Entrega de Textos Escolares. Colección Bicentenaria. Balcón del Pueblo, Palacio de Miraflores
Inicio de la cadena: 6:17 pm
Culminación: 7:12 pm
Sumario: «Debo cuidar mi cuerpo de las bacterias que andan en el aire» / «Viviré para ustedes largos años» / Colección Bicentenaria abarca Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Lengua y Literatura, y Matemáticas / Se repartirán gratuitamente 12 millones de textos escolares / Cada libro «cuesta 14 y lo venden en 150. ¿Ven ustedes lo que es el capitalismo? ¡Un robo!» / Una revolución es educativa y cultural o no es / «No ha sido fácil atravesar esta situación» / Asomó la posibilidad de un tercer ciclo de quimioterapia
En el inicio de la transmisión conjunta, el presidente de la República, Hugo Chávez, ofreció disculpas a los niños y jóvenes congregados ante el Balcón del Pueblo por no estar compartiendo con ellos, pero atribuyó ese hecho a su recuperación: «Debo cuidar mi cuerpo de las bacterias que andan por el aire (…) el virus, la bacteria, cualquier infección (…). Estoy muy restringido en el contacto físico con las personas; por eso desde aquí vaya mi cariño». Esta restricción no le impidió a Chávez decir frases jocosas y formular una promesa a los niños: «Les prometo, con el favor de Dios, que viviré para ustedes largos años, para seguir haciendo realidad la patria de Bolívar (…), para el 2021, para el 2031, cuando ustedes sean hombres y mujeres, aquí estaremos vivitos y coleando, construyendo la patria»
La ministra de Educación, Maryan Hannson, explicó que este proyecto de la colección bicentenaria abarca este año la edición de textos de 1° a 6° grado. Los libros comprenden 4 áreas: Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Lengua y Literatura, y Matemáticas.
Según dijo el presidente Hugo Chávez, «el gobierno, usando los recursos del pueblo», este año comienza (…) la repartición de 12 millones de textos escolares de manera gratuita. Esta cifra fue repetida varias veces, con evidente orgullo, por parte del mandatario, que lució su clásica chaqueta color verde olivo sobre una franela roja. Parte de la transmisión en cadena incluyó una actuación conjunta de los grupos Tucusitos y Madera.
La ministra Hannson trató varias veces de explicar el proyecto de distribución de textos de la Colección Bicentenaria, pero las constantes interrupciones presidenciales impedían que la ministra pudiera hilvanar una idea. Una de estas interrupciones fue para decir lo siguiente: «Algo muy importante para el país nacional: padres y madres que me escuchan (…), trabajadores y trabajadoras de la cultura, de la educación, pueblo todo, sectores populares, sectores sociales, incluyendo la clase media. Miren. Es horrible, horrible el método que usa el capitalismo y eso los niños tienen que empezar y a manejarlo (…). Imagínese usted un padre, una madre, como somos todos (…), había que salir, con una lista que le daban a uno en el colegio, y había que comprar tal o cual libro, bien caro (…), venden demasiado caro el libro».
El presidente Chávez resaltó el costo de producción de cada texto: Bs.F 14. «Cuesta 14 y lo venden en 150. ¿Ven ustedes lo que es el capitalismo? ¡Un robo!», apuntó el mandatario, que agregó que era importante hacer notar «la diferencia de un método para robar a la gente y éste que libera».
Chávez recordó varios pensamientos de Simón Bolívar, mezclados con frases de su cosecha personal, cuando dijo que un pueblo caminaría por la senda de la gloria al mismo paso con que caminara su educación: «Moral y luces son los polos de una República. Moral y Luces, nuestras primeras necesidades. Un pueblo culto es un pueblo libre. Una revolución es educativa y cultural o no es». Tras esa sucesión de pensamientos bolivarianos, Hugo Chávez comenzó a avisar que dentro de poco debería retirarse a continuar su rutina: «Me toca fisioterapia ahora, caminar un poco (…), levantar unas pesitas (…) en este proceso de recuperación de la enfermedad que tuve. Que tuve».
El presidente hizo un intento de despedirse así: «Un saludo con mi corazón, gracias por venir a este evento tan bonito (…). Esto solo es posible en revolución. En verdad es histórico, un esfuerzo gigantesco, 12 millones de libros para nuestras niñas y niños. Allí están los camiones cargados. Un aplauso para ellos (…). Arrancaron los camiones. Que Dios los acompañe. Conocimiento y cultura para nuestras niñas y niños, el socialismo bolivariano». No obstante, la ministra de la Juventud, Maripili Hernández, le comunicó que unos jóvenes deseaban dedicarle una canción que, acto seguido, interpretaron. Después de ello, el presidente también se animó a cantar. De hecho, interpretó varias canciones viejas y volvió a dar chance a los jóvenes para que cantaran una melodía más.
Al final, se despidió de los jóvenes de este modo: «Ustedes saben, deben imaginarse, que para mí no es fácil, no ha sido fácil para nosotros, y para mí en lo personal, atravesar esta situación. Pero la vamos superando y la superaremos plenamente. Les prometo (…) que seguiré detrás de estas paredes, con un equipo maravilloso de gente que me acompaña, haciendo el más grande de los esfuerzos y lográndolo, siguiendo el impulso (…) de vivir plenamente, siguiendo la rigurosidad del tratamiento médico y preparándome ahora para una posible nueva etapa o ciclo de quimioterapia. Estamos evaluando estos días todo, haciendo la recuperación física, la recuperación orgánica, trabajando a los ritmos correspondientes, tomando decisiones de Estado, de gobierno, como esta participación con ustedes, en todo lo que pueda pero frenando la caballería que uno lleva por dentro, porque yo soy como un caballo, como un león (…). Lo que les dije desde Cuba, un día difícil y duro, lo vengo cumpliendo (…), gracias a Dios en primer lugar; gracias a la ciencia médica y gracias a ustedes, con ese amor que es la mejor medicina (…). Vamos a seguir construyendo la patria socialista, independiente y grande que es Venezuela para ustedes, Que Dios me los bendiga (…) Viviremos y venceremos». (Cadena Nacional).
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