Programas de Opinión
Julio Montoya: Nuevas denuncias de financiamiento de proyectos a otros países, por un total de US$ 1.500 millones
Jorge Roig: Fedecámaras propone el plan Progreso y Bienestar
Giovanni Barrios, Gregorio Aguirre y Gladys Gandica: Salserines denuncian a alcaldesa Eveling Trejo
Carola Chávez: Críticas al discurso de los precandidatos de la unidad / Siempre han considerado idiota al pueblo / Los precandidatos no tienen propuestas concretas / Para ellos lo destartalado es lo popular / Leopoldo López sale un día y dice «¡Epa, Venezuela!», y se le ve postizo / La división del país vino a través de los medios privados
Aló Ciudadano (Resumen)
Julio Montoya
El diputado Julio Montoya formuló nuevas denuncias de corrupción en el programa. Según contó el parlamentario, el mismo equipo de investigación con el que siempre ha trabajado, junto con funcionarios del Ministerio de Finanzas y el Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (Bandes), hacen llegar nuevos documentos para poder decir al país lo que está ocurriendo.
En cámara, el diputado mostró el acta de entrega que hizo el Bandes para pasar de una presidencia a la actual. Ese documento, de 50 páginas de extensión, arroja unas características de financiamientos en el exterior.
Este documento se está empezando a distribuir por todo el país, según detalló Montoya. Comentó que en la AN no se ha podido lograr que el oficialismo acompañe a los diputados de la unidad en la propuesta de que, dado que Venezuela tiene la más alta inflación de América Latina, los pensionados puedan tener un bono de alimentación. Y resulta que, a través del documento del Bandes, se ha descubierto que Hugo Chávez entrega a Nicaragua un bono productivo alimentario por US$ 5 millones, para su programa hambre cero, dirigido a los funcionarios públicos del gobierno central de ese país.
El ítem 42 de ese documento detalla un acuerdo suscrito el 16 de octubre de 2009, donde se subsidia el mantenimiento del avión Airbus que cubre la ruta social Caracas - Damasco - Teherán. Ese subsidio asciende a US$ 8.608.203. Es un convenio no reembolsable para esta ruta.
El diputado Montoya aclaró que no se trata de un trabajo suyo sino de un equipo multidisciplinario con periodistas, economistas, ingenieros, funcionarios públicos. Tras esa aclaratoria, se remitió a la página 15 del documento, donde el ítem 21 se refiere a un convenio suscrito el 11 de ene de 2008, de un convenio de asistencia económica no reembolsable por US$ 9.060.000 para la universidad Arcis de Chile. Es decir: mientras se otorga este financiamiento a una universidad extranjera, los estudiantes de Venezuela tienen que hacer huelgas de hambre y coserse la boca para obtener mejoras en sus casas de estudio. Montoya se preguntó cómo es posible que se tenga esa discrecionalidad para otorgar dinero en diferentes actividades.
En la página 17, ítem 39 del documento del Bandes, se reseñan convenios de financiamiento para la ampliación del terminal 2 del Aeropuerto José Martí, de Cuba, por US$ 15 millones. Hay otro acuerdo, por US$ 30 millones, para la ampliación del aeropuerto Juan G. Gómez, también en Cuba. Y hay un tercer convenio, por US$ 47 millones, para establecer un sistema internacional de telecomunicaciones entre Venezuela y Cuba.
La página 16 del informe, en su ítem 28, habla de un convenio suscrito el 30 de mayo de 2008, mediante el cual se conceden «créditos solidarios» a 100 empresas cubanas en sectores industriales por un total de US$ 481.270.000. Este crédito, por lo que se sabe, aún no ha sido cancelado por el gobierno cubano.
La «tapa del frasco», según la bautizó el diputado, se encuentra en la página 48 del informe es un proyecto cubano. En 2008, el Gobierno transfirió a Cuba US$150 millones para que atendiera los desastres causados por el huracán Gustavo y el ciclón Ike. El 23 de octubre de ese mismo año, el director ejecutivo de finanzas de Pdvsa solicitó el reintegro de esos fondos, según lo acordado entre Venezuela y Cuba. Y, finalmente, en julio de 2009, el ministro cubano Rodrigo Malmierca anunció que el traspaso no sería un préstamo sino una operación no reembolsable de acuerdo a los compromisos asumidos por Chávez.
Para Julio Montoya, la respuesta del ministro Alí Rodríguez ante esa declaración es «patética»: el documento reza que Rodríguez «desconocía de dicho compromiso y que efectuaría las consultas pertinentes». «A la fecha, dicha consulta no se ha materializado, quedando ambas instituciones en una exposición en virtud de que no se ha documentado dicha operación. Esta situación ha sido reiteradamente notificada a los niveles superiores», concluye el documento.
El parlamentario sostiene que ese documento es «una poesía de la negligencia». Y acto seguido, se remitió a la página 18, donde consta que el 88% de la inversión hecha por Venezuela es en Cuba. Dicho de otro modo, de estos US$ 1.500 millones, el 88% o es regalado o es prestado a Cuba en condiciones de no reembolso o bien sumamente favorables.
