Programas de Opinión
Ramón Muchacho: El principal problema del municipio es la seguridad / Los motorizados pueden ser ayudantes de los cuerpos de seguridad para detectar el crimen / Las diferencias entre precandidatos son normales y deseables en una campaña política municipal / Las diferencias entre él y Graterón no son tan patentes como las que habría si el debate se hiciera con el candidato del oficialismo / No está planteado su retiro / No todo el mundo quería que hubiera primarias en Chacao / Jamás utilizaría una foto con algún líder político para tratar de confundir a sus electores / No se deben utilizar espacios institucionales para colocar fotos / Está dispuesto a recortar partidas no esenciales con tal de invertir más en seguridad / Es fundamental la construcción de estacionamientos para resolver el problema del tráfico en Chacao
Stalin González: Propuestas para el municipio Libertador
Manuel Felipe Sierra y Rafael Huizi Clavier: Análisis de los sucesos del 4 de febrero de 1992
Aló Ciudadano (Resumen)
Ramón Muchacho
A juicio de Ramón Muchacho, ex prefecto de Caracas y precandidato de la unidad a la Alcaldía de Chacao, el principal problema del municipio es la seguridad, según lo que le dicen los vecinos. Esto implica que los policías del municipio estén bien dotados, bien entrenados, bien remunerados y que se queden dentro del cuerpo policial. Que puedan brindar seguridad en el municipio, sobre todo en el tema del secuestro express, que según Muchacho, es de lo que más hablan los vecinos del municipio. Por eso dice a los vecinos que su principal oferta, la cual firmo y llevó a una notaría hoy, es blindar a Chacao invirtiendo todos los recursos en brindar seguridad al municipio.
Sobre el problema que los motorizados en general, y los mototaxistas en particular, pueden causar en el tráfico caraqueño, Ramón Muchacho señaló que podían ser un problema o una solución, según la forma como se maneje. Si se cumplen las ordenanzas y las normas de tráfico, los mototaxistas pueden —por ejemplo— ayudar a solucionar el problema de movilidad del municipio y de la ciudad.
El precandidato insistió en que si ese tema se maneja bien, los motorizados pueden ser ayudantes de los cuerpos de seguridad para detectar el crimen. Nadie mejor que un mototaxista —sostiene el precandidato— para detectar cualquier anomalía en un sector determinado, de manera que es una forma de ver en positivo el posible problema que puedan ocasionar estos trabajadores.
Se le preguntó al precandidato cómo se podía evitar que las diferencias entre él y Emilio Graterón puedan afectar la unidad, más allá de las elecciones primarias del 12 de febrero. Ramón Muchacho señaló que, para él, las diferencias son normales e incluso deseables en una campaña política municipal. Lo mismo aplica —según dijo— para la elección presidencial y se va a elegir el candidato de la unidad. Aseguró que todas las propuestas que se den en este debate quedarán en el pasado después que se celebren las primarias.
Ramón Muchacho enfatizó que en el municipio Chacao las diferencias entre él y Emilio Graterón a veces son menores que las de los conductores mismo del programa, cuando discuten al aire algún tema de la política nacional. Aún así, sostiene que esas diferencias son válidas y sensatas, pero no tan patentes como las que habría si el debate se hiciera con el candidato del oficialismo.
El precandidato por PJ dejó claro que no está planteado su retiro de la carrera por las elecciones primarias. Aseguró que él fue el principal impulsor de las primarias en Chacao, a través de la recolección de firmas entre los vecinos y por eso tiene el compromiso con los vecinos del municipio de continuar en campaña hasta el 12 de febrero. Agregó que no todo el mundo quería que hubiera primarias en el municipio Chacao (no dijo exactamente quién no quería las primarias) pero mucha gente firmó para ello y la MUD —a su juicio— interpretó correctamente el momento político y por eso convocó a elecciones primarias en todos los municipios de Venezuela. Por eso, argumentó que no puede retirarse a estas alturas de la campaña y permitir que otros tomen una decisión que le corresponde a los vecinos.
