miércoles, 21 de marzo de 2012

Programas de Opinión

Programas de Opinión

 

Aló Ciudadano

Rayma Suprani, Roberto Weil y Oscar Lucien: El espejismo que nos han vendido se está acabando / El que mantiene ese espejismo está enfermo y no puede echar aromas agradables a la pestilencia / Esto es parte de un plan para silenciar a la sociedad venezolana / Es indignante que este gobierno ahora sea hipersensible a una caricatura / La medida cautelar a la información no es solo contra los medios sino contra los ciudadanos / El presidente está obligado a mostrar la información del supuesto atentado contra Henrique Capriles / Los caricaturistas no son estalinistas / El miedo ya se venció, cuando hay 3 millones de personas que acudieron a votar

 

Cecilia García Arocha: Resumen de los hechos violentos dentro de la UCV y postura del Consejo Universitario

 

Dando y Dando

Rukleman Soto y Uncas Montilla: Críticas a Rayma Suprani

 

Jorge Arreaza: Sistema de TDT, qué es y cómo se va a implantar en el país

 

Aló Ciudadano (Resumen)

Rayma Suprani, Roberto Weil y Oscar Lucien

La caricaturista de El Universal, Rayma Suprani, se presentó hoy ante la Fiscalía para denunciar a Mario Silva, conductor del programa La Hojilla, por haberla sometido al escarnio público. A la pregunta de si había acudido a la Fiscalía porque se sentía amenazada, comentó que los venezolanos nos sentimos amenazados por el caos, la inseguridad y la falta de acciones realmente coherentes por parte de un gobierno que está cada día peor.

 

Suprani hizo la salvedad de que es caricaturista, no analista política, pero que trata de estar bien informada. Por ello, cree que el espejismo que nos han vendido se está acabando y su «capita de pintura no da para más». Eso explica el que «la nave de los locos» esté estallando por todos lados, lo cual sensibiliza a un gobierno con miedo a perder el poder.

 

Como lo señala Rayma Suprani, el que mantiene ese espejismo está enfermo y no tiene capacidad de echar aromas agradables a la pestilencia. Todos los días la caricatura le pone un espejo a la gobernabilidad. Eso no gusta porque es una realidad muy palpable y se puede canalizar en que la gente se da cuenta de lo mal que vive. Eso puede ser irreversible para los votos.

 

Oscar Lucien advierte que esto no se puede ver como un hecho aislado sino como parte de un plan sistemático de silenciar de la sociedad venezolana, que ha tenido distintas etapas. En el caso de la caricatura, a lo largo de la historia es usada esencialmente para criticar al poder. Es un medio de expresión cuyo blanco esencial es el desnudar el poder, un medio donde se expresa la preocupación y el sentir de la gente a través de la burla. Con un lenguaje sencillo, esquemático, se puede hacer sencilla una real con una complejidad enorme.

 

Para el académico, es indignante que un gobierno que ha hecho del insulto, la descalificación y la grosería una práctica sistemática ahora sea hipersensible a una caricatura donde el autor expresa su opinión sobre los que los venezolanos vivimos.

 

Como sostiene Lucien, si la caricatura no tuviera conexión con el público, esto no tendría mayor trascendencia para el gobierno. El problema es que en el caso de Rayma Suprani sí hay una conexión con la audiencia. Como el trabajo de la profesional tiene seguidores, hay preocupación por parte del gobierno. Es el caso de la hipersensibilidad a que se dé información sobre el tema de la contaminación del agua: el gobierno ve un problema con que la información salga. En vez de preocuparse de los problemas, la información es censurada.

 

La Fiscalía General de la República, que actúa solo cuando el presidente de la República lo ordena, ahora pretende imponer una medida cautelar a la información. De acuerdo con Lucien, esto no es contra los medios solamente, sino contra los ciudadanos, que no tienen cómo informar ni informarse: ahora, por orden de la Fiscalía, hay que tener un informe científico de lo que se denuncia, cuando eso es tarea de las autoridades. A esto se le debe sumar la limitación al acceso a la información que padecen los periodistas y los ciudadanos. No se accede a la información y se criminaliza a todo el que da información. Por la vía indirecta, por ejemplo, se quiere quebrar a Globovisión con la multa que se le impuso, por la cobertura de los sucesos de El Rodeo.

