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lunes, 12 de marzo de 2012

Programas de Opinion

Programas de Opinión

 

Aló Ciudadano

José Vicente Carrasquero: Análisis del panorama venezolano y el futuro de la candidatura presidencial de Hugo Chávez

 

Ramón Guillermo Aveledo: Revisión de la realidad venezolana / Críticas a los sucesos de Cotiza / Actual gobierno es resultado del poder concentrado en una sola persona / No hay excusa ni pretexto para que el gobierno de un país tolere incidentes como el de la comitiva fúnebre de La Piedrita / La amenaza que Globovisión sufrió durante el fin de semana nace de la posibilidad real de concretarla

 

Dando y Dando

José Ávila: Críticas a Juan Carlos Escotet por «Palabras para Venezuela»

 

Alberto Nolia: «A Felipe González no le pusieron las esposas simplemente porque España es un país de pantomima» / «Vale TV rebosa de publicidad, y de publicidad de hampones» / «Escotet se mete a politiquito y está buscándole los apoyos internacionales a Henrique Capriles Raroski [sic]» / «¿Qué pasará si el Raroski saca menos votos que Manuel Rosales?»

 

Aló Ciudadano (Resumen)

José Vicente Carrasquero

Para le politólogo y profesor universitario José Vicente Carrasquero, el panorama del país es interesante en la medida que el gobierno no logra acertar cómo tratar lo observado el 12 de febrero, que parece que se les quedó atragantado en el buche y no lo pueden digerir aún. Han emprendido una campaña de dimes y diretes, nada de explicaciones y un relegar, un diferir responsabilidades que le están haciendo daño a la imagen del gobierno.

 

El hecho de que no sepamos nada de los actos conclusivos —si los hay— respecto a los hechos de Cotiza nos habla de que el gobierno amenaza con prácticas parecidas a las de Puente Llaguno en 2002.

 

Se ve una confusión entre el Psuv y el gobierno, donde los dirigentes del partido de gobierno no son capaces de diferenciar cuándo están en funciones de ministros, gobernadores o alcaldes, o cuando son militantes del partido. Se funden esas cuestiones y se ve que el resultado es un Estado que renuncia al monopolio de la violencia y lo comparte con quienes tienen armas en los colectivos y con 70.000 delincuentes que andan sueltos en la calle haciendo desastres con la tranquilidad de los ciudadanos. Estamos ante una situación de mucha precariedad política que pone en tela de juicio la calificación de esta clase política para dirigir este país.

 

Se sabe que el Psuv es un partido conformado por una serie de archipiélagos, con direcciones y visiones de país distintas. Lo único que los une es el presidente Hugo Chávez. En la medida que Chávez muestre debilidades, la entropía en ese grupo será mayor y sus componentes tratarán de salirse del círculo. Ha habido sectores del propio partido que exigen primarias, lo cual no es nada nuevo. De hecho, si alguien impulsó esa idea fue el propio presidente de la República, de modo que los militantes del partido no están pidiendo nada nuevo.

 

En las últimas intervenciones del presidente, se observa cómo este pide insistentemente lealtad. Esta preocupación por parte del mandatario viene porque a la gente se le está agotando la paciencia. En el gobierno se le da más importancia al mantenimiento del sistema, del proyecto. Pero la gente está más pendiente de que le resuelvan sus problemas.

 

Hugo Chávez pide lealtad —tal como lo hizo Adán Chávez— a la gente que está en torno a ellos. El presidente está en una situación muy debilitada, que no garantiza la continuidad del proceso, como lo lograba hace un año. Entonces es lógico que empiece a aparecer la incertidumbre. A pesar de que se diga que el presidente está curado, aguas adentro debe haber preocupaciones por la salud del presidente y lo que puede significar en costos políticos para la organización.

