jueves, 23 de febrero de 2012

Hugo Chavez desde el TTC

Designación y Juramentación del Comando de Campaña. «Los que quieran patria vengan con Chávez». Sala Ríos Reyna, Teatro Teresa Carreño

 

Hora de Inicio: 7:55 pm

Hora de Culminación: 9:28 pm

 

Sumario: «Esta no es sino una dificultad más» / «Yo sé que ustedes me acompañarán a enfrentar lo que haya que enfrentar» / Hay que prepararse para lo que sea / Su cáncer es escuálido «y como tal será tratado de manera inclemente» / «Los que no están capacitados ni moralmente ni éticamente ni políticamente para gobernar este país, nuestro país, son ellos» / «Haré todo el esfuerzo que tenga que hacer para conducirlos a ustedes a una nueva victoria el 7 de octubre» / De 2013 a 2019 serán «años hermosos» que no quiere perderse / La candidatura opositora es «la candidatura de la alta burguesía, es la candidata retrógrada, es la candidatura del imperio yanqui» / «Me voy tranquilo porque el gobierno está en buenas manos» / Trataron de utilizar las elecciones primarias como golpe de opinión / Anunciado comando de campaña / Encomendó «de manera especial» el RE / «No habrá cáncer que nos detenga ni emboscada de la vida»

 

El presidente Hugo Chávez dijo que, al no ser este un acto partidista sino, más bien, un mensaje a la nación, bien podía convocarse a un transmisión conjunta. Una vez iniciada la transmisión en cadena nacional (a pedido de los asistentes), el mandatario dijo que el acto tenía más frenesí que amor. Reiteró que la oposición no volvería al gobierno: «Volverán Rin-tin-tín, Capulina y Tintán pero adecos y copeyanos y sus derivados (…)».

 

Chávez señaló que nada de lo ocurrido en los últimos días estaba previsto  pero «así son las cosas de Dios y la vida (…), y nosotros estamos y yo estoy y estaré siempre dispuesto y listo para enfrentar con alegría, con coraje y con firmeza cualquier adversidad (…) y esta no es sino una dificultad más».

 

Entre las personalidades a las que el mandatario saludó se encontraban Lilia Vera, Dilia Waikarán, la diputada María León, el padre Numa, el presidente de la AN Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez, el vicepresidente Elías Jaua, Hugo Cabezas, los gobernadores Francisco Rangel, Jorge García Carneiro, Enrique Maestres, Rafael Isea, León Heredia, los artistas Perucho Conde y Paul Gillman, así como el líder sindical oficialista Wil Rangel, la embajadora María Lourdes Urbaneja, el cineasta Carlos Azpúrua, la jefa de gobierno del DC, Jacqueline Farías, estudiantes de la UNEFA, integrantes de la milicia y prácticamente todos los ministros del gabinete. También estaban representantes de movimientos sociales y consejos comunales.

 

Recordó que mañana partiría a Cuba pero de todos modos estaría en lo que denomina «la patria grande». Añadió: «Debo someterme a una nueva intervención quirúrgica los primeros días de la próxima semana. Nada que hacer sino enfrentar lo que haya que enfrentar y yo sé que ustedes me acompañarán a enfrentar lo que haya que enfrentar».

 

Sobre esta reaparición del cáncer, Hugo Chávez manifestó sentirse mejor preparado en lo físico y lo anímico que el año pasado: «Aquella fue una emboscada terrible. Esto no deja de serlo (…), nosotros vamos a enfrentar esta nueva batalla y (…) vamos a salir bien parados de esa nueva batalla. Es que no hay otra opción».

 

El mensaje del presidente estuvo dicho, por momentos, en clave de despedida, como quien debe hacer un viaje más largo de lo esperado. Pidió a sus seguidores «que sigan fortaleciendo la conciencia, el conocimiento, la unidad en la batalla de todos los días». Agregó que «esta situación» estaba dentro de las probabilidades científicas de «la enfermedad que a mí me sorprendió el año pasado». También dijo que nadie podía decir en estos momentos que su lesión «de unos 2 cm de diámetro aproximadamente que ha sido detectada en el mismo lugar donde tenia yo el tumor» fuera un tumor maligno y por eso había que intervenir quirúrgicamente. Resaltó que había que prepararse para lo que fuera y que él, personalmente, siempre prefería prepararse para el peor de los escenarios.

