Llegada de los Miembros del Consejo Político del ALBA – TCP al Palacio de Miraflores
Inicio: 7:29 pm
Culminación: 8:01 pm
Sumario: «El drama de Libia apenas está comenzando» / La OTAN «ahora es el brazo armado de las Naciones Unidas» / Sanciones del Departamento del Tesoro «son algo como para reírse» / Lista de Chávez: Ileana Ross – Lehtinen, Otto Reich y el secretario general de la OTAN / «El Imperio tiene a Venezuela como uno de sus objetivos» / Se le pagó a las empresas cementeras extranjeras nacionalizadas / «Habrá que hacerme otros exámenes de sangre (…) para determinar si hace falta una cuarta quimioterapia» / «Ayer casi que troto en bajada»
Con una voz ligeramente afónica, el hablar acelerado y la respiración audiblemente pesada, el presidente Hugo Chávez conversó brevemente con periodistas que estaban haciendo la cobertura de la llegada de los cancilleres de los países integrantes del ALBA. La primera pregunta la hizo una corresponsal de la agencia china Xinhua, quien pidió al presidente que dijera qué haría el ALBA para evitar la toma del petróleo de libia. También le preguntó si había considerado otorgar asilo a Muamar Gaddafi y su familia.
Chávez respondió la primera pregunta diciendo que le corresponde los libios, de quien dijo estar seguro que sabrían hacer lo que tengan que hacer para asegurar la libertad y soberanía de Libia, y agregó: «El drama de Libia apenas está comenzando». En cuanto a la segunda pregunta, dijo que era una hipótesis negada y no la respondería. Recordó que ayer el mismo Gaddafi dijo que no se iba de Libia y estaba al frente de la resistencia.
Chávez sostuvo que esa reacción de Gaddafi es lo que cualquier líder tendría que hacer ante su pueblo masacrado, bombardeado y humillado por la OTAN, «que ahora es el brazo armado de las Naciones Unidas». «Eso no se había visto nunca antes y por eso insisto en que hemos llegado a una etapa de la locura imperial», añadió. El jefe de Estado cree que esa «locura» se puede enfrentar con el ALBA.
De todos modos, adelantó que se plantea enviar una comisión de cancilleres a Damasco porque «ahora apuntan contra Siria y apuntan contra el mundo». Agregó que él y los demás presidentes de Suramérica estaban decididos a que no llegara esa locura a la región: «Estamos decididos a que este continente se convierta primero en un territorio de paz, en un territorio de libertad, de igualdad y de lucha por un futuro mejor (…). Desde aquí sale la luz que es esperanza para el mundo».
Acerca del anuncio que ayer hizo el Departamento del Tesoro, donde se colocaba en lista negra a Freddy Bernal, Clíver Alcalá y otros funcionarios del gobierno, Hugo Chávez dijo que esas sanciones «son algo como para reírse, pero que forma parte de una tragicomedia». Acto seguido, aseguró tener una lista Chávez, en la que incluyó a Ileana Ross-Lehtinen, representante del congreso de EEUU que —según el presidente— ha llamado a derrocarlo: «Eso es terrorismo y ella debería estar presa». También acusó a Otto Reich, «que tiene mucha presencia en la extrema derecha de EEUU (…). ¿Quieren pruebas? Las tenemos».
En esa misma lista, Chávez también incluyó al secretario general de la OTAN, por los bombardeos en Libia. Agregó: «La lista que saca el Departamento del Tesoro, y no sé qué más, es para reírse» y salió en defensa «de la honorabilidad de los 4 compatriotas señalados de manera injusta en esa lista». Dijo lamentar que la oposición volviera a caer «en la misma jugada y en posiciones apátridas y se hicieran eco». Acotó que él mismo estaba en esa lista y las pruebas que el Departamento del Tesoro esgrime provienen de «la supuesta computadora de Raúl Reyes», desestimada por la justicia colombiana.
Insistió en que lo del Departamento del Tesoro «es una verdadera infamia que forma parte de las agresiones contra Venezuela, del empeño del imperio yanqui de colocar a Venezuela algún día (…) en la lista de los estados que llaman ellos fallidos» o en la lista de países que apoyan al terrorismo. Reiteró que había que reírse con cuidado de todo eso con cuidado «y saber que el Imperio tiene a Venezuela como uno de sus objetivos, cosa que no es nueva». Insistió en que América del Sur debe desarrollar una estrategia definida fundamentalmente en la disuasión: «Que no se atrevan con ninguno de nosotros».
Hugo Chávez informó que ayer el gobierno chino había depositado US$ 4.000 millones para el fondo, de los cuales él tomó «ciento y pico de millones para terminar de pagar a las empresas cementeras extranjeras. Nosotros pagamos, ¿saben?».
Se le preguntó si era necesario un cuarto ciclo de quimioterapia. Después de comentar que varios altos mandatarios le habían preguntado lo mismo, Chávez dijo: «Yo estoy bien. En un ritmo de recuperación, ya lo he explicado varias veces (…), apartando las especulaciones, es normal, un cáncer, un presidente, candidato además a la reelección, presidente reelecto como seré con el favor de Dios».
Añadió que estaba seguro de que no había presencia cancerígena en su cuerpo: «La hubo, se extrajo un tumor de por aquí, que estaba encapsulado. Estoy siguiendo la quimioterapia como lo he explicado en distintas ocasiones. Estoy en la fase tercera de postquimioterapia, con mucho cuidado (…), este cuerpo parece que fue bien hecho y se consolidó bien». Se permitió pedir ánimo a los enfermos de cáncer, «que cada vez somos más en este planeta los que vencemos el cáncer». Recordó haber salido hace solo una semana del hospital militar y reconoció que sus defensas seguían algo bajas y por lo tanto sus energías no eran las mismas.
Comentó que está regulando sus energías. Dijo limitarse mucho en distintos ambientes donde pueda haber riesgo, aseguró que está tomando sus medicamentos, siguiendo una dieta y haciendo rehabilitación. «Ayer casi que troto en bajada», dijo, pero los médicos se lo prohibieron. Y explicó: «Estamos avanzando hacia esta semana donde habrá que hacerme otros exámenes de sangre (…) para determinar si hace falta una cuarta quimioterapia. En su momento lo informaré, pero mi estado de salud es bueno».
Prometió que en octubre estaría totalmente recuperado y aprovechó para informar que la cumbre de presidentes del ALBA será para noviembre y la presidente de Brasil, Dilma Rousseff, le visitará un mes antes. «De aquí me paro, de aquí salimos (…) no podemos esperar nada sino de nosotros mismos y darle cada día más solidez a la Unasur y a la plataforma caribeña, a Cuba, Fidel» (VTV en vivo).
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