 

La guinda de la torta: el presidente de la República anuncia poseer información privilegiada según la cual se trama un atentado contra el candidato de la unidad. A juicio de Oscar Lucien, la sociedad venezolana aún no ha reaccionado a la gravedad de esa información porque el presidente, además, exonera al gobierno. De paso, sería extraño que el gobierno prepare una acción de esas contra un candidato elegido legítimamente por la ciudadanía. Además se dice que los organismos de seguridad del Estado han hablado con el candidato, cosa que este ha desmentido.

 

El comunicólogo recordó que todos los venezolanos somos iguales ante la Constitución. Eso significa que. Está obligado a hablar con la Fiscal General, darle la información y que se abra la investigación correspondiente. Recordó que el propio Capriles dijo que no sabía si esa declaración presidencial, en el tono que se expresó, era una advertencia o una amenaza.

 

De todos modos, se vive un cambio radical con las nuevas tecnologías y las redes sociales. Eso implica que la información seguirá saliendo por las redes sociales, lo cual da a la gente la oportunidad de ser emisor también. Un hecho es que ahora el poder no está concentrado en las grandes empresas ni en el Estado —que ha creado una plataforma comunicacional personal para el presidente—, sino que todos tienen acceso a la red para ofrecer y buscar información.

 

Roberto Weil, caricaturista del diario Tal Cual, aseguró que también ha sido amenazado a través de mensajes y textos vía Twitter. Ayer, además, fue condenado por la AN por haber hecho una caricatura que fue considerada racista y discriminatoria, en la que también se denunció el problema de la contaminación del agua. Weil espera que el periódico se comunique con él al respecto, pero si hay que dar la cara, la dará.

 

Weil recalcó que el gobierno analizó la caricatura del agua contaminada y sacó sus conclusiones pero aseveró que él no hizo la caricatura con la intención que le quiso dar la bancada oficialista de la AN. Simplemente quiso denunciar el problema del agua, utilizando el mismo lenguaje del gobierno. Se pudo interpretar de otra manera, pero su intención era expresar que el agua está contaminada y el gobierno se empeña en esconderlo.

 

Es desagradable hacer humor bajo estas condiciones, sostuvo Weil. Él se limita a revisar las noticias del día para su trabajo y siempre es difícil sacar una idea para presentarla del modo más original posible y que llame la atención. Rayma Suprani afirma que esta situación tiene costos emocionales. Comentó que sus abuelos vinieron al país huyendo del fascismo. Su abuela estuvo presa en el campo de Guasina, su madre luchó contra Pérez Jiménez. Eso la compromete con ella misma y su trabajo. La caricatura se hace para tener un tema que denunciar, exponer o sobre el cual reflexionar.

 

Esto ocurre con el aval del Estado. El tema es que hoy es la caricatura; hace unos meses fue el relato de alguien que editorializó. Hay que pensar —insiste Oscar Lucien— en que estos no son hechos aislados. Un modelo como el que el gobierno pretende implantar no es posible con una prensa libre. Para que tenga una viabilidad mínima, hay que cerrar los medios. Cuando a un periodista le llega una llamada amenazante, el profesional se inhibe de continuar con su trabajo. Esto es un plan de silenciamiento y miedo.

 

El drama de los medios en Venezuela es la autocensura. Dueños de medios que pactan, se callan, colocan anclas oficialistas en su parrilla, limitan a los invitados. Hay quien cede y quien no cede. Ante eso, lo que el ciudadano puede hacer es no quedarse callado, no dejarse silenciar.

 

Rayma Suprani recalcó que los caricaturistas no son estalinistas; por el contrario, son demócratas, de mentalidad amplia. Hay que encontrarse en la diferencias, según dijo. Uno no quiere imponer una verdad desde la caricatura, y eso es algo que el gobierno no parece entender.

 

Para el comunicólogo, esta tónica de amenazas sigue, sobre todo cuando se sabe que hay un candidato recorriendo el país, creando la posibilidad de que se revierta la situación delicada de Venezuela. Esto va a seguir porque la única manera de frenar el entusiasmo —que tuvo una manifestación objetiva el 12 de febrero— es intimidando, metiendo miedo, lanzando amenazas.

