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miércoles, 11 de enero de 2012

Colombia-Venezuela 11/01/12


Venezuela

La Nación

Entrevista: "Sigue en aumento sostenido ingreso de refugiados al país"

 

Correo del Caroní

Acusan a dos colombianos por violar espacio aéreo

 

Colombia

El Colombiano

Opinión: Las piezas de Chávez

Mindefensa de Chávez, carta de lista negra

 

El Espectador

Opinión: El buen soldado de Chávez

 

Radio Santa Fe

Colombianos residentes en Caracas se quejan por la inseguridad creciente en la ciudad

 

La Nación

"Sigue en aumento sostenido ingreso de refugiados al país"

 

Porque siempre habrá alguien, en cualquier lugar del mundo, en condición de desplazado, con necesidades de protección, Enrique Vallés parte para Ginebra en cumplimiento de esa misión de Naciones Unidas y cierra un ciclo de 4 años en la jefatura de la oficina del Acnur en San Cristóbal, de donde se despide con un balance positivo de gestión y el agradecimiento para todos aquellos que la apoyaron.

 

Con un traspaso de mando que se llevará a cabo este mes de enero, Acnur en el Táchira cumple una década de retos y logros, entre los que destaca el haber sacado de la invisibilidad un problema que se confundía con el de la inmigración ilegal, o el de la inseguridad fronteriza.

 

Enrique Valles explica los motivos de su partida:

 

---Nosotros tenemos ciclos. En el caso de la oficina de San Cristóbal, por las características del lugar, tiene un perfil de cuatro años. Si por mí fuera, me hubiera gustado permanecer más tiempo, pues me he encontrado muy a gusto; pero también tenemos en cuenta que las rotaciones son necesarias para abrir las ventanas y respirar aire fresco.

 

---¿Qué podríamos resaltar de estos cuatro años en la oficina de Acnur Táchira?

 

---Yo he visto un avance muy positivo desde mi llegada, hace 4 años, especialmente en el trabajo con la Comisión Nacional para los Refugiados, que desde 2010 se establece en conjunto y que nos ha permitido sujetarnos a un marco lógico de resultados, indicadores y evaluaciones, que nos permite, con el Estado venezolano, medir logros, pero también fijarnos en las cuestiones en las que tenemos que aplicar mayores esfuerzos.

 

A la vez, agrega, también se ha trabajado con la Zona Educativa del Táchira en la búsqueda de soluciones para la certificación de estudios en las entidades de enseñanza del Táchira, de los niños con necesidad de protección. Finalmente, "creo que con el Saime ha habido espacios de apertura muy interesantes para descentralizar los servicios para los solicitantes de refugio".

 

---¿Cómo ve la situación del refugio en Venezuela actualmente?

 

---Yo lo que he visto, igual que mis predecesores ya habían observado, es un crecimiento sostenido, un goteo permanente de ingreso de personas en situación de refugio. Realmente el conflicto colombiano existe y se han desplazado a la zona fronteriza personas que incluso se han desplazado varias veces por el territorio de ese país, hasta finalmente cruzar la frontera.

 

---¿Qué recomendaría a su sucesor?

 

---Que tenga muy en cuenta las políticas públicas del Estado venezolano, que siga la estrategia que hasta ahora hemos trazado, al ser un ente que colabora con instancias oficiales competentes en la materia.

 

Le recomendaría continuar con las iniciativas interesantes que nos ha costado mucho poner en marcha y que tienen que ver con el trabajo, la academia, las universidades. Por ejemplo, nosotros hemos iniciado un diplomado en Derecho internacional para los refugiados. En la primera edición no sabíamos en qué terreno nos íbamos a meter, no sabíamos si habría una demanda de los funcionarios tachirenses, para beneficiarse de los conocimientos en este aspecto.