 

Decretó que su cáncer era «escuálido y como tal será tratado de manera inclemente. Y como tal será derrotado. Amén. Que así sea. Como tal será tratado si es que se le ha ocurrido la mala idea de retornar». Prometió que lucharía «contra lo que haya que luchar, con el apoyo de ustedes, la ciencia (…), el amor, la voluntad de vivir».

 

Hugo Chávez aprovechó para decir que la línea principal de ataque opositora ha sido, hasta ahora, transmitir falsedades que reflejan los deseos de la burguesía. Sostuvo: «Van a tratar de hacerle creer a los venezolanos —o a la mayoría de los venezolanos— que yo estoy imposibilitado para ser candidato a la presidencia de la República, que yo estoy, que no puedo, que no tengo capacidad, que estoy imposibilitado, que no tengo la fuerza suficiente, que estoy acabado. Y mucho menos (…) para ejercer la presidencia de la República en un nuevo período constitucional. Con el favor de Dios (…), con el apoyo de todos ustedes, de millones y millones, les voy a demostrar que los que no están capacitados ni moralmente ni éticamente ni políticamente para gobernar este país, nuestro país, son ellos. Se lo vamos a demostrar».

 

Añadió: «Si ese nuevo elemento que yo tengo incubando fuera maligno, igual lo trataríamos y lo echaríamos. Y yo haré todo el esfuerzo que tenga que hacer para conducirlos a ustedes, aún en la peor de mis dificultades personales a una nueva victoria el 7 de octubre. Tengan ustedes la seguridad de que lo voy a hacer (…), no me importa nada». Hugo Chávez dijo que los próximos años no se los podía perder y aseguró que los años entre 2013 y 2019 serán bonitos: «Esos van a ser 6 años hermosos, ¿eh?, hermosos. Así lo visualizo».

 

Dijo haberse acostumbrado a enfrentar dificultades desde muy joven: «Por eso, cuando llegan, bienvenidas, pues». Insistió en que los próximos 6 años serán «admirables, maravillosos porque la siembra brota por todos lados», puesto que este año se van a inaugurar 6 hospitales y terminar 200.000 viviendas y el año que viene, 300.000 más. Reiteró que quienes tuvieran críticas para la revolución, se sintieran libres de expresarlas «para preservar la independencia nacional».

 

Chávez dijo que los asesores de la burguesía estaban lanzando un discurso engañador, con un nuevo diseño, con una «avalancha informativa y comunicacional, los miles de millones de bolívares, dólares y bolívares para apoyar la candidatura de la burguesía que se quiere vestir de progresista, imagínate tú. Es la candidatura adeco-copeyana. Es la candidatura de la alta burguesía, es la candidata retrógrada, es la candidatura del imperio yanqui. Y esa candidatura nosotros la vamos a demoler, pero es que la vamos a demoler. Estamos obligados. La batalla será en todo el frente, en lo ideológico, en lo ético, en lo político. Por eso, si alguna medida de las varias que esta situación me obliga a adelantar un poco es la designación del comando de campaña. Entonces yo me voy tranquilo porque el gobierno está en buenas manos».

 

El mandatario dijo estar convencido que sus ministros se desplegarían y alertó que la oposición trataría de sembrar cizaña entre nosotros en los próximos días: «No les extrañe que aparezcan documentos forjados, grabados o correos para tratar de sembrar cizaña». Según el, la burguesía sabe que «con todo su aparataje, con todas sus llamadas maquinarias, con todos sus medios de comunicación nacionales e internacionales, con todo su dinero, sus bancos, su CIA, su pentágono, su Casa Blanca (…) ellos saben que no nos van a ganar las elecciones del 7 de octubre. Ellos lo saben. Ellos están tratando de dar (…) golpes de opinión».

