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viernes, 9 de septiembre de 2011

Hugo Chávez en cadena nacional

Clausura de la VI Reunión del Consejo Político del ALBA – TCP. Salón Simón Bolívar, Palacio de Miraflores

Inicio: 9:00 pm

Culminación: 10:33 pm

 

Sumario: El ALBA se formó por el cambio en la configuración del mapa geopolítico de los gobiernos de América Latina / «El imperialismo está más loco que nunca en 100 siglos» / Locura imperial amenaza con convertirse en «un incendio universal» / Condenada la intervención de la OTAN en Libia / Se pide una reunión al secretario general de la ONU con los países del ALBA para discutir la crisis libia / Golpe contra Libia es también contra África / La oposición es apátrida y contrapatria y se hace eco del Departamento del Tesoro / «¿Cuándo es que Daniel va a ganar las elecciones?» / Chávez tenía problemas de salud desde fines del año pasado

 

Al inicio de la cadena, el presidente Hugo Chávez saludó al canciller de Cuba, al tiempo que aprovechó de enviar saludos «a nuestro hermano y líder, Fidel Castro». También saludó al canciller de Ecuador, al canciller de Bolivia, al representante del gobierno de Nicaragua (con el correspondiente saludo «al comandante presidente Daniel Noriega»), al ministro de asuntos exteriores de San Vicente y Granadinas, y demás delegaciones presentes en la VI Reunión del Consejo Político del ALBA. Como lo aseguró el presidente, se evaluaron distintos temas durante la última hora.

 

Aseguró que esta reunión era muy importante y recordó que el ALBA nació en diciembre de 2004, si bien desde antes «comenzaba a soplar esta ventolera en América Latina y el Caribe». Y recordó que 2001, en conversaciones con Fidel Castro, éste le decía que «ahora nos toca derrotar el ALCA».

 

Según el primer mandatario nacional, el ALBA se formó gracias al cambio en la configuración del mapa geopolítico de los gobiernos de América Latina. Dijo que hoy se atrevía a decir que la tarea de hoy 2011, «desatada como está la locura imperial, yo creo que de los últimos 100 siglos, por decirlo de alguna manera, todas las locuras que a todos los imperios han acompañado (…), yo creo que hoy se han sumado esas todas las locuras de 100 siglos, y hoy el imperialismo está más loco que nunca en 100 siglos y se atreve de manera descarada (…) a planificar y a lanzar abiertamente la masacre, a conducir la masacre contra Libia y además amenazar al mundo».

 

Dijo que había que frenar esa locura imperial, «así se lo he dicho con mucha claridad y con mucho respeto al presidente ruso. Así le hemos hecho llegar al gobierno chino nuestra apreciación de la situación». Lo mismo dijo haber comunicado a la Unión Africana, a las presidentas de Brasil y Argentina, «a los hermanos árabes (…), porque cómo el Imperio dividió al mundo árabe». Dijo que esa tal locura amenaza con convertirse en «un incendio universal», por lo que hay que consolidar y articular el ALBA, la Unasur y «desde aquí irradiar luces de paz, luces de armonía al nuevo mundo que pugna por nacer (…). Ese es el camino que nos toca a nosotros».

 

Tras estas palabras, el presidente procedió a leer el documento final resultante de la Reunión, en el que se condenó la intervención de la OTAN en Libia, hecha —según el contenido del documento— en forma de operación militar de cambio de régimen bajo la doctrina de guerra preventiva, en la que se manipuló a la ONU a favor de sus intereses políticos. En el documento se exige el cese inmediato e incondicional de los bombardeos a Libia, se deplora que la OTAN hubiera desestimado las gestiones de la Unión Africana en busca de dialogo para la situación.

 

El mismo documento hizo un llamado a la comunidad internacional para promover una investigación de «los crímenes realizados (…) en perjuicio del pueblo libio (…) y las muertes causadas». Se solicitó realizar una compilación de las «manipulaciones mediáticas» sobre los hechos en Libia, se solicitó al secretario general de la ONU una rendición de cuentas a sus estados asociados con respecto a la crisis libia.

