Mensaje Anual del Presidente Hugo Chávez al país. Memoria y Cuenta. Parte 3
Hugo Chávez volvió a hacer predicciones sobre las elecciones regionales, específicamente de Francisco Arias Cárdenas: «Aunque ustedes no lo crean, ese va a ser el gobernador del Zulia». Ante las risas y el gesto incrédulo del diputado Alfonso Marquina, Chávez se dirigió a él y le dijo, divertido: «Acéptame al menos que tiene posibilidades (…), encuestas hay para todos los gustos».
Señaló, inmediatamente después de eso, que los que iban punteando en las encuestas no tenían por qué debatir: «El que está por debajo es el que está loco porque le den debates». Una vez más, se dirigió a la diputada María Corina Machado: «Si usted es candidata, no vaya a debatir conmigo. Se lo recomiendo». El adusto semblante de la diputada fue enfocado por las cámaras en ese momento.
Señaló que algunos sectores lo criticaban por el tema de las adquisiciones militares: «¿Y qué quieren? ¿Quieren un país que no tenga una FANB mínimamente equipada para la defensa de nuestro territorio, de nuestra soberanía? Comento que le pidió un crédito al premier ruso, Vladimir Putin, por US$ 4.000 millones, para terminar de pagar «los equipos que están llegando y para traer otros».
Hugo Chávez informó que, solo con la primera entrega de equipos militares de Rusia —y algunos provenientes de China—, se ha duplicado todo el poderío militar que pudo haber tenido Venezuela a lo largo de la historia del último siglo. Insistió en que la adquisición de ese armamento no era para agredir a nadie sino «para la defensa del país». Añadió: «Para nada es cierto (…), que Venezuela es el país que más gasta en armas. Somos al revés: uno de los países que menos invierte en armas, en este continente y en el mundo». Reiteró que el país necesita unas fuerzas militares medianamente equipadas, bien organizadas y bien moralizadas.
En ese punto, el presidente volvió a referirse a los sucesos del 11, 12 y 13 de abril de 2002 y preguntó directamente a monseñor Diego Padrón, presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, Quién de la jerarquía venezolana ha pedido perdón o algo parecido por la masacre de Puente Llaguno. «Nadie ha pedido perdón. Nadie».
Invitó al país a acompañar a la FANB, independientemente del color político. Se quejó de que el general Henry Rangel Silva, próximo Ministro de la Defensa, ha sido irrespetado: «Le han dicho no sé cuántas cosas y todo descontextualizando unas cosas que él dijo. Tiene derecho a hablar también (…). Es un alto general de la República». Dijo que fueron extraídas «con lupa» unas declaraciones ofrecidas por el alto funcionario militar. Reiteró que el país, como un todo, debe acompañar los cambios que hay en la FANB. No hay militares que se presenten una vez más o alguna otra vez, para hacer lo que aquí pasó, por ejemplo, el 11 de abril. No».
»Como también yo estoy seguro que más nunca, lo creo y lo espero, la juventud militar tendrá motivo alguno para hacer lo que nosotros hicimos, equivocado o no, el 4 de febrero de 1992. Que no habrá motivos para hacerlo. La FANB es uno de los pilares fundamentales de la República. La FANB, su unidad interna, es vital para asegurar la paz de la República, la paz de la nación».
Añadió: «En el caso de que quien gane las elecciones primarias de la oposición, vuelvo a repetirlo, nos gane las elecciones presidenciales, no tengan ningún temor. Yo seré el primero en decir "Lo felicito o la felicito". Y yo estoy absolutamente seguro que mis hermanos de armas irán a cuadrarse allá, gústeles a algunos o no les guste. Porque es la decisión soberana de un pueblo. Eso va a ser así y eso tiene que ser así, pero ustedes hagan lo mismo».
Sobre ese particular, insistió: «Yo saldría de primerito a decir y llamar a la paz, a la calma y a la democracia y las instituciones y a fortalecer el camino pacífico, democrático de esta República, de esta patria. Ahora, lo menos que uno puede aspirar de mis contrincantes, (…) es que juguemos transparente. Digan lo que digan, digámonos lo que nos digamos». Adelantó que insistiría en ese mismo tema durante todo el año, hasta el 7 de octubre.