Al precandidato se le preguntó su opinión sobre una fotografía que circula dentro del municipio, donde aparecen Emilio Graterón, Leopoldo López y Henrique Capriles Radonski juntos. Se le preguntó, además, si tenía una foto similar, con Capriles Radonski y Leopoldo López. Por último, se le recordó que Capriles Radonski ha manifestado estar en contra de la vieja forma de hacer política, pese a lo cual el precandidato es apoyado por AD.
En cuanto al tema de la fotografía, Ramón Muchacho aseguró que jamás utilizaría una gráfica con algún líder político para tratar de confundir a sus electores. Agregó que para él, utilizar una foto de él mismo con Leopoldo López para hacer creer a la gente que el precandidato presidencial lo apoya, es una burla y se riñe con la ética. Comentó que hay quienes creen que en tiempos de campaña política se vale todo pero él manifestó estar en desacuerdo con esa forma de pensar. La única foto en su campaña, dijo, es con Henrique Capriles Radonski y Carlos Ocariz, equipo que no se formó de buenas a primeras y solo para las elecciones, sino que han estado trabajando desde hace tiempo, en las buenas y en las malas, siempre unidos. Por eso hoy está con ellos.
Muchacho señaló que puede haber muchas diferencias entre él y Emilio Graterón, tanto de forma como de estilo. Reiteró que haría una inversión desproporcionadamente grande —palabras suyas— en resolver el problema de la inseguridad. Al mismo tiempo, dijo que le parecía indefendible el gasto de publicidad y propaganda que la alcaldía de Chacao adelanta durante la actual gestión. Según manifestó, la propaganda de los candidatos está bien pero utilizar espacios institucionales para colocar fotos, es algo que no se debe hacer.
Aseguró que lo que más le piden los vecinos es que cuando sea alcalde, no se pierda sino que se quede en la calle. Así, prometió que estaría permanentemente en la calle, junto con los vecinos, resolviendo sus problemas, con un equipo, dando la cara a los vecinos, y no solo en tiempos de elecciones.
Acerca de la «vieja política» por la que se le consultó, Ramón Muchacho dijo que su candidatura cuenta con el apoyo de los vecinos y la primera fuerza política del municipio, que es PJ. También es respaldado —dijo así— por la segunda fuerza política, que es AD. De todos modos, dijo que él hacía política sumando y quienes militan en PJ y AD están llamados ir unidos por un solo objetivo. Agregó que no hay diferencias insalvables ente los factores de la oposición. El reto —indicó— es que nos unamos, no solo los factores de oposición, sino todo el país.
Reiteró que entre las diferencias que puede haber entre él y Emilio Graterón está el estilo de gobernar y la forma de invertir los recursos. Reiteró que estaría dispuesto a recortar partidas no esenciales dentro de la alcaldía con tal de invertir más en seguridad.
Ramón Muchacho comentó que Chacao es el mejor municipio de Caracas, lo ha sido, lo sigue siendo y lo será pues tiene una fortaleza grandísima en sus vecinos organizados, sus ingresos y sus funcionarios. Aprovechó de asegurar que era mentira que, de llegar a la alcaldía, despediría a los funcionarios que en ella laboran. Antes bien, aseguró que con esos mismos funcionarios iba a trabajar.
Acerca del tema de la movilidad dentro del municipio, el precandidato explicó que los estacionamientos son fundamentales. Si no se tiene planes como el «pico y placa», lo que queda es despejar las vías y habilitar estacionamientos tales como el de plaza Altamira. Prometió recuperar ese estacionamiento una vez que se convierta en alcalde de Chacao, y lo va a entregar a la comunidad. Señaló que hace poco se reinauguró uno de los niveles de ese estacionamiento pero que no se encuentra 100% operativo y ese es un gran problema en el municipio.
Por otro lado, hay estacionamientos privados que además son utilizados como talleres y depósitos. Manifestó que hay que construir más estacionamientos. Aprovechó para asegurar que construirá el Centro Cívico y una red de estacionamientos para destrancar las calles.