 

Pero objetivamente hablando, Oscar Lucien cree que el miedo ya se venció, cuando hay 3 millones de personas que acudieron a votar. Y son 3 millones de personas con distintas tendencias políticas. Frente a los problemas que avanzan, se criminaliza la información. Tenemos un evento electoral muy importante el 7 de octubre. Lo que el ciudadano puede hacer es organizarse y expresarse en los votos para decir que no quiere este modelo sino otro. Y, desde luego, buscar más votantes

 

Roberto Weil indica que hay un modelo en Cuba, que es a donde nos han tratado de llevar desde el principio de este gobierno. Para salir de esto, lo que se puede hacer —repitió— es buscarse dos personas y convencerlas para votar el 7 de octubre. Y Rayma Suprani añadió que el miedo no ayuda para nada. Todos tenemos miedo; no sabemos si regresaremos a casa después de salir a la calle. La caricaturista propone abrir espacios donde se hable de la caricatura, donde se pueda entender qué se trata de decir con el dibujo y no formar parte de ataques donde la grosería y lo grotesco sean lo común.

 

Cecilia García Arocha

La rectora de la UCV, Cecilia García Arocha, se comunicó vía telefónica con el programa para ofrecer un resumen de los sucesos acaecidos en la principal casa de estudios el país.

 

Contó que anoche, alrededor de las 11:00, las oficinas del decanato de la escuela de Derecho fueron quemadas. Y hoy, a las 5:00 pm, cuatro personas ingresaron a la sede de FACES, dispararon indiscriminadamente y se fueron.

 

A juicio de la rectora, esto es una escalada de violencia para crear caos y desgobernabilidad en la UCV. Se busca intimidar, perseguir y acoquinar a quienes piensan diferente, a la vez que proseguir con la destrucción de los espacios físicos de la UCV, fenómeno que va para cuatro años.

 

El Consejo Universitario de la UCV ratificó su rechazo a la violencia y exigirá a la Fiscal General de la República que les reciba la próxima semana. Como lo detalló García Arocha, ya son 51 ataques terroristas que la UCV ha recibido hasta hoy. Por ello exigirán que la Fiscal General les reciba y dé respuesta a los 51 casos que han denunciados con fotos y expedientes, sin haber recibido respuesta. Ratifican su rechazo a estos hechos violentos, al tiempo que recalcan que trabajan en pro de la democracia, la pluralidad y el respeto a la disidencia. La rectora advirtió que con estos hechos no lograrán amedrentar la UCV ni a un país que lucha por rescatar sus valores y su democracia (Globovisión en vivo).

 

Dando y Dando (Resumen)

Rukleman Soto y Uncas Montilla

Los caricaturistas Rukleman Soto y Uncas Montilla hablaron del uso de las caricaturas en los medios de comunicación, con especial enfoque en el trabajo que se adelanta en los medios privados.

 

Soto resaltó que desde hace unos 10 años los medios han hecho uso de la bandera nacional «para generar un discurso de violencia y un discurso de subversión». Como ejemplos de esa tesis el caricaturista expuso los episodios de protesta en que la bandera fue puesta al revés o cuando las marchas de oposición exhibieron banderas pintadas de negro.

 

«Ahora viene una caricaturista, se copia de un modisto que le abre huecos a las franelas y las vende en US$ 1.500 al jet set internacional, entonces lo último que hizo fue abrirle huecos a una bandera de EEU y ponérsela a una modelo. Copiarse de eso resulta aparentemente fácil, cómodo, sin pensar en lo que puedes estar ocasionando en los lectores, en lo que puedes estar ocasionando por tu responsabilidad en un medio de comunicación», dijo Soto.

 

A juicio del caricaturista oficialista, en estos días lo que se ha visto es «un ejercicio de discriminación y de violencia a través de esa mezcla que tiene la prensa burguesa, que mezcla información, que mezcla opinión, que mezcla propaganda de acuerdo a sus intereses». Insistió en que a través de las caricaturas publicadas en medios opositores se va a seguir viendo un llamado a la violencia, un exacerbar de los ánimos y la discriminación, «como hemos visto no solo en las caricaturas de El Universal sino de otros periódicos».

 

Para Uncas Montilla, el problema no es que la caricatura sea vehículo de protesta, cosa que ha sido desde siempre. «Normalmente en la caricatura se pelea con el poder, históricamente ha sido así. Pero yo no puedo decir que yo tengo que estar siempre enfrentado al gobierno de turno, no importa cuál sea el gobierno, porque entonces estaría siendo hipócrita. Yo, si normalmente he defendido un pensamiento ideológico de izquierda en no sé cuántos gobiernos de derecha, y de pronto me cambian el gobierno a un gobierno de izquierda, ya yo no puedo seguir atacando al poder en este caso porque sería contradecirme a mí mismo», argumentó.