 

Esta semana se ha visto una cantidad de «vectores libres» que apuntan a que no hay una dirección clara de hacia dónde llevar las cosas. Los altos funcionarios del gobierno y del partido oficialista apuntan en direcciones distintas, en lo que parece ser una competencia por tener mayor presencia en los medios de comunicación. Esto indica que hay ausencia de dirección.

 

Definitivamente se está notando la falta de dirección. No hay una persona que esté tomando las riendas del gobierno y diciendo qué hacer en determinado momento. Venezuela parece al garete, de acuerdo a lo enunciado por el invitado. Aquí todo el mundo esta a la buena de Dios y por eso la gente debe buscarse un seguro, un guardaespaldas, vigilantes para su edificio. La gente está a la buena de Dios porque estamos en manos de un gobierno del tipo «Yo no fui», que no asume ningún tipo de responsabilidad.

 

En un gobierno que se respete, las instituciones saben qué hacer. La Defensoría del Pueblo, por ejemplo, debería amanecer mañana en el Lago de Valencia, porque es una de sus tareas explícitamente descritas en la Constitución. La Defensoría debería averiguar también por los apagones del estado Aragua porque ese es su trabajo. Tenemos instituciones coartadas por el presidente y tenemos un Estado que depende solo del presidente de la República. Si alguien hace que eso sea así es el mismo Hugo Chávez, y por eso debe ser sustituido para que entremos en un estado de cosas donde los ministros sean responsables por sus acciones.

 

Necesitamos un presidente de la República que sepa delegar, para que cada ministro sepa a qué atenerse y sepa cómo reaccionar en determinadas situaciones. Si un ministro está atado en cada acción a que el presidente le dé permiso o no, ese es un presidente que los venezolanos no necesitamos. En un gobierno bien articulado, el presidente de la República queda para las grandes decisiones y no va, por ejemplo, a inaugurar un colegio en una plaza. Eso lo hace una autoridad competente, pero se ha trivializado esta situación y el presidente de la República no tiene grandes lineamientos. Esto es porque Hugo Chávez no tiene la formación que se requiere para estas funciones.

 

A Carrasquero no le extrañaría una división dentro del Psuv porque hay tendencias encontradas que funcionan coordinadamente porque están bajo una especie de tienda de campaña. Al desaparecer esa tienda de campaña, cada tendencia busca montar tienda aparte. Una división del Psuv le garantizaría una derrota segura en las elecciones del 7 de octubre, pero eso no se puede descartar pues se han estado viendo mensajes que indican que a lo interno del Psuv hay un estado de ebullición. Cuando montamos al Psuv en el tapete, estamos logrando que el gobierno que se hable de cualquier cosa, menos de su gestión, que es muy mala. El presidente está pidiendo ser reelecto por cuarta vez: al ir bajo ese esquema, se trata de no hablar de la gestión.

 

Por ejemplo: según el gobierno, el déficit de vivienda es de 2.400.000 unidades. El escenario más optimista es construir 300.000 viviendas para este año, lo cual deja el déficit en algo más de 2.000.000 inmuebles más el crecimiento vegetativo. A esa velocidad de construcción de viviendas, el problema durará un buen rato porque el gobierno no sabe cómo resolverlo.

 

Cuando se ve el deterioro de la infraestructura, de las carreteras, de los puertos, de los aeropuertos, cuando se ve que el gobierno no ha construido un solo hospital, que las escuelas están en pésimo estado, que las universidades están subsistiendo porque el gobierno las tiene estranguladas, uno se da cuenta de que si hay algo que el gobierno no quiere es que uno hable de su gestión.

 

De acuerdo con José Vicente Carrasquero, vamos a ver una competencia desigual en muchos aspectos: uno, la cantidad de recursos con que cada bando cuenta. Otro, la presencia física de cada candidato en las calles recorriendo y auscultando lo que la gente espera. Es una situación muy comprometedora desde el punto de vista de la salud de Hugo Chávez. Ahí es cuando el presidente tiene que pensar en qué es lo mejor para el país y no lo mejor para sí mismo o para el proceso. Si el presidente piensa en lo mejor para el país, pensará que tiene a la mano un partido donde se pueden celebrar unas elecciones primarias y él promoverá un mecanismo para seleccionar un candidato presidencial que esté amparado por él.