Ya para despedirse, el precandidato invitó a la llamada «Caravana de la Victoria», que se celebrará este domingo en la mañana, junto con Henrique Capriles Radonski y Carlos Ocariz. Esta caravana va a recorrer la ciudad, partiendo desde la avenida Victoria. Pasará pro puntos de Chacao, Baruta, Sucre y El Hatillo.
Stalin González
A juicio del precandidato a la alcaldía de Libertador, Stalin González, los mayores problemas de Caracas se centran en el tráfico, la basura, la inseguridad y el desorden. Señaló que su compromiso es dar al municipio el orden que necesita; que las leyes y los reglamentos se cumplan y tener un municipio limpio y con movilidad.
González apuntó que los temas de la ciudad son los mismos en todos los municipios. Hay problemas de seguridad, movilidad, además del problema de la basura. Parte de la solución del tránsito, por ejemplo, pasa por tener un buen sistema de transporte. Según el precandidato, el primer punto de la agenda de un alcalde del municipio Libertador es garantizar la calidad de vida de sus vecinos y no ser un ayudante del presidente de la República.
En el tema de la movilidad, Stalin González insistió en que se debe buscar tener un buen sistema de transporte público, además de poner orden en las vías del municipio y hacer que la policía municipal colabore más en este tema. Señaló que a partir del 7 de octubre se va a tener un presidente que crea en la descentralización. Uno de los temas que se deben abrir —a juicio del precandidato— es quién debe administrar la Policía Nacional, si el gobierno central o los mismos ciudadanos.
Criticó la actual gestión del presidente Hugo Chávez y manifestó que no se puede andar caminando por una calle y planificar de manera improvisada, sin estudios de suelos o hablar con los vecinos. González recordó que, en un Aló Presidente, Chávez caminó por la plaza Bolívar y decidió expropiar el edificio La Francia. Hoy, a un año de esa expropiación, no se le ha dado ningún uso a ese inmueble.
Acerca de los planes gubernamentales de construir viviendas, Stalin González observo que el tema no es solamente ese sino construir servicios públicos y dar seguridad jurídica al municipio para que atraiga las inversiones a él. El alcalde de Libertador debe garantizar los servicios públicos que hoy en día no están garantizados.
González reiteró que el transporte público debería ser mejorado. Dijo que se debe ir a un plan de sustitución de la flota de autobuses, pues con unidades más grandes se puede transportar más gente, además del tema de la contaminación atmosférica que producen los motores de las viejas unidades. A ese efecto, el precandidato comentó que el BusCaracas había sido una excelente idea que hoy en día se ha convertido en un desastre. Insistió en que su prioridad es el transporte y la limpieza de la ciudad, ya que el tema de la seguridad debe ser resuelto con un trabajo conjunto entre los gobiernos central, estatal y local.
Recordó, ya en su despedida, que Caracas tiene 25 años sin que se le haya construido una escuela pública nueva. De paso, el municipio Libertador no administra ninguna escuela pública. El tema de la violencia debe contener muchas cosas, entre ellas dar oportunidades a los jóvenes para tener un futuro mejor.
Manuel Felipe Sierra y Rafael Huizi Clavier
El periodista Manuel Felipe Sierra y Rafael Huizi Clavier, presidente del Frente Institucional Militar, efectuaron un análisis del 4 de febrero de 1992. Para Manuel Felipe Sierra, lo del 4 de febrero se trató de un movimiento estrictamente militar que había comenzado años atrás con la logia bolivariana y su juramento frente al Samán de Güere, con oficiales medios cuyo primer objetivo era copar la FANB. Estos oficiales, según indica el columnista, expresaban un descontento con el alto nivel de la institución y se decían abanderados de un proyecto bolivariano. Fue una conspiración típica de cuarteles que no estuvo acompañada por movimientos de calle.