No es todo: en el mismo informe queda constancia de que se han pagado hasta pistas de carreras en Belice, por US$ 1 millón. Se han financiado equipos de comunicaciones de Ecuador en 3 fases: una de US$ 3 millones, otra por US$ 1.5 millones y otra por US$ 5 millones. También se han financiado televisoras y equipos de radioayuda para la seguridad de Cuba.
Se ha financiado las etapas I y II de sustitución de bombillos ahorradores en Bolivia, por US$ 26 millones. El programa de bombillos ahorradores en Cuba también ha sido financiado y ese monto asciende a US$ 24 millones. Venezuela ha entregado créditos para financiar vertederos de basura y empresas de correo en Nicaragua, por el orden de los US$ 10 y 2 millones, respectivamente. Incluso se ha financiado, con dinero blando, una planta de jugo de uva en Brasil.
Lo que el diputado quiere rescatar de todo lo anterior es la excesiva discrecionalidad del Ejecutivo en administrar de esta manera los recursos de los venezolanos. De este mismo documento se concluye que buena parte de los recursos viene del Fonden. Es decir, el mismo fondo a donde el presidente Hugo Chávez ordenó desviar los excedentes de la producción petrolera. Excedentes que, por ley, corresponden a gobernaciones y alcaldías. De esos recursos de las alcaldías y gobernaciones del país es de donde Chávez echa mano para financiar proyectos a otros países.
Jorge Roig
El vicepresidente de Fedecámaras, Jorge Roig, comentó que durante los últimos 3 meses la nueva directiva de ese organismo ha estado pensando cómo hacer para que la gente los perciba como una organización en contacto con los trabajadores y los gobiernos regionales.
Según explicó el invitado, se han reunido con muchas de las organizaciones laborales porque con ellas comienza el verdadero pacto de decirle al país que si el gobierno no quiere dialogar será su problema. Aseguró que en Fedecámaras van a aprovechar todos los espacios que el gobierno dé para dialogar. De hecho, están conversando con las fuerzas sociales, los trabajadores, la academia y las comunidades.
En Fedecámaras están conscientes de lo que ocurre en el sector laboral, según sostiene Roig. La gente no está contenta: ni los empleados privados ni los públicos. Se han empezado a encontrar sindicalistas que dicen ser revolucionarios sin ser gobierneros. En sus conversaciones, incluso, han encontrado sindicalista en Guayana que empiezan a pedir que se estudie la posibilidad de que las empresas de Guayana sean reprivatizadas. Se empiezan a ver unas fuerzas laborales con mucha más conciencia de lo que les está pasando y que saben que las empresas de Guayana están siendo peor manejadas por el gobierno.
Jorge Roig señala que en Fedecámaras les gustaría plantear que no se meten en política, siempre y cuando el gobierno no se meta más a empresario. En ese sentido, la organización presentó su plan Progreso y Bienestar, como contraposición a la Ley de Costos Justos.
Roig explicó que no se trata simplemente de criticar la Ley de Costos sin ofrecer alternativas. Ese plan propone despenalizar el tema cambiario (no eliminar el control de cambios, sino hacer fluir las divisas), crecimiento para las empresas y cambiar la inamovilidad por estabilidad laboral, donde los trabajadores más mediocres sean sustituidos por trabajadores más capaces. El invitado informó que el plan está disponible en la página de Fedecámaras, para que la gente lo descargue, lo lea y lo digiera, de manera que los sectores se pregunten cómo pueden contribuir con ese programa. Que cada sector vaya «aportando lo que tiene que aportar dentro de ese gran concierto que es Fedecámaras», indicó el empresario (Globovisión en vivo).
Giovanni Barrios, Gregorio Aguirre y Gladys Gandica
Giovanni Barrios, Gregorio Aguirre y Gladys Gandica, tres trabajadores de barrido manual de Maracaibo (conocidos como «salserines») estuvieron en el programa para elevar una queja en contra de la alcaldesa de esa ciudad, Eveling Trejo de Rosales.
Al decir de Gregorio Aguirre, la situación de los trabajadores marabinos de barrido manual es crítica, pues asegura que la alcaldesa los quiere tratar «como basura». Explicó que los salserines pertenecían al Instituto Municipal del Ambiente, donde tenían una sede en la que marcaban su ingreso para la jornada diaria. De allí, se les distribuía hacia los distintos lugares de la ciudad para cumplir con su trabajo diario. Esto, en la actualidad y según Aguirre, dejó de ser así. Los trabajadores son llevados directamente a sus sitios de trabajo en camiones de tipo 350, sin las mínimas condiciones de seguridad para ser transportados.
Aparte de lo anterior, Gladys Gandica asegura que los trabajadores son objeto de acoso laboral por parte de la Alcaldía de Maracaibo. Denunció que hay trabajadores con 83 años de edad, a los que se les recorta el salario para que terminen renunciando y, de ese modo, no se les paguen sus jubilaciones. Añadió: «No nos dan implementos de seguridad. No nos pagan. El contencioso (…) le dio 120 días a ella [Eveling Trejo] para que nos pagara 4 meses caídos, fideicomiso, retroactivo (…) y han pasado 3 meses, y ella no ha cancelado nada».