 

Como sea, el gobierno está en la peor de sus apuestas: apuesta el proceso mismo, inclusive si el presidente llega a ganar. Esto, porque se sabe que la enfermedad que el jefe de Estado tiene cobra 6.500.000 de vidas al año, es una enfermedad que cuando no liquida al afectado, lo deja incapacitado. Si se tiene un compromiso con un proceso político, si se tiene visión de historia, se actuará de acuerdo a ese compromiso, lo cual es mucho más razonable que lanzarse, al menos en las condiciones en que el mandatario se halla.

 

Para el invitado, conociendo la personalidad del jefe de Estado, él va a optar por el valor lealtad. Eso va a quedar restringido a su familia y a sus más cercanos colaboradores de cuando las dos intentonas de golpe de 1992. Eso reduce bastante el círculo de candidatos posible que el presidente puede seleccionar como su posible sucesor.

 

Ramón Guillermo Aveledo

A propósito de los graves problemas ambientales que el país está atravesando (no solo la contaminación del río Guarapiche sino el tema del Lago de Valencia), el secretario ejecutivo de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo, relató que el sábado pasado hubo una reunión del equipo de ambiente de la Mesa, junto con un grupo de Carabobo y Aragua. Es un problema que afecta muchos ámbitos, entre ellos, el más importante, la salud pública. Afecta también por el desbordamiento de las aguas del lago, que dañaría varias de las viviendas cercanas. Se ha maltratado esa cuenca, se le ha dado un trato poco profesional, se ha dado prioridad a otros aspectos y el resultado es que revientan estos casos ambientales que se van acumulando como un pasivo ambiental muy grande en todo el país.

 

No es el único problema que aqueja al país. El presidente de la República le quitó a las gobernaciones el mantenimiento de la vialidad nacional. Aveledo recordó que la descentralización de las carreteras y autopistas había tenido muy buenos resultados. No se habían podido construir nuevas vías pero el mantenimiento de las existentes había sido muy bueno. Ahora ni se construyen nuevas vías ni hay mantenimiento, se producen más accidentes y de paso uno nunca puede calcular cuánto tardará un viaje por tierra a cualquier destino.

 

Eso significa costos de todo tipo, dado que los viajes no se efectúan únicamente por placer. Los fletes aumentan y eso redunda en más inflación. Los puertos y aeropuertos están cada vez peor. El gobierno no se preocupa de nada de eso y quien sufre es la gente. Es el resultado del poder concentrado en una sola persona, que de paso no se encuentra en el país.

 

Elías Jaua, por ejemplo, es vicepresidente ejecutivo, pero ahora lo nombran ministro de agricultura y tierras. Este es un ministro que —se supone— va a durar muy poco porque será candidato a la gobernación de Miranda. Eso significa que el presidente de la República tiene que buscar un nuevo vicepresidente y un nuevo ministro. Este ministro que llega piensa que va a hacer las cosas mejor y llega cambiando gente e imponiendo ideas, pero lo cierto es que el campo está objetivamente produciendo menos. La escasez en el campo trae más importaciones, quiebra en agricultores venezolanos que encuentran una amenaza en el gobierno y trae escasez a la mesa del venezolano. Por lo tanto, trae precios más altos. De modo que estos cambios improvisados de ministros no ocurren sin consecuencias en nuestras vidas.

 

El caso de Cotiza forma parte —para Aveledo— de uno de los pilares de acción del gobierno: mostrarse invencible y meter miedo. Otro de los pilares es el gasto público desmedido. El secretario ejecutivo de la MUD sostiene que ese es el plan que el gobierno aparentemente tiene para enfrentar el año 2012.