 

"Tuvimos una respuesta extraordinaria, hasta el punto de que tuvimos que elegir una cohorte de 40, de los cuales 35 finalizaron la primera promoción. Hay una demanda tan grande que ya va la segunda edición, con otro proceso de selección de personas interesadas, muchas de ellas adscritas a instituciones como Saime, Comisión para los Refugiados, Defensoría del Pueblo, oficinas para la Defensa de los Niños, Niñas y Adolescentes, Protección Civil, Gobernación, etc.

 

---¿Se ha logrado, con esa pedagogía, cambiar el criterio público sobre el refugiado?

 

---Hemos intentado advertir que estamos ante un problema tristemente global, que estamos frente al conflicto -el colombiano-, que en segundo lugar desplaza más personas en el mundo, con una dimensión extraordinariamente grande, unos 4 millones de personas según cifras oficiales, y a la vez uno de los conflictos que más produce refugiados en el mundo, con medio millón de personas.

 

Lo que se ha querido es, primero, dar a conocer el problema global del refugio y el asilo; segundo, el impacto que tiene en la región, y en tercer lugar, los estándares internacionales para el manejo de esa realidad en el contexto local, en procura de soluciones duraderas, a partir de cierta terminología, conceptos, y el derecho internacional en esa materia.

 

---Siempre en el mes de junio, en el Día Mundial del Refugiado, hemos recibido la colaboración de los actores del hecho cultural en la región. Fue muy importante institucionalizar un concierto con la Orquesta Sinfónica del Táchira, que consiguió llenar el teatro de la Unidad Vecinal en las tres oportunidades que lo hicimos.

 

Llevamos a cabo un concierto binacional en Ureña, con el apoyo de la Alcaldía, para el que trajimos varios músicos, entre ellos el tachirense José Rojo, y a César López, creador de nuevos conceptos, para promover la paz en Colombia mediante la música, como la conversión de escopetas AK47 por metralletas.

 

También logramos juntar simbólicamente los mapas de Colombia y Venezuela, con cordones de zapatos, para decirle al mundo que tenemos que ponernos en los zapatos de las personas que han cruzado la frontera escapando de la violencia. Fue un evento sin precedentes, que tuvo un gran impacto mediático. (La Nación)

 

Correo del Caroní

Acusan a dos colombianos por violar espacio aéreo

 

La Fiscalía General informó que acusó a dos colombianos y a un guatemalteco por violar el espacio aéreo venezolano, tras una operación militar contra una aeronave en vuelo ilegal.

 

La Fiscalía dijo que el hecho ocurrió en octubre pasado en la región sureña de Apure, en la frontera con Colombia.

 

La avioneta bimotor entró al espacio aéreo venezolano y aterrizó en una pista en Apure sin los permisos requeridos. (Correo del Caroní)

 

El Colombiano

Las piezas de Chávez

 

La visita del presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, a Venezuela por quinta ocasión, puede que resulte un acto mediático y de provocación como tantos otros a los que nos tiene acostumbrados Hugo Chávez, pero no puede decirse lo mismo del nombramiento del general Henry Rangel Silva como nuevo ministro de Defensa del vecino país.

 

Si para la región no representa ningún peligro, como parece ser, la cada vez más estrecha relación de Caracas con Teherán, dado el interés del régimen iraní en conseguir el uranio que hay en suelo venezolano, Colombia sí debería tener alguna preocupación con la llegada de Rangel Silva a la cartera que maneja la seguridad y la defensa en Venezuela.

 

Primero, porque el general Rangel es un reconocido enemigo de Colombia, hombre cercano a las Farc, y un personaje ligado con personas acusadas de narcotráfico, entre ellas Walid Makled, extraditado por Colombia a Venezuela gracias a los compromisos adquiridos por el Presidente Santos con Chávez, pese a un requerimiento anterior en el mismo sentido por la justicia estadounidense.