Reiteró que hay quienes están barajando «el puñal aquí. "No, ya Chávez perdió. Si ganara, eso es fraude". Y entonces están comenzando a decir, a decir, a decir, para ir calando, calando, calando en la mente de algunos por si acaso ocurre eso, llamar a desconocer los resultados, a cantar fraude y a pedir una invasión. Cuidado. Cuidado, que esta es la patria de nuestros hijos».
Se refirió a las comparecencias de los ministros a principios del año pasado y las calificó de buen ejercicio político. Reiteró que los ministros de su gabinete «están a la disposición de ustedes si es que se quiere repetir un ejercicio político como ese, de debate». Con relación a esas interpelaciones (término utilizado por el presidente en su alocución) hubo 64 intervenciones de diputados de ambas bancadas. Por su parte, los ministros tuvieron 5 sesiones de 44 horas y 34 minutos. «Creo que nuestro pueblo algo aprendió», apuntó Chávez.
Algo más tarde, el jefe de Estado señaló estar dispuesto («si yo fuera diputado») a admitir que parlamentarios de la oposición ocupen puestos dentro de la directiva de la Asamblea. Se apresuró a decir que ese era un tema en el que él no tenía competencia alguna y sólo estaba emitiendo su opinión. Pero reiteró que no temía que un diputado opositor ocupara un lugar en la directiva de la AN.
Hugo Chávez señaló que la crisis eléctrica había sido plenamente superada y felicitó por ello a Alí Rodríguez, ministro de Energía Eléctrica, los trabajadores de Corpoelec y la FANB. Chávez admitió que entre 2010 y 2011 «teníamos ahí varios problemas graves». Uno, las lluvias, los deslaves y las inundaciones al sur del Lago de Maracaibo. Dos, la recesión económica, producto «no de errores del gobierno (…). Sencillamente la crisis mundial, casi todo el mundo se vino abajo». Tres, la caída del precio del petróleo y la reducción de la producción en 400.000 barriles. Y además de eso, la severa sequía de 2010.
De hecho, sostuvo que el gobierno se vio obligado a «bajarle la cuchilla» a las industrias del aluminio y a Sidor pues son industrias que consumen más energía eléctrica que Caracas.
El mandatario también enumeró algunas de las leyes habilitantes aprobadas por la AN durante el año pasado: la reforma a la Ley Orgánica de la FANB; la Ley del reglamento de propiedad de las viviendas: «Les estamos dando propiedad. Y son unas señoras viviendas (…). Y además los pobres pagan 10% de lo que valen las viviendas»; la Ley que crea una contribución especial por precios extraordinarios y exorbitantes del petróleo; la Ley de las Dependencias Federales; la Gran Misión Hijos de Venezuela y la Gran Misión en Amor Mayor.
Al mencionar Chávez esa ley, el diputado Alfredo Ramos aprovechó para pedir la palabra en ese momento y le dijo al mandatario nacional que reconocía el esfuerzo hecho con los adultos mayores, sobre todo en las soluciones para quienes no habían completado el número de cotizaciones. Le propuso la reforma del artículo 6 de la Ley del Seguro Social, para que todos los trabajadores —incluso los independientes— puedan inscribirse en el Seguro Social, pagar sus cotizaciones y optar a una pensión.
El presidente agradeció la propuesta del diputado Ramos y se mostró de acuerdo con ella porque «eso permite fortalecer el sistema de seguridad social». Y resaltó el aumento en el número de pensionados durante su gestión. Garantizó que ese número aumentaría aún más una vez que la Misión En Amor Mayor entrara de lleno a funcionar.
Hugo Chávez reiteró su compromiso de promulgar una nueva Ley Orgánica del Trabajo para el 1 de mayo de este año. Adelantó que pronto sería aprobada, vía habilitante, la figura del Bono Orinoco con la que se va a empezar a pagar gran parte de las prestaciones atrasadas de los trabajadores, «que es una deuda grande (…), y además para pagar parte de lo que viene» (Cadena Nacional).
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