 

Del mismo modo, en el documento leído por Chávez se le pide una reunión al secretario general de la ONU con los países del ALBA para discutir la crisis libia, además de que se manifiesta el rechazo a que «el escaño de Libia sea ocupado por una autoridad (…) ilegítima impuesta por el intervencionismo extranjero».

 

En la misma jornada de hoy, según informó el canciller de Ecuador, se aprobó el plan de trabajo para la implementación de los acuerdos alcanzados en la Reunión. Chávez sostuvo que el golpe contra Libia es también contra África y, por extensión, contra el mundo.

 

Dijo que reputados dirigentes de la oposición «apátrida y contrapatria» se habían hecho eco hoy del anuncio del Departamento del Tesoro, de colocar a varios dirigentes oficialistas en lista negra «sin pruebas de ningún tipo porque no existen. Ah bueno, las computadoras que dicen que capturaron allá en Ecuador, cuando la acción aquella donde murió un grupo de personas, entre ellos uno de los dirigentes de las FARC, Raúl Reyes». Dijo estar incluido en esa lista, pero «ellos sacan con pinzas una información (…) que hasta la justicia colombiana ha desestimado (…), pero así son las cosas en este mundo».

 

Enfrentar con argumentos la amenaza imperial y su locura. Se leyeron, además, documentos en donde el ALBA aprobaba, por un lado, la independencia del estado palestino y, por otro lado, el rechazo a la inclusión en lista negra de cuatro funcionarios venezolanos por parte del Departamento del Tesoro de EE.UU. Este último documento fue leído por el canciller de Bolivia, David Choquehuanca.

 

Chávez dio la palabra también a Valdrack Jaentschke, viceministro de la secretaría de relaciones exteriores de Nicaragua, a quien preguntó: «¿Cuándo es que Daniel va a ganar las elecciones?». La respuesta del delegado: 6 de noviembre. Jaentschke, igual que el canciller de Ecuador, abogó por el reconocimiento del Estado Palestino, al tiempo que dijo que el ALBA es un espacio vital, de unidad. Según el delegado, los acontecimientos actuales reiteran la importancia de fortalecer ese espacio, «con su voz de dignidad, que da una voz de solidaridad y que reitera la soberanía».

 

Douglas Slater, Canciller de San Vicente y las Granadinas, también tuvo su turno para desear al presidente Chávez «que salga bien en su salud con el problemita que tiene, pero sabemos que eso no va a frenar el proceso. Entonces con cariño, un abrazo grande desde San Vicente a los países hermanos del ALBA, de América Latina y del Caribe».

 

El canciller Nicolás Maduro expresó su satisfacción por la Reunión celebrada hoy, al tiempo que aseguró que era «una reunión de las más completas que hemos tenido a este nivel». Añadió que en la cumbre de noviembre se darán resultados de la ruta trazada para llegar a un plan de paz que se debe enfrentar al plan de guerra colonialista —así lo dijo— del Imperio.

 

Después de la intervención de Nicolás Maduro, Hugo Chávez retomó la palabra para confesar que venía con malestares de salud desde fines del año pasado, pero no quería hacerse los exámenes hasta que, un día que tenía unos compromisos en Miraflores, le vinieron dolores tan fuertes que tuvieron que tirarlo al piso y llamar a los médicos.

 

Luego de eso, cuenta que salió al pasillo del palacio. En aquel entonces, relató Chávez, le dijo al canciller Maduro que se avecinaban los actos del Bicentenario y varias cumbres. Por lo anterior, aseguró que llegaba al 5 de julio: «Después hagan de mí lo que quieran». Hasta que, estando en Cuba, le dio el dolor en el abdomen y «el peso moral de Fidel» lo llevó a hacerse sus exámenes en donde «salió la pelota aquella y luego lo que vino, pues».

 

Confesó que iba rumbo al colapso y que lo más probable es que no hubiera llegado al 5 de julio: «Fue Fidel el que me dio el diagnóstico. Y se puso al frente (…). Yo lo llamo a esto Misión Fidel, esta recuperación mía» (Cadena Nacional).



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