Sierra insiste en que fue un sector militar muy limitado pero con gran influencia pues los tenientes coroneles golpistas ocupaban posiciones claves en unidades militares importantes. Eso explica la toma de ciudades como Maracaibo, Valencia y Maracay. Fue un movimiento que tuvo un control insurreccional de la situación, excepto en Miraflores. Según se supo posteriormente —señaló el invitado—, no se procuraba un golpe de Estado sino que el primer paso era asesinar al presidente Carlos Andrés Pérez. No había ninguna situación excepcional en el país que pudiera explicar una reacción de este tipo.
Para Rafael Huizi Clavier, el 4 de febrero es una historia que no ha concluido. En ese momento, comentó que ocupaba el cargo de director de gabinete dentro del ministerio de la Defensa. Ese cargo le permitía conocer mucho de la FANB pues por sus manos pasaban todos los temas de la Fuerza Armada: el ministro descargaba informaciones en esa dirección para procesar los documentos relacionados con temas importantes dentro de la Fuerza Armada.
Según informes de inteligencia mencionados por Huizi Clavier, Hugo Chávez dejó olvidado un maletín que posteriormente fue inspeccionado con un fiscal militar. Del contenido de ese maletín se hizo inventario y uno de los documentos encontrados allí hablaba de un grupo de notables, es decir, almirantes, generales y demás altos funcionarios militares que se reunían para analizar la situación política, social y económica de Venezuela. Sobre eso se montó una especie de elite en la FANB que también estaba haciendo algo adentro.
Ese golpe de Estado fue fallido —desde el punto de vista de Manuel Felipe Sierra— pues los objetivos no se lograron. No triunfa porque se tomaron medidas apropiadas: el presidente Carlos Andrés Pérez fue un factor fundamental al haber salido en TV ratificando que conservaba el poder. Y también influyeron los errores del mismo movimiento, entre ellos no haber tomado los medios en ese momento.
Según explicó Rafael Huizi Clavier, cuando se firmaron ascensos, en 1991, a Hugo Chávez inicialmente se le había asignado el control de la proveeduría de un cuartel en Maracay. No obstante, un error de último minuto le hizo comandante del cuerpo de paracaidistas Antonio Nicolás Briceño, que fue el que él alzo. En la cuenta aparece, de puño y letra de alguien cuya caligrafía no ha sido reconocida, una nota donde el destino de Chávez es cambiado.
Huizi Clavier asegura que quien debe saber esto en detalle es el general Pedro Rangel, comandante del Ejército para ese entonces, quien nunca ha declarado sobre ese caso. Esto dio la condición necesaria para el golpe de edo.
De acuerdo con Manuel Felipe Sierra, Carlos Andrés Pérez nunca pensó que los capitanes conspiradores lo iban a tumbar. Hay dos maneras de analizar ese caso: uno, el golpe fracasado y otro, las consecuencias políticas de ese golpe, que tuvo el efecto de un preinfarto para poner en evidencia el agotamiento del modelo bipartidista. Eso no equivale al agotamiento de la democracia.
La primera consecuencia, comentada por Sierra, fue la puesta en escena de Hugo Chávez ante los medios audiovisuales. El discurso de Chávez no fue, como se cree, un mensaje del derrotado teniente coronel al país sino un mensaje para Jesús Urdaneta Hernández, quien permanecía en rebeldía en Maracay y había puesto como condición para su rendición hablar con Hugo Chávez o verlo. Una manera de lograr esa rendición fue hacer que Chávez hablara. El columnista señala que esto se supo posteriormente pero a pesar de eso se ha mitificado esa presentación ante las cámaras para hacer ver a Chávez como un gran líder, lo cual tampoco es cierto.
Las consecuencias de ese golpe fallido fueron importantes: lo primero, se demostró que en Venezuela era posible que se produjera un movimiento militar de ese tipo, que no fuera la conspiración de un general resentido sino que estuviera extendida a niveles importantes de la FANB. También demostró que la democracia podía sufrir esa clase de estremecimiento militar, que desencadenó todo lo que latía en el interior del país.