Gandica agregó que entre los trabajadores hay muchas madres que se desmayan porque no tienen para comer. Pidió al presidente Hugo Chávez que envíe una comisión «para que vean la situación en que nos tienen a nosotros los trabajadores». Cuando solicitó la ayuda del mandatario, la trabajadora aseguró que «nosotros agotamos todos los recursos y estamos sufriendo».
Giovanni Barrios, por su lado, señaló que la Alcaldía prácticamente obligó a renunciar a muchos de los salserines mediante llamadas telefónicas en las que se les decía que sostenían una lucha que no valía la pena. A cambio —dice Barrios—, se les dio una indemnización que era «prácticamente una miseria».
Barrios dijo que él y los otros dos empleados estaban allí para hacer un llamado al TSJ para que obligue a la Alcaldesa de Maracaibo a cumplir con la sentencia del tribunal contencioso, a favor de los salserines, para que les regresen su sede y sus camiones.
Carola Chávez
Carola Chávez, una de las autoras del libro Humor con Humor se paga, analizó los discursos de algunos de los precandidatos de la unidad. Comenzó por María Corina Machado, y su Capitalismo Popular, de quien dijo: «Ella tiene su propia visión de las cosas y ella cree que va con la verdad. Esa sonrisa que pone todo el tiempo cuando habla (…) es una cosa bien loca».
Señaló que Machado no era la única que hablaba de Capitalismo y aseguró que el gobernador del Táchira, César Pérez Vivas, había hablado del «capitalismo solidario» y explicó: «Ellos no pueden decir "socialismo", no pueden decir "capitalismo" porque ya todos estamos viendo lo que pasa en el capitalismo. Tenemos las noticias de Grecia, España, de los EEUU, de cómo el capitalismo se está derrumbando y cómo la gente está pagando los platos rotos de ese derrumbe mientras que los banqueros y las mediacorporaciones se están haciendo cada vez más ricas y más poderosas. Entonces ellos buscan palabras que podamos nosotros asociar con nuestros Mercales, Barrio Adentro, con nuestras Canaimitas, nuestras escuelas bolivarianas, para tratar de que el pueblo —que siempre han considerado idiota— pierda ese temor a volver al pasado, que es justamente lo que ellos proponen cuando hablan de Capitalismo y creamos que María Corina va a mantener el mercal y las canaimitas y todas las misiones que ellos han tratado de destruir desde el principio».
De acuerdo con Carola Chávez, más allá de ese discurso, los precandidatos no ofrecen ninguna propuesta concreta: «Yo puedo prometerte 10 millones de empleos al año pero ¿cómo lo voy a hacer? (…) Ellos están prometiendo potes de humo».
Sobre la propuesta de Henrique Capriles y su «autobús del progreso», Carola Chávez aseguró que «ni loca» se subiría a dicho autobús. Comentó que la figura del autobús era recurrente entre los candidatos: «Yo me acuerdo que hace unos años Leopoldo López iba montado en un autobús. El problema de Henrique Capriles, María Corina y de Leopoldo López es que son sifrinos millonarios que no tienen ni la más remota idea de lo que es la gente común y corriente, la gente que va en carrito, en autobús, a pie o en su propio carro. Entonces ellos dicen "¿Qué será popular?" y entonces me imagino que ellos se imaginarán un autobús destartalado (…) porque para ellos lo destartalado es lo popular. Ellos no se imaginan un autobús bien bonito ni nada».
La invitada agregó: «Ellos tratan de ser populares pero les queda postizo (…) y necesitan utilizar un lenguaje popular porque al final del camino, y de tantos cabezazos que se han dado, se han dado cuenta de que la conexión que existe entre mi presi y nosotros es justamente porque mi presi habla como la gente, como nosotros, y entiende de lo que está hablando. El problema de esto es que sale Leopoldo López un día y dice "¡Epa, Venezuela!", y se le ve postizo. Qué epa, Venezuela, nada. Y María Corina: "Yo estuve con la Sra. Petra". Mentira, ella no estuvo con ninguna señora que se llama Petra y no le importa la señora Petra. Y Capriles igual: "Vénganse en el autobús del futuro". Qué autobús del futuro».
Carola Chávez sostiene otra tesis: «Ellos dicen que fue el chavismo el que dividió el país, pero yo estoy convencida de que eso no es cierto. La división vino a través de sus medios y de todo ese veneno que han inyectado en la sociedad. Entonces a una persona que tiene 12 años, que marchó en abril, aquel año terrible para derrocar al gobierno de mi presidente, y la gente que ha estado guarimbeando, y la gente que ha estado histérica esperando que les quiten a sus hijos durante todos estos años, ahora no les pueden venir con un planteamiento de "Mira, los Barrio Adentro son buenos, vamos a dejarlos". Entonces tienen que hacer como un equilibrio bien precario entre esas dos cosas».
Según Carola Chávez, las caras de ahora son las mismas del 11 de abril de 2002. (VTV en vivo).
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