 

Rangel Silva es uno de los altos oficiales venezolanos incluidos por el Departamento de Estado de la administración Obama dentro de la lista de terroristas y auspiciadores de las Farc y es pieza clave dentro de una investigación en Argentina por el envío de 800 mil dólares desde Caracas para la campaña de la actual presidenta, Cristina Fernández de Kirchner.

 

Y como si fueran pocos sus antecedentes, Rangel Silva es el mismo que ha dicho que la oposición en Venezuela no tiene futuro, porque el Gobierno de Chávez no reconocerá nunca un triunfo en las urnas que no sea el del socialismo del siglo XXI. El General hizo parte del intento de golpe de Estado que lideró Chávez en 1992.

 

Así que el Gobierno colombiano debería tener muchas preocupaciones por lo que pueda pasar en esta nueva fase de las relaciones con Venezuela. La reactivación de los convenios bilaterales en materia comercial y uno que otro gesto de colaboración en la lucha contra la delincuencia organizada no son suficientes para garantizar la seguridad y la defensa en la zona de frontera.

 

La decisión de la Fiscalía de Venezuela, ligada al poder de Chávez, de no extraditar a Colombia a alias Julián Conrado , activo y reconocido miembro de las Farc, así como la connivencia de algunos miembros del estamento militar del vecino país con miembros de la cúpula guerrillera colombiana, encajan perfectamente en las razones para el nombramiento de Rangel Silva como ministro de Defensa.

 

Para el caso colombiano, la estrategia de Chávez parece encaminada a utilizar a su favor las buenas relaciones comerciales con Santos para mantener abastecido el mercado local, aceitar las maquinarias electorales y provocar temor entre las líneas de la oposición, que se siguen preguntando por qué el silencio de la diplomacia colombiana en temas tan delicados como el de la presencia de Irán en la región y el nombramiento de Rangel Silva. (El Colombiano)

 

Mindefensa de Chávez, carta de lista negra

 

El nombramiento del general Henry Rangel Silva como ministro de Defensa de Venezuela, un militar con pasado polémico y graves acusaciones de vínculos con las Farc, sigue generando voces de rechazo en Colombia y críticas al gobierno del presidente Juan Manuel Santos Calderón.

 

Su llegada al estratégico cargo crea desconfianza en exfuncionarios de Estado, analistas políticos y exmilitares, que parten del hecho de que el nuevo ministro es bien conocido por los escándalos de corrupción en Venezuela y acusaciones del gobierno de Estados Unidos de proveer armas a la guerrilla y participar en narcotráfico.

 

Una de esas voces que advierten consecuencias negativas para Colombia es de la exministra de Defensa Marta Lucía Ramírez: "Es inaceptable el silencio que hay por el nombramiento de una persona que está demostrado que apoyó a las Farc con el envío de armas, como lo denunció el gobierno de Estados Unidos".

 

Ramírez fue más allá de cuestionar la designación y advirtió consecuencias para la seguridad en Colombia.

 

"El Gobierno no se puede quedar quieto y debe concretar cuál va a ser la efectividad de la cooperación militar de Venezuela frente a los grupos armados ilegales y narcotraficantes. Qué se puede esperar de un ministro que como militar lo que hizo fue apoyar a la guerrilla".

 

Las acusaciones

Los señalamientos de Ramírez se refieren a que hace cuatro años se dio un apoyo con armas y documentos venezolanos de identidad tanto a guerrilleros de las Farc como traficantes de armas por parte de Rangel y otros funcionarios del gobierno Chávez.

 

Esas acusaciones se sustentaron en el hallazgo de documentos y correos en computadores incautados al abatido jefe guerrillero alias "Raúl Reyes" y a alias "Iván Márquez", también miembro del Secretariado de las Farc y recordado por una aparición pública en Venezuela junto al presidente Hugo Chávez.