 

Con eso se logró convertir en noticia ese acto de violencia, en lugar del gran recibimiento que se le dio a Henrique Capriles Radonski en Cotiza, como se le dio en Anzoátegui, Monagas, Falcón o como el que le están dando, con mucho entusiasmo y mucha alegría, en el Zulia. Esta estrategia tropieza con el tema de que no hay campaña. No se puede hacer campaña para otro candidato que no sea el candidato de la reelección. Pero varios funcionarios del alto gobierno están haciendo «no-campaña» a favor del presidente, como se ha visto a lo largo de las últimas semanas.

 

No hay excusa ni pretexto para que el gobierno de un país tolere que incidentes como el de la comitiva fúnebre de La Piedrita visitando a Globovisión ocurran. Ramón Guillermo Aveledo recordó que el uso de la violencia es monopolio del Estado y los particulares no tenemos derecho a ejercerla. El hecho de que haya colectivos organizados que profesan esa violencia nos habla de una irregularidad mayúscula. Ese peregrinar de los colectivos ufanándose de poder usar la violencia contra otros es inaceptable y no puede existir en un Estado. Es obligación de los poderes públicos impedir que eso ocurra. Hay mandamientos por parte de la CIDH y una obligación elemental que el gobierno tiene, que debe ejercer sin duda alguna. La petición, la exigencia de que haya un reclamo por parte del gobierno de esas actitudes es más que justa. Lo que el gobierno debe hacer es impedir que ese tipo de manifestaciones ocurran. Y si ocurren, deben ser sancionadas. Esa amenaza que Globovisión sufrió durante el fin de semana nace de la posibilidad real de concretarla.

 

Ramón Guillermo Aveledo sostiene que el país se puede gobernar de manera diferente, hay una propuesta coherente, distinta en esa materia. Los ciudadanos tenemos la posibilidad de escoger a través del voto qué es lo que queremos y lo que no queremos.

 

¿Cómo ayudar en la campaña? En cada estado, el jefe de campaña es el gobernador del estado o el candidato unitario que ganó las primarias. En cada municipio, debe haber una sede del Comando Tricolor, de modo que allá cualquiera puede ofrecerse en lo que le parezca. Además, los interesados pueden entrar en la página de la MUD, www.unidadvenezuela.org, y ofrecer allí su ayuda. Esa solicitud se canalizará hacia el destino que se juzgue más apropiado.

 

Aveledo fue consultado nuevamente sobre el tema de la tarjeta única, de cara a las elecciones. Recordó que esa alternativa fue ofrecida el 29 de julio del año pasado. Esa figura puede convertirse en tarjeta única si los partidos resuelven abandonar su propia tarjeta voluntariamente. Si no, estará esa tarjeta y la de los partidos políticos. De ese modo, habrá una alternativa para quien desee votar por el candidato sin tener que darle su voto a la tarjeta de alguno de los partidos.

 

El invitado insistió en que la violencia es una muy buena razón para votar el 7 de octubre. Esas manifestaciones violentas que son minoritarias y nada tienen que ver con la tónica de los venezolanos deben ser derrotadas el 7-O votando por el progreso, por la paz, por Henrique Capriles (Globovisión en vivo).

 

Dando y Dando (Resumen)

José Ávila

El diputado oficialista José Ávila, miembro de la Comisión de Finanzas de la AN, criticó a Juan Carlos Escotet, presidente de Banesco, por haber organizado el evento «Palabras para Venezuela», donde participaron los ex presidentes de España, Chile y Brasil, Felipe González, Ricardo Lagos y Fernando Henrique Cardoso, respectivamente. Según Ávila, no es primera vez que «este señor [Escotet] hace eso», y señaló que un evento similar se celebró en el año 2002, cuando fue desplegada una bandera y con ello fueron presionados los demás bancos. Dijo haber sido testigo de excepción de «esa actitud de Escotet», pues en aquel entonces el parlamentario trabajaba en la banca.