 

Montilla dijo respetar a los caricaturistas de opinión, así como a su trabajo. Pero dijo que ni apoyaba ni comprendía por qué, para hacer su trabajo, tienen que usar violencia, muerte, racismo, clasismo o xenofobia. «Por qué tienes que jugar con nuestro país (…) porque eso lo ven los niños, los ancianos. Te estás metiendo con afrodescendientes; te estás metiendo con negros, blancos, pobres, gordos, en fin». Hacer eso es «antiético, totalmente» para el caricaturista, quien agregó que el comunicador no puede obviar su responsabilidad.

 

Uncas Montilla agregó que el caricaturista genera una matriz de opinión a través de su trabajo, por lo que debe ser muy responsable: «No puedes ni siquiera decir que fue sin querer, que fue que se entendió, que se malinterpretó, no. Tienes que ser responsable con lo que se hace. Tú piensas lo que vas a dibujar, tú sabes lo que eso va a generar, tú sabes que eso genera controversia. De hecho, estoy casi seguro de que ellos lo hacen con esta mala intención».

 

En el programa fueron exhibidas algunas caricaturas de la artista Rayma Suprani, al tiempo que Tania Díaz, conductora del programa, aseveraba que estos trabajos no solo «discriminan una parte de la población sino que generan una diferencia entre tú y yo: tú eres malandro, yo soy gente decente; tú eres violento, yo soy víctima».

 

Según Rukleman Soto, el humor burgués se basa «en el insulto, en la discriminación, en la ignominia, en la violencia». Esto se demuestra, según él, con las caricaturas europeas de principios del siglo XX, donde el presidente Cipriano Castro aparecía retratado como un mono. «Siempre ha existido un humor burgués dirigido, manejando la discriminación, una de sus grandes herramientas, sus herramientas históricas, porque la burguesía es eso. Es principalmente clasista y no se puede expresar de otra manera», indicó.

 

Una de las caricaturas exhibidas de Rayma Suprani mostraba una bandera venezolana que, en lugar de las ocho estrellas, mostraba ocho perforaciones de bala (acá Díaz se equivocó y habló no de ocho estrellas sino de siete). En ese caso particular, Suprani se metería con el pueblo al estar utilizando un símbolo patrio y «eso está mal hecho, eso es una falta de respeto, sin embargo lo estoy haciendo desde el punto de vista del afecto. Yo no tengo por qué ser como ella. Yo no tengo por qué llamar a la violencia (…). Yo no puedo ser antiético y usar la violencia en una caricatura mía irresponsablemente. Prefiero atacarla desde el afecto. Creo que es más efectivo y creo que nos describe a nosotros mejor como venezolanos, como pueblo de este lado».

 

Jorge Arreaza

El ministro de Ciencia y Tecnología, Jorge Arreaza, habló del proyecto de Televisión Digital Terrestre (TDT) que se va instalar en Venezuela de la mano del gobierno de Argentina.

 

Como lo dijo Arreaza al inicio de su intervención, lo digital ha ido copando gradualmente los espacios de la vida diaria: los discos de vinil han sido sustituidos por los CD, las viejas cintas de video han dado paso a los DVD y al formato BluRay: «Con nueva tecnología digital tú puedes hacer que los datos viajen con mayor calidad, con mayor nitidez y que eso genere en los usuarios y usuarias una satisfacción mucho mayor». Entre las bondades del sistema digital, el ministro también destacó la posibilidad de que haya interactividad entre lo que se transmite y el televidente: «Eso es una novedad que no existe con la televisión analógica».

 

Lo más importante es que se requiere contenido nuevo, puesto que en el espacio que hoy ocupa un solo canal de televisión analógica caben cuatro canales de televisión digital: «Esos otros tres canales requieren sus estudios, sus artistas, sus producciones, sus noticieros, sus posibilidades de transmitir nuestra identidad, nuestra cultura. Es decir, tenemos un mundo por delante». Jorge Arreaza explicó que esta nueva señal podrá ser vista de manera gratuita en cualquier televisor analógico con el uso de decodificadores de fabricación argentina.

 

El ministro adelantó que en Venezuela el sistema incluirá primero a los medios públicos, con la probabilidad de que se creen canales nuevos. «También posiblemente se incorporen canales privados a esta tecnología», dijo. Añadió que el objetivo del gobierno venezolano es lograr que el pueblo venezolano tenga acceso a estas tecnologías, lo mismo que a internet. Eso vendría a demostrar el talante democrático de la revolución (VTV en vivo).

--
Provided by ORC Consultores