 

Desde el gobierno del expresidente Álvaro Uribe Vélez, cuyas denuncias en 2010 sobre de apoyo de altos funcionarios como el entonces coronel Rangel (para esa época director del servicio de inteligencia) y el ministro del Interior, Ramón Rodríguez Chacín, ocasionaron la ruptura de las relaciones diplomáticas y comerciales.

 

Fuentes militares, incluso, aseguran que "Iván Márquez" vive protegido por la Guardia de Venezuela.

 

Debido a esos indicios y acusaciones, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos congeló en 2008 los bienes de Rangel Silva y Rodríguez Chacín, tras acusarlos de tener vínculos con la guerrilla y de permitir el tráfico de drogas desde su territorio.

 

Después de las revelaciones de las autoridades colombianas de los mensajes hallados en los computadores de "Raúl Reyes", el apoyo a las Farc denunciado por el gobierno estadounidense salió a la luz pública el 2 de agosto de 2009, cuando el diario The New York Times denunció un plan de las Farc para comprar entre 2007 y 2008 misiles tierra-aire, fusiles y radios de comunicación procedentes de Venezuela.

 

Según el diario, la operación se iba a realizar en el estado venezolano de Amazonas, a orillas del Río Negro. "En el mensaje, Márquez explica que el general Rangel Silva facilitó el trato y dio documentos de identidad a los traficantes de armas para moverse libremente en Venezuela", indicó el informe de The New York Times.

 

A lo anterior se sumó el escándalo del decomiso a las Farc, por parte de las autoridades colombianas, de lanzacohetes de fabricación sueca vendidos por Suecia al Ejército de Venezuela a finales de los años ochenta.

 

Según el general (r) Harold Bedoya, excomandante del Ejército, se demuestran los nexos de Rangel con las Farc y, por consiguiente, "las implicaciones negativas por los vínculos del Gobierno venezolano con terroristas de Colombia y de otros países como Irán, Siria y Libia".

 

Bedoya aseguró que ese apoyo a las Farc y que cuando fue comandante del Ejército también se incautaron armas a las Farc y el Eln registradas a nombre de las Fuerzas Armadas de Venezuela.

 

"Al solicitar una explicación, la respuesta de Venezuela fue que las armas habían sido robadas por el coronel Hugo Chávez y los militares que se sublevaron durante que intento de golpe de estado en 1992".

 

Contexto

 

1 - El presidente venezolano, Hugo Chávez, nombró el pasado viernes como ministro de Defensa al general Henry Rangel Silva, acusado por Estados Unidos de tráfico de drogas y apoyo a las Farc.

 

2 - En 2008, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos congeló los bienes y cuentas bancarias de Rangel, entonces director del Servicio de Inteligencia venezolano, por los vínculos con la guerrilla colombiana.

 

3 - Rangel fue ascendido en 2010 a general en jefe, por disposición de Chávez, luego de que declarara que los militares estaban "casados" con el proyecto político del presidente, a quien juraban "lealtad completa". Juan Carlos Monroy. (El Colombiano)

 

El Espectador

Opinión: El buen soldado de Chávez

 

Venezuela es un país en campaña. Tanto la oposición que reagrupa sus fuerzas para definir el que será su candidato el próximo 12 de febrero, como el gobierno que ejecuta su estrategia reeleccionista con un Hugo Chávez recuperado del cáncer que hace seis meses lo afectaba.

 

Así que cualquier acción puede ser vista como un gesto político, un paso más en un plan que, real o no, apunta a mantener/arrebatar el poder. El reciente nombramiento del general Henry Rangel Silva como nuevo ministro de Defensa de Venezuela no ha estado al margen de las suspicacias, los interrogantes ni de las sospechas. Chávez le encargó la misión de liderar la cartera, en reemplazo de Carlos Mata, quien hoy aspira a la Gobernación del estado de Nueva Esparta.