 

De acuerdo con el diputado Ávila, a Juan Carlos Escotet se le olvidó decir en su intervención «en el marco de esta invitación a esta suerte de viudas del paquete fondomonetarista».

 

Añadió que los tres expresidentes invitados remataron sus respectivos países. Dijo que, por ejemplo, Felipe González no tenía moral para venir a Venezuela a hablar de democracia, pues se trata de «un hombre que vive bajo la égida de la monarquía de España». Aclaró que con esa afirmación no se estaba metiendo con el gobierno español sino que se trataba de «una cuestión de modelos». Insistió en que tanto Chile como España siguieron al pie de la letra las recetas del FMI y por ello se ve, por un lado, la situación de España y, por el otro, la lucha que la dirigente estudiantil Camila Vallejo está librando en Chile.

 

José Ávila aseguró que Cardoso, por su lado, remató al Brasil. Y comentó que Felipe González tenía pendiente una deuda con Venezuela pues él, junto con «su pana Carlos Andrés Pérez, se apropió de Viasa». Reiteró que la gran diferencia entre Venezuela y España es que el país es independiente y no depende de la receta de ningún órgano multilateral. Añadió que el pueblo venezolano no es el mismo de 1989 ni el de 2002: «Aparte de que anda alzado, tiene una guía, tiene un liderazgo, que es Chávez. Y lo acompaña la Fuerza Armada, y esa yunta es invencible».

 

El parlamentario habló directamente a Escotet, a quien le pidió que se definiera o como banquero o como vocero de la oposición: «Por algo renunciaste al Consejo Bancario Nacional y a la Asociación Bancaria. Tú tienes que explicarle al país eso y definir tu posición. No vayas a salir después con el cuento de que te andan persiguiendo y termine tu banco en Miami o en Panamá».

 

Para José Ávila, este método de utilizar voceros internacionales no es nuevo. Dijo que con sus palabras, el ex presidente Lagos se entrometía en los asuntos internos de Venezuela. «Ciertamente, él no nos aludió directamente, pero hay un viejo adagio popular que dice que no nos dijeron perros pero nos enseñaron el tramojo. Vinieron a Venezuela, lo dijeron en Venezuela y el presidente que está por reelegirse en Venezuela es Chávez. Estás hablando de Chávez. Que no lo quieran decir directamente, me imagino que fue un pacto que hiciste con Escotet o fue parte de ese talante de cobardes que ustedes tienen».

 

Alberto Nolia

El periodista Alberto Nolia también ofreció su parecer sobre la visita de los tres ex presidentes y lo que dijeron durante el evento auspiciado por Banesco. Nolia comenzó su participación diciendo: «A Felipe González no le pusieron las esposas simplemente porque España es un país de pantomima, es una farsa como país. Y ese choro que se robó hasta el modo de caminar, que tiene treinta y tantas causas penales abiertas por ladrón, en un país con justicia, hubiera terminado en la cárcel».

 

Tal como lo hizo el diputado José Ávila, Alberto Nolia se refirió a la compra de Viasa por parte de Iberia, transacción a la que calificó de «un guiso entre Felipe González y Carlos Andrés Pérez (…), es difícil hablar de ellos sin utilizar las palabras esas que suelen escribir en los baños de los botiquines de carretera». El periodista fustigó el hecho de que el canal Vale TV hubiera transmitido este evento completo y en vivo: «Vale TV no puede tener publicidad y Vale TV rebosa de publicidad, y de publicidad de hampones: Banesco, de Locatel, de la Toyota, de un pocotonón de empresas que sacan cuñas disfrazadas de mensajes institucionales. Las viejas que manejan ese canal, en complicidad con el jefe teórico de eso, que es el cardenal Urosa, tienen montada una mampara de negocios. Y un canal que no transmite eventos, un canal que fundamentalmente lo que transmite son enlatados, le dio cobertura al evento este de los tres malandros como si fuera una cosa del otro mundo. De verdad que Conatel no puede seguir mirando a otro lado cada vez en Vale TV los curitas esos y las señoras esas te meten publicidad».

