no se entiende qué visión pueden tener del Estado el presidente de la República, los ministros, los directivos de la AN o los magistrados del TSJ, cuando hacen de un acto —que debería ser solemne— una especie de carnaval electoral.

 

¿Qué debe hacer el próximo presidente que sea electo y se vea obligado a gobernar con poderes públicos que le van a ser adversos? Gustavo Tarre Briceño admite que esa es una situación difícil. Hay precandidatos que piensan que hay que recurrir a una Asamblea Constituyente para declarar la cesación de todos los poderes públicos para proceder a nuevas designaciones. El problema de la Asamblea Constituyente es que mete al país en un proceso político que dura año y medio —o dos— en un momento en que se requiere de productividad.

 

Un presidente recién electo viene investido de soberanía popular, como lo recuerda Gustavo Tarre Briceño. En el momento de su toma de posesión, es el único funcionario con investidura y legitimidad popular. La AN ha sido electa varios meses antes, y los magistrados han sido designados por mecanismos indirectos. Hay confrontación entre la soberanía que el pueblo acaba de expresar y unos poderes públicos que se resisten a obedecer al pueblo. Esa expresión popular va a prevalecer a través de referendos consultivos, abrogativos y revocatorios, con los que se tiene la posibilidad —si es necesario— de solicitar una renuncia colectiva a la AN, por ejemplo. Y una cosa es el chavismo arrogante en el poder y otra, el chavismo derrotado después de las elecciones.

 

Gustavo Tarre Briceño, que apoya a la precandidata María Corina Machado, resaltó que el voto del 12 de febrero no es solo por un precandidato sino por una forma de hacer campaña. Hay una forma, consistente en señalar que el presidente Chávez tiene una gran popularidad, el gobierno es muy malo y hay que procurar desligar a Chávez de los errores del gobierno. Según esa tesis, no hay que atacar a Hugo Chávez sino a sus políticos y funcionarios. Es una visión legítima, pero a los electores de las primarias les toca resolver si esa visión es correcta. La otra visión es la esgrimida por María Corina Machado: si a esos electores no se les dice que Hugo Chávez es culpable, van a volver a votar por él.

 

Otra pregunta que se impone es qué va a ocurrir entre el 7 de octubre y la entrega del gobierno, que es en los primeros días de 2013. Para eso se requiere que el presidente electo tenga un gran carácter y que la movilización popular que lo eligió sea puesta en la calle para impedir que haya abusos del tipo de «raspar la olla». Desde el punto de vista jurídico habrá quien diga que el presidente saliente puede ejecutar esas acciones pero lo cierto es que ante el pueblo habrá perdido toda legitimidad y tendremos otro Chávez enfrente. La posibilidad de actividades ilícitas, de donar grandes cantidades de dólares al exterior se va a ver limitada por la fuerza que el pueblo va a expresar al momento de elegir a otro presidente de la República.

 

Tarre Briceño insiste en que, aunque los 5 precandidatos de la unidad son muy buenos, quien mejor encarna la posibilidad de derrotar a Hugo Chávez es María Corina Machado. Se trata del coraje para ejercer el poder, para cobrar a la hora de las elecciones y la capacidad de reiniciar la transformación de V. Todo eso confluye en ella.

 

El invitado pidió a los venezolanos que reflexionen y decidan quién de los precandidatos es capaz de debatir con Hugo Chávez, acorralarlo y noquearlo. Les pidió que piensen quién se le puede parar sin miedo a Chávez y decirle 4 verdades. La forma del liderazgo que Venezuela requiere en este momento la tiene ella, según reiteró Tarre Briceño (Globovisión en vivo).

 

Dando y Dando (Resumen)

Eduardo Cornejo, Alfredo Oliva, Andrés De Chene

Se formó una mesa de análisis en el programa, integrada por el productor audiovisual de VTV, Eduardo Cornejo, el columnista del Correo del Orinoco Alfredo Oliva y el periodista Andrés De Chene, para analizar los antecedentes del 4 de febrero de 1992, día en que ocurrieron los sucesos que el canal del Estado cataloga de «rebelión cívico militar».

 

De acuerdo con estos invitados, para la época de los años 90 privaba el consenso de Washington, un conjunto de medidas ligadas al tema económico, que seguían los lineamientos del FMI, el Banco Mundial y otros entes económicos.

 

Para Andrés De Chene, la joven oficialidad de esa época se estaba dando cuenta de que había gran descontento en el país porque el presidente Carlos Andrés Pérez «se unió al Banco Mundial y al FMI para hacer un programa que llamó "El paquetazo" que (…) iba ser manejado gerencialmente en Venezuela, sin contabilidad, por supuesto, por los IESA boys (…). Esos IESA boys por supuesto que lo que querían era engordar el bolsillo, más que darle al pueblo sus necesidades». Según De Chene, era lógico que Pérez hubiera ganado las elecciones de 1988, pues su contrincante (Oswaldo Álvarez Paz) iba «de botiquín en botiquín».

 

En lo que se refiere a Alfredo Oliva, en Venezuela se estaba vendiendo el pulmón y el corazón del país a cambio de dólares, por medio de las privatizaciones que el gobierno de Carlos Andrés Pérez había emprendido. «A un país que se respete (…) no se le ocurre entregarle las telecomunicaciones a un tercero, a un país foráneo», expresó. Agregó que la existencia de Hugo Chávez estuvo plagada de miserias, y el hombre es determinado por circunstancias y procesos históricos. Además, entre la población cundía la impotencia y la desesperanza por no tener un interlocutor en la calle, ni partidos o movimientos que dieran respuesta a las recetas económicas que se nos iban a aplicar «con todo el dolor».

 

Andrés De Chene comentó que para la época los intereses en la banca privada llegaron a ubicarse en 83,5%. Alfredo Oliva dijo, además, que el movimiento obrero de entonces carecía de capacidad de respuesta, mientras que la izquierda estaba plegada al sistema.

 

El resto del programa transcurrió en el mismo sentido. No hubo menciones a los precandidatos, excepto para decir que Diego Arria era enviado de la CIA y no era dueño de los terrenos de La Carolina, por lo que no podía decirse que el gobierno le robó nada. Esto lo aseveró Andrés De Chene (VTV en vivo).

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