Como lo recordó Manuel Felipe Sierra, ese mismo día el dirigente político Eduardo Fernández salió ante los medios a repudiar categóricamente el golpe y dar su respaldo irrestricto a Carlos Andrés Pérez. Pero lo que acaparó la atención de los medios fue el debate que se produjo en el Congreso para aprobar el decreto de suspensión de garantías, donde el senador Rafael Caldera intervino con un discurso que, sin ser apoyo directo al golpe, introdujo la duda en función de que los golpistas eran muchachos que habían actuado presionados por la inmadurez, y el hambre en Venezuela.
Caldera —señaló Sierra— aseguró que los golpistas no pretendían matar al presidente, sin tener evidencia de ello. Todo eso fue una señal importante para el submundo del golpismo, que había considerado que no había posibilidades de tomar el poder por esa vía.
Rafael Huizi Clavier comentó que un mes después del golpe hubo un asalto a la dirección de alistamiento del Distrito Federal, dirigido por el teniente Álvarez Bracamonte, donde se sustrajeron, en complicidad con algunos soldados, alrededor de 70 FAL y municiones. Ese tema ha dado muchas vueltas. Se insinuó que esas armas estaban en la UCV, o escondidas bajo el Aula Magna de esa casa de estudios. Eso nunca se determinó ni las armas fueron recuperadas.
Huizi Clavier añadió que los factores que saludan el golpe son los mismos que activan la posibilidad de salir de Carlos Andrés Pérez a través de un mecanismo que se constituyó en el juicio al presidente, con el apoyo de la Corte Suprema de Justicia. Defenestrado CAP, viene el proceso de la liberación de Hugo Chávez y el desarrollo de un plan político para la toma del poder. El presidente del Frente Institucional Militar asegura que el triunfo no se dio en los cuarteles sino en diciembre de 1998, cuando Chávez gana las elecciones presidenciales de ese año.
Según reveló Rafael Huizi Clavier, el golpe fue develado a las 11 am del 3 de febrero, gracias a un cadete que informó de ello al director de la Academia Militar, que a su vez informó al comandante general del Ejército. Se tomaron ciertas medidas, pero Huizi Clavier recuerda que hacia las 8 pm de ese día, el inspector general de la FAN se acercó a su oficina a preguntarle a qué hora llegaba el ministro de la Defensa. A las 7 pm, habiendo transcurrido 8 horas de conocido el golpe, en el despacho del ministro de la Defensa no se conocía nada del golpe ni se habían tomado correctivos. El general Pedro Rangel movilizó algunas unidades y puso en alerta a Maracay, pero no puso en conocimiento de esto al ministro de la Defensa. Eso ayudó a que el golpe de Estado se produjera.
Huizi Clavier también fue consultado acerca de lo que Hugo Chávez dijo anoche, durante la cadena, de que la FANB era chavista. Para el invitado, las declaraciones del presidente son un regreso al 4 de febrero. Está recurriendo a los oficiales del golpe, que se han mantenido leales a él como se ve en Diosdado Cabello o Henry Rangel Silva. Aun quedan algunos oficiales de esa época por nombrar, como los hermanos Alcalá Cordones. Como sea, Hugo Chávez está rodeándose de la gente que le ha sido fiel desde ese entonces.
Esa ha sido la fuerza fundamental del régimen, según Manuel Felipe Sierra. Chávez, en esencia, ve a los partidos como un divertimento para tener la manera de partici0par en el juego democrático, pero su estructura fundamental descansa en los militares. Por eso ha convertido a la FANB en un instrumento de su proyecto político.
El periodista expresó que en Venezuela, el 7 de octubre no se va a elegir solo a un cambio de gobierno. Se va a enfrentar un tema más importante, una confrontación de poder. Todo el entramado del poder está en juego a partir de ese momento. Advirtió que no es suficiente con el hecho de que la oposición gane esas elecciones y agregó que Venezuela se dirigía a un proceso de transición. Dicha transición no es planteamiento de nadie sino una necesidad inevitable. Para sustituir el régimen de Hugo Chávez, Venezuela debe pasar por una transición, quiérase o no.