 

Según analiza Alberto Nolia, «Caldera se robó un bien del Estado y tuvo una generosidad con la Iglesia Católica. Claro, cualquiera es generoso con lo que es ajeno». Esto lo dijo en alusión a la acción emprendida por Rafael Caldera, cuando cedió la señal del canal 5 al Arzobispado de Caracas.

 

La conclusión es clara Alberto Nolia es clara. Los tres ex presidentes fueron traídos a Venezuela por Juan Carlos Escotet «para reunirlos en su casa con Henrique Capriles Raroski [sic], porque efectivamente esa reunión se produjo. Porque Escotet se mete a politiquito y está buscándole los apoyos internacionales a Henrique Capriles Raroski [sic]. ¿Por qué le buscará apoyos internacionales? Debe ser por la incapacidad de este muchacho de conseguir apoyo dentro del país; que es increíble que está bajando. Después del 12 de febrero, que se supone que iba a aglutinar los porcentajes de simpatía que tenía Pablo Pérez y alguno de los otros candidatos, y resulta que no, que no sube del 25%, está ahí anclado».

 

»Y en consecuencia, este bacalao, Escotet, este aprendiz de político —aprendiz, pero aprendiz que no aprende porque debería recordarse cuando tuvo que ir a Miraflores con el sombrero en la mano a pedirle al presidente que le salvara el cuello porque estaba perdiendo las cuentas de la Fuerza Armada, que todavía están allá, las cuentas de lo que eran el Ministerio de Transporte y Comunicaciones, lo que era el ministerio de Infraestructura (…), esas cuentas que estuvo a punto de perder, como le pasó al otro banquerito bolsiclón, a Oscar García Mendoza, que perdió las cuentas de Pdvsa. Pdvsa manejaba su dinero a través de ese banco y los extremismos escuálidos de Oscar García Mendoza hicieron que le retiraran esas cuentas».

 

Consultado sobre la manera de Capriles de hacer campaña, Alberto Nolia expresó: «Capriles es un muchacho bastante torpe. Y además de que no tiene muchas luces, está en una situación terrible para un candidato que empiece anclado al 25%. Se da cuenta de que le espera una derrota terrible porque ¿qué pasará si el Raroski saca menos votos que Manuel Rosales? ¿Ustedes cuál creen que será el futuro de Primero Justicia? ¿Qué creen que le van a hacer los adecos y los nuevo-adecos si este muchacho tiene un fracaso todavía más grande que el de Manuel Rosales? Que Manuel Rosales perdió por 20 puntos, él no es que estuvo rasguñándole».

 

Aseguró que Capriles y su equipo de trabajo van a derogar «todos los títulos de la UNEFA, todos los títulos de la UBV. Ese es el programa de estos malandros, que no es otro que acabar con las pensiones del Seguro Social, privatizar Pdvsa. Por cierto, Pdvsa va a seguir siendo del Estado (…), le van a entregar a EEUU los campos petroleros. Eso sí, Pdvsa seguirá siendo del Estado, un cascarón vacío».

 

Nolia dijo que Capriles tenía derecho a seguir visitando los sectores populares, pero «la inmensa mayoría se va a reír de él. Pero yo creo que la gente que vive en los sectores populares debe recibirlo, no con respeto, no con cortesía, no con cordialidad, pero sí permitir que haga su campaña política allá. A nadie se le cae nada porque el Raroski [sic] pase por la puerta de tu casa. Eso sí, yo no lo dejaría entrar porque de repente se te pierde aunque sea un cenicero» (VTV en vivo).



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