Programas de Opinión
Alejandro Bellame y Rossana Hernández y El Rumor de las Piedras
Elides Rojas: Hechos noticiosos de la semana: regreso de Chávez y muerte de Gaddafi / Hay un promedio de 6 o 7 protestas diarias, de sectores más identificados al chavismo / El caso de Globovisión se inició con la reforma a la Ley de Telecomunicaciones / Sigue oscuro el verdadero estado de salud de Hugo Chávez / Navarrete parece advertir que se puede perder la revolución si Hugo Chávez no está / A diario se ve movimiento en la campaña opositora
Jonathan Sánchez, Anaís Rodríguez y Douglas Aponte: En el lado del GPP se está pasando del viejo modelo de democracia participativa «a un modelo nuevo, rumbo al socialismo» / El Polo Patriótico emerge desde la reivindicación de los movimientos sociales / «Aquí nos están dando voz, voto y participación al pueblo organizado» / Desde el GPP se deben elevar propuestas para el avance y la profundización de la revolución
Aló Ciudadano (Resumen)
Alejandro Bellame y Rossana Hernández
Alejandro Bellame y Rossana Hernández, director y actriz de la película El Rumor de las Piedras respectivamente, estuvieron en el programa para hablar de la película, que fue preseleccionada para competir en la categoría de mejor película de habla no inglesa, en la próxima edición de los premios Oscar.
Elides Rojas
El periodista y jefe de redacción de El Universal, Elides Rojas, resumió los hechos noticiosos de la semana, junto con el equipo de conductores del programa. Para Rojas, las dos noticias más importantes de la semana probablemente sean el retorno del presidente Hugo Chávez y la muerte de Muamar Gaddafi.
No obstante, da la impresión de que las últimas dos semanas los temas estuvieron en un nivel más allá de lo que el país debería estar atendiendo. Así, se habla de la decisión del TSJ frente al fallo de la Corte IDH en el caso de Leopoldo López; estamos hablando de la temática alrededor de la libertad de expresión, debate que fue generado por la SIP esta semana. Esa clase de temas, a juicio de Elides Rojas, constituye un ámbito que al gobierno le va muy bien porque desvía la atención de la gente hacia temas específicos y concretos, como la situación de Globovisión, por ejemplo.
Mientras tanto, en paralelo se tienen 6 o 7 protestas diarias en el país. Todas ellas son de diferentes sectores que, en su mayoría, son sectores absolutamente vinculados al gobierno, por no decir que son chavistas. El efecto protesta, vinculado a la oposición, prácticamente no existe, pues la oposición está concentrada en un trabajo electoral que debe conducir a las elecciones primarias, mientras que en el gobierno hay un desbarajuste, sobre todo en el control de su gente.
Al revisar la agenda, se notan temas de gran importancia que se diluyen en el mundo de la macropolítica. Ciertamente, el caso de Globovisión y la multa que recibió de Conatel generó un debate sobre la libertad de expresión. Pero si ese caso se aterriza, vemos que se trata de un proceso que se inició hace mucho tiempo, cuando el año pasado se aprobó la reforma a la Ley de Telecomunicaciones. En ese momento, muchos expertos del área advirtieron sobre detalles en esa ley para agredir a los medios de comunicación cuando el gobierno quisiera. Aquí está el primer disparo en ese sentido.
Sobre la llegada del presidente Hugo Chávez, Elides Rojas comenta que había mucha expectativa alrededor de la figura del presidente, especialmente en la condición de salud en que se encuentra. Ahora se sabe, por boca del propio Chávez, que salió de su problema y entra en otra fase del tratamiento. Sigue quedando oscuro para el país el estado del presidente, lo que parece obedecer a una estrategia deliberada del gobierno, que maneja el tema de tal modo que no se lleve la discusión a una posible inhabilitación del presidente y que no sea tan leve como para no generar la solidaridad necesaria entre la gente.
Al final esa reaparición fue un poco perjudicada por la noticia del día, que fue la muerte de Muamar Gaddafi. De otro lado, fueron erráticas las declaraciones del presidente sobre el futuro inmediato en la estabilidad propia del partido con relación a unas elecciones tan próximas. En materia política, todo esto comienza con rumores que salen a partir de conversaciones con actores políticos. Lo del gobernador de Lara, Henri Falcón, y la constitución del llamado Frente Progresista, por ejemplo, no fue de un día para otro: fueron procesos que se fueron encaminando hasta que se hicieron de conocimiento público.
Ya se superó el debate entre los sectores del chavismo. Ahora, tarde o temprano, habrá una división en ese sentido, pero eso tiene que ver con la falta de solidez arriba, como la ha habido hasta ahora. Hay una inseguridad que se genera producto de la eventualidad de una derrota y por la misma salud del presidente Chávez.
Respecto al caso del doctor Salvador Navarrete y sus revelaciones, parece que se produjo un debate interno en el chavismo, en el que alguno de los factores más importantes sostenía que había que informar al país del estado de salud del presidente, mientras otro sector —que terminó imponiéndose— prefirió mantener un elemento oscuro alrededor de la información de la salud de Chávez. El doctor Navarrete hace sus revelaciones porque lo consideró su deber. Y ahora advierte que si la revolución se pierde por la ausencia del presidente habrá cosas complicadas en el país.