 

De acuerdo con ese razonamiento, Chávez señaló que en la oposición trataron de utilizar las elecciones primarias como golpe de opinión para tratar de cambiar el mapa. Pese a eso, aseguró que hay estados donde goza de un índice de apoyo de hasta 80%. Para él, es una gran victoria que 10% de la clase A lo apoye: «Son aquellos que se dan cuenta de la verdad, que tienen mucho dinero». Se atrevió a asegurar que su apoyo estaría por encima del 80% de no ser por la campaña de odio desplegad en su contra, «porque aquí no hay 3 millones de oligarcas ni 4 millones de ricachones, no, hay mucha gente confundida, en verdad, a la que hay que llegarle. Por eso el Gran Polo Patriótico».

 

Anunció los integrantes de lo que llamó «el comando en jefe» de su comando de campaña. Además de Jorge Rodríguez, jefe designado del comando de campaña, ellos son:

 

Francisco Ameliach y Aristóbulo Istúriz, al frente de la Comisión de Organización y Estrategia Electoral

Wilmar Castro Soteldo y Francisco Arias Cárdenas dirigiendo la Comisión de Planificación, Medición y Evaluación de la campaña

Mari Pili Hernández y Andrés Izarra en la dirección de la comisión de Mensajes, Propaganda y Contrapropaganda

Darío Vivas y Jacqueline Farías dirigirán la Comisión de Despliegue y Movilización

Diosdado Cabello y Jorge García Carneiro, al frente de la Comisión de Protección del Voto y planes de Contingencia

Elías Jaua y Jorge Giordani, al frente de la Comisión de Programa y Gestión de Gobierno

Blanca Eekhout y Yul Jabour en la dirección de la Comisión para el Gran Polo Patriótico y Partidos.

 

Estableció la necesidad de que se instalen 7 comandos regionales, un comando en cada estado (24 en total), un comando en cada municipio (para sumar 333), un comando en cada parroquia (1067 en total) e incluso comando a nivel de las células base para llegar a 11.038 comandos de ese nivel. Enunció: «De mucha importancia en esa fase es el RE. Yo les encomiendo eso de manera especial. El RE, que cierra por cierto el 15 de abril y por eso estamos colocando allí la fecha en que finaliza esta fase y comienza la segunda».

 

La segunda fase de la campaña oficialista es el avance hacia el ataque, como la llamó. Esta fase irá desde el15 de abril hasta el 1 de julio; el presidente pidió que en esa fase se trabaje en el discurso y explicación del plan socialista Simón Bolívar, el «1 por 10», la movilización, la propaganda ideológica.

 

La tercera fase es el ataque general, la ola ofensiva general, con la campaña propiamente dicha, a partir del 1 de julio. Para esa fase, Hugo Chávez pidió hacer énfasis en los logros de la revolución y visualizar el futuro. «Lo más que nosotros tenemos que preservar no es ni siquiera lo que hasta ahora hemos logrado, sino lo que vamos a lograr en los años que vienen».

 

Pidió, además, hacer hincapié en hacer ver a la clase media lo que perdería «en el caso nefasto de que la burguesía volviera a gobernar a Venezuela. La gente tiene que darse cuenta de eso (…) pero eso es parte de la batalla ideológica».

 

Chávez dijo que se llevaba a La Habana el amor y apoyo de quienes estaban con él, y aseguró que se sometería con la mayor de la disciplina a lo que tuviera que someterse con tal de superar los efectos de la operación a que se someterá. Ya al final de su alocución, el presidente, con voz tronante, dijo: «Les juro que viviré (…). No habrá cáncer que nos detenga ni emboscada de la vida. Más podrá nuestra voluntad de vivir y este amor». Prometió: «Me voy pero volveré» y luego declamó un poema. Como es habitual en él, se despidió con sus consignas: «Viva la patria. Viva la revolución. Viva el pueblo bolivariano. Y también digo: ¡Que viva Chávez!» (Cadena Nacional).

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