Como conclusión, Rafael Huizi Clavier calificó el 4 de febrero de 1992 como un acto criminal contra la FAN y el sistema democrático. A juicio del ex militar, la FANB sigue sufriendo las consecuencias de ese hecho criminal. Alegó que nadie menciona a los militares fallecidos de ese golpe de Estado y resulta que hay subtenientes, capitanes y soldados fallecidos, de los cuales el mayor tendría unos 25. Se trataba de hombres a los que ni siquiera se dijo a dónde los conducían esa madrugada. Se quiere hablar de ese golpe como una gesta heroica cuando en realidad fue un acto criminal, según reiteró el invitado (Globovisión en vivo).
Martín Pacheco, Francisco Solórzano e Igor Molina
Los periodistas Martín Pacheco, Francisco Solórzano e Igor Molina relataron sus vivencias durante la campaña electoral en la que Hugo Chávez salió electo presidente de la República en 1998.
Martín Pacheco, encargado de las notas de prensa de esa campaña, aseveró que fue un momento interesante, donde él y otros venezolanos fueron testigos de un quiebre de la historia del país, de una división donde a raíz del ascenso de Chávez se da inicio a un proceso de rescate de la ética, la moral.
Según Pacheco, los tres grandes logros de Chávez son la independencia del país, la capacidad de discernimiento del país sobre la necesidad de defender esa independencia y haber devuelto a los venezolanos su credibilidad, su autoestima, de manera que el venezolano de hoy en día es muy distinto al de hace 13 años, que era oprimido, no participaba en las grandes decisiones, era perseguido y se le negaba el derecho de palabra en los medios de comunicación.
Para el veterano periodista, los hechos del 4 de febrero fueron en realidad una rebelión de militares jóvenes con un pensamiento revolucionario, de transformación del país y en 13 años se pueden ver los resultados de eso.
Francisco Solórzano, ex reportero gráfico de El Nacional, comentó que para ese entonces los grandes medios se esforzaban en censurar las giras de Hugo Chávez durante su campaña presidencial. Además, señaló como ejemplo de la situación del país que Pdvsa estaba siendo llevada gradualmente a la quiebra para privatizarla al final. Comentó también que el 4F se cayó la máscara y quedó en evidencia la verdadera situación por la que el país atravesaba.
Como anécdota, Solórzano aseguró que en la madrugada del 4F, él se dirigió a Venevisión en carro, acompañado de Eduardo Fernández y Gustavo Tarre Briceño. En el trayecto, asegura que Fernández dijo que el golpe de Estado se lo estaban dando a él por estar punteando las encuestas. Señaló que ese día también fue un punto de quiebre para él.
Reiteró que a él y a Martín Pacheco les tocó vivir el desprecio de los grandes medios hacia la figura de Hugo Chávez. Solórzano, particularmente, aseguró que para lograr publicar una foto de Chávez en El Nacional debía recurrir a amigos dentro del periódico para que le hicieran ese favor. Esa situación cambió —señala— cuando el presidente dio su discurso de victoria en el Ateneo de Caracas y allí el presidente – editor de El Nacional, Miguel Henrique Otero, trató de sacar provecho del trabajo del invitado y llevarse el crédito.
Esto último fue avalado por Igor Molina, quien agregó que los avances de la revolución bolivariana son tan impresionantes que cualquier discurso de la oposición luce retrógrado. Martín Pacheco resaltó que la oposición no está en condiciones de prometer nada porque «todo o lo ha cumplido el presidente Chávez, o lo está cumpliendo o lo va a cumplir. Ellos tienen un discurso vacío».
De acuerdo con Igor Molina, lo que ocurre con el discurso de la oposición es que está lleno de un pasado que la revolución he enterrado, «felizmente» (VTV en vivo).
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