En las declaraciones del doctor Navarrete, en el fondo, se percibe que hay incertidumbre y una advertencia a los compañeros de ideología, de que se va a perder la revolución. Navarrete advierte a sus propios correligionarios que sin Chávez se puede perder la revolución. Pero todo esto está en el terreno de lo especulativo, como lo advirtió el mismo invitado.
Hay un hecho práctico, resaltado por el invitado: todos los días se ve movimiento en la campaña electoral de la oposición. Hay una muestra de ofertas y un llamado a que se vote por un candidato u otro, mientras que en el gobierno no se ve sino una acción a la defensiva. Hugo Chávez no está en las mismas condiciones físicas ni tiene la misma movilidad pública de otras veces. Entonces, uno no observa una campaña más allá del conocido abuso de los medios de comunicación por parte del régimen. Lo que sí se ha visto es un aumento del gasto público, pero probablemente la campaña oficialista estará centrada en el manejo de publicidad, más que otra cosa (Globovisión en vivo).
Diego Marín y Luis Gutiérrez
Diego Marín y Luis Gutiérrez, corresponsales de la cadena Telesur, estuvieron en Libia durante los últimos días y ofrecieron una impresión de lo que observaron en ese país.
De acuerdo con Diego Marín, el manejo que se ha dado de la noticia de la muerte de Muamar Gaddafi, con la constante repetición de las imágenes de sus últimos momentos con vida, encierra un mensaje que la OTAN y sus aliados envían a quienes consideran sus enemigos, «en lo que es su camino y su intención de conquistar y colonizar nuevamente todo ese territorio».
Marín admitió que nadie se esperaba que Gaddafi terminar del modo en que terminó. Se especulaba, más bien, que podía encontrarse en algún lugar del desierto sur de Libia, donde podía moverse con más facilidad y, desde ahí, organizar la resistencia. Añadió: «Estas imágenes que hemos visto, la humillación, el calvario, la falta de compasión o de cualquier apego al trato que se debe tener con los prisioneros en una situación de guerra, sobre todo con un personaje de este calibre, demuestra quiénes son las personas que están tomando el control, qué tipo de relación tienen o no con el apego al Derecho Internacional y qué distancia realmente tienen de aquellos ideales que ellos dicen pretender plasmar en un futuro en la nación. Es preocupante».
Luis Gutiérrez comentó que era terrible que una persona en la situación de Muamar Gaddafi hubiera sido grabada como lo fue, así hubiera sido con teléfonos celulares: «Si bien nosotros, desde la cámara y bien desde lo que el periodista quiere narrar, uno muestra las imágenes, hay imágenes que no se muestran. Esas imágenes se muestran con un sentido. Y que todos sabemos cuál es el sentido: crear terror, crear desazón y decirle al mundo "Podemos ir por cualquiera de ustedes, estén donde estén"».
Jonathan Sánchez, Anaís Rodríguez y Douglas Aponte
Jonathan Sánchez y Anaís Rodríguez, integrantes del llamado «foro candanga», y Douglas Aponte, miembro de la Asociación Nacional de Medios Comunitarios Libres y Alternativos (ANMCLA), estuvieron en el programa para hablar de la importancia del Gran Polo Patriótico (GPP) impulsado por el presidente Hugo Chávez, de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.
Para Douglas Aponte, en el capitalismo moderno y la democracia tradicional los partidos son una intermediación entre el Estado y la sociedad. Por eso se ve —según él— cómo en la oposición se intenta «revivir un muerto viejo». En el lado del GPP, por el contrario, se está creando algo nuevo, ya que se está pasando del viejo modelo de democracia participativa «a un modelo nuevo, rumbo al socialismo».
Estructurando su respuesta como si estuviera repitiendo una lección aprendida de memoria, Aponte expresó que el GPP es un avance hacia esa transición al nuevo modelo: «El Polo Patriótico emerge desde la reivindicación de los movimientos sociales (…). El Polo Patriótico debe ser como el motor activador de la conciencia y de la sensación de la construcción del pueblo».
Anaís Rodríguez coincidió con Douglas Aponte en que el GPP reivindicaba a los movimientos sociales y añadió que la forma de hacer política ahora es muy distinta a como se hacía en la IV República: «Aquí nos están dando voz, voto y participación al pueblo organizado. Y es así que el señor presidente quiere que nosotros seamos los que nos hagamos eco de construir las políticas públicas y de participar de alguna forma en gerenciarlas, conjuntamente con él, y de crear quizás ese programa de gobierno que él próximamente va a lanzar porque él será reelecto».
Jonathan Sánchez, por su parte, expresó que desde el GPP se deben elevar propuestas para el avance y la profundización de la revolución, «porque la revolución no solo se manifiesta en la lucha política dentro de los partidos, sino dentro de los movimientos sociales, atacando áreas sociales específicas» (VTV en vivo).
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