 

En primera medida, llama la atención que desde el año 2008 Washington ordenara la congelación de todos los bienes y cuentas bancarias que Rangel Silva tuviera en Estados Unidos. Para entonces, el general era el jefe de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disp) y su nombre estuvo comprometido con el aparente intento de lavado de US$800.000 provenientes del narcotráfico y que a través de un hombre, Antonini Wilson, iban a ser entregados en Argentina para supuestamente apoyar la campaña de Cristina Fernández en ese país.

 

No obstante, este escándalo no es el único que a ojos de Washington ensucia la hoja de vida de Rangel Silva. El año siguiente la controversia vino por cuenta de los archivos encontrados en el computador del exlíder de las Farc, alias Raúl Reyes. En una carta de uno de los miembros del secretariado de la guerrilla, Iván Márquez, se dice que el general habría accedido a entregar documentos venezolanos a guerrilleros colombianos en el estado de Amazonas, todo esto con la intención de finiquitar una operación de compra de armas por parte de las Farc.

 

Chávez negó todo en su momento y repitió que no está dispuesto a creer en los montajes de Estados Unidos para desestabilizar a su país, pero las acusaciones iban en la línea que mostraba el anterior gobierno colombiano, denunciante hasta el cansancio de los supuestos nexos Farc-Venezuela, hasta llegar al punto de la ruptura de las relaciones bilaterales. El discurso cambió con la llegada de Juan Manuel Santos a la Presidencia y en las apariciones públicas de ambos mandatarios se ha dejado claro que el tema de la seguridad fronteriza es un asunto que se debe tratar de manera conjunta, con diálogo franco y directo.

 

A la pregunta de si el nombramiento de Rangel podría afectar el buen momento diplomático que viven Colombia y Venezuela, la analista Socorro Ramírez, de la Universidad Nacional, experta en el tema de las relaciones con los países vecinos, asegura que es poco probable: "Chávez mantendrá su discurso en lo que tiene que ver con seguridad en la frontera como un asunto netamente bilateral y Colombia quizá no repare mucho en el asunto. Los dos gobiernos saben que ganan más estando aliados que enfrentados".

 

"El nombramiento del nuevo ministro de Defensa es un mensaje más directo para la oposición venezolana", considera Ramírez. A finales de 2005, Rangel Silva declaró públicamente que las Fuerzas Armadas de Venezuela estaban casadas a muerte con Hugo Chávez, en una lealtad tal, que hacía pensar que la eventual llegada de un gobierno de oposición sería "vender al país", algo que ni el pueblo ni las propias fuerzas estaban dispuestas a soportar. Las críticas arreciaron, incluso de boca del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien en las palabras del general vio una "insubordinación a priori".

 

El mensaje, entonces, puede ser más directo desde el punto de vista de la intimidación, de una estrategia electoral para blindar su campaña. Eso del lado opositor, porque Chávez sólo tiene palabras elogiosas para un "gran soldado" venezolano, quien lo acompañó en el fallido golpe de Estado que en 1992 lideró en contra del gobierno de Carlos Andrés Pérez. Diego Alarcón. (El Espectador)

 

Radio Santa Fe

Colombianos residentes en Caracas se quejan por la inseguridad creciente en la ciudad

 

Ciudadanos contactados por el noticiero de Radio Santa Fe, en la frontera con Venezuela, afirmaron que si no mejoran sus condiciones de seguridad se verán obligados a regresar a Colombia.

 

El anuncio lo hizo un grupo de comerciantes colombianos, que por más de treinta años se ha dedicado a la venta mayorista de joyas y textiles en el vecino país.

 

Es un caso sin antecedentes, ya que las razones de su regreso no obedecen a problemas económicos que tengan que ver con la baja en el precio de los "bolos", como suelen denominar los migrantes a la divisa venezolana, sino a razones de seguridad.

 

"Nos tenemos que guardar a las 5 de la tarde ya que a esa hora comienzan los malandros a hacer de las suyas" según lo confirmó uno de los entrevistados. (Radio Santa Fe)


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