lunes, 23 de enero de 2012

Colombia-Venezuela 23/01/12

Venezuela

El Nacional

Urabeños y Rastrojos operan en territorio venezolano

 

Colombia

La República

A repensar la integración con el país de Hugo Chávez

Colombia: ¿destino apetecido por los expropiados?

 

El Universal

Combate con las Farc dejó un soldado muerto y cuatro más heridos

 

El Colombiano

Entrevista: Marchan relaciones con Venezuela

 

El Nacional

Urabeños y Rastrojos operan en territorio venezolano

 

Las organizaciones neoparamilitares, término acuñado en Colombia, han extendido sus acciones a cinco municipios del estado Táchira: Bolívar (San Antonio), Pedro María Ureña (Ureña), Ayacucho (Colón), Junín (Rubio) y García de Hevia (La Fría). Este último tendría mayor importancia por encontrarse, de acuerdo con algunas versiones, en la ruta utilizada para el tráfico de sustancias químicas necesarias para la elaboración de cocaína y su posterior despacho. El narcotráfico es ahora el principal "negocio" de estos grupos que nacieron en el vecino país y se mueven en el departamento Norte de Santander, desde Tibú hasta Villa del Rosario.

 

Los Urabeños, Los Rastrojos, Los Paisas y Autodefensas Gaitanistas son las identificaciones de los grupos irregulares que en alguna oportunidad formaron parte de las Autodefensas Unidas de Colombia para enfrentar las acciones de la guerrilla en ese país.

 

Los desplazamientos y las disidencias los llevaron a su reagrupamiento y a buscar nuevos territorios de operaciones.

 

El área antes mencionada entre Colombia y Venezuela está actualmente en disputa, a sangre, entre estas agrupaciones.

 

Jesús Alberto Berro, director de Politáchira, recordó que estos grupos antes de conformarse como lo están ahora, habían sido llamados a un proceso de pacificación en Colombia.

 

"Ahora están organizados con delincuencia común, con disidencia y se han atomizado.

 

Usted escucha Los Urabeños, Los Rastrojos, Los Paisas, Los Gaitanistas, Los Águilas Negras y ellos están generando un conflicto binacional porque toman el eje fronterizo como zona de aliviadero que permite la impunidad", dijo Berro. Explicó que la acción de los organismos y cuerpos de seguridad policiales y militares llega hasta el hito que marca el límite con Colombia y viceversa.

 

Del lado colombiano, a finales de octubre de 2011, fue movilizado hacia Puerto Santander (frontera con Boca de Grita en Venezuela), el Grupo de Operaciones Especiales.

 

Según los datos conocidos esto se debió a la serie de asesinatos y acciones delictivas cometidas por estos irregulares, especialmente por Los Rastrojos y Los Urabeños.

 

Informaciones del vecino país señalan que el área colombo-venezolana que abastece de sustancias químicas para la elaboración, procesamiento y comercialización de cocaína, estaba bajo el dominio de Los Rastrojos. Su jefe, hasta noviembre de 2011, identificado como Jorge Barrientos ­"Falcón"­ fue asesinado y su cuerpo abandonado en el río Guaramito, afluente que nace en Venezuela y sigue en Colombia. Según datos procesados en el vecino país, Falcón residía en Boca de Grita.

 

Luego del crimen el área pasó a manos de Los Urabeños.

 

Autoridades enteradas. En los últimos 30 días han sido asesinadas una veintena de personas en los municipios Bolívar y Ureña. Entre las hipótesis que se manejan, las causas están relacionadas con las disputas entre Los Rastrojos y Los Urabeños.

 

El último incidente ocurrido el 7 de enero en la localidad de Ureña, dejó como saldo cuatro personas asesinadas, entre ellas, un funcionario de la alcaldía de esa localidad identificado como Jhon Stiwart Colmenares, quien habría sido alcanzado por uno de los proyectiles.

 

El comisario Juan Pereira, jefe del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, reconoció la presencia de esos grupos en territorio venezolano, sin embargo no dijo si existe alguna estrategia para combatirlos.

 

Informó que la policía científica identificó a Raúl Silva, venezolano de 25 años de edad y conocido con el alias de "Cara e'vieja", como el líder de una de las agrupaciones que participó en el incidente del 7 de enero y que es buscado.

 

En 2006, este hombre fue condenado a tres años de cárcel por porte ilícito de armas de guerra (granadas fragmentarias, entre otras) y resistencia a la autoridad.

 

Asimismo, se conoció que los organismos de seguridad, tanto de un lado como de otro de la frontera han colectado panfletos lanzados a nombre de agrupaciones irregulares en los que anuncian acciones violentas para el dominio del territorio.

 

Terrorismo. En las zonas ocupadas por estos grupos se vive con temor. Lograr que alguna víctima de estos grupos hable de sus padecimientos no es sencillo. Nadie admite abiertamente que está siendo extorsionado por alguno, pues esto le puede ocasionar problemas con el grupo contrario.

 

Los neoparamilitares intentan mantener "la paz" a través de prácticas de terror y amedrentamiento a los habitantes de las localidades donde operan, tal como lo hacía la guerrilla. Por ejemplo, para lograr que un inquilino abandone una vivienda que le han pedido desalojar, le colocan una pimpina de gasolina y una caja de fósforos en la puerta.

 

Desde taxistas hasta los comerciantes ilegales o contrabandistas de gasolina (maleteros) son víctimas de extorsiones. "Nos piden una cuota de dinero dependiendo de los ingresos que tengamos a la semana. A mí me quitan hasta 1.000 bolívares", explicó un chofer, quien no reveló su identidad por seguridad.

 

"Para el 24 y el 31 los grupos pasaron panfletos amenazando a las personas con mantener el orden durante las fiestas", contó una joven estudiante, quien agregó que viven con toque de queda. "A las 9:00 pm ya la gente está en su casa".

 

Grupos consolidados

 

En un reportaje publicado el 14 de enero de 2012 de la revista Semana de Colombia, se critica al gobierno de Juan Manuel Santos por la falta de acciones para contener la expansión de bandas criminales que sobreviven del narcotráfico. "Si bien la actividad principal de estos grupos es el tráfico de drogas, su capacidad de intimidación, sus formas de control territorial, sus métodos de acción y sus constantes masacres, asesinatos, desplazamientos y atentados contra líderes sólo se explican porque provienen del tronco común del paramilitarismo".

 

El texto señala que durante 2011 y 2012 fueron perturbadores para Colombia. Explican que un año después del asesinato de una pareja de estudiantes de la Universidad de los Andes llevó al Gobierno a lanzar la operación militar Troya, en Córdoba.

 

Pero, "en lugar de debilitarse, se han consolidado en dos grandes grupos rivales, los Rastrojos y los Urabeños, que absorben o aniquilan a los demás. Este último es capaz de un paro, como con el que abrió el año, que ni las FARC lograrían hacer hoy", señala el reportaje.

 

Desde 2006 ­indica la publicación­ las autoridades contabilizan la captura de más de 13.000 integrantes de las bandas criminales o "Bacrim" (como se les define desde tiempos de Uribe, a estos grupos como "exclusivamente" narcos, no "paras", y se los combate como tales), y la baja de 1.300 de ellos.

 

Problema de dos gobiernos

 

El gobernador de Táchira, César Pérez Vivas, cree que es necesario que los gobiernos de Colombia y Venezuela establezcan coordinaciones para combatir las acciones de los grupos neoparamilitares.

 

"Una verdadera masacre permanente se está produciendo en la zona que es responsabilidad de la Guardia Nacional", señaló Pérez Vivas.

 

Recordó que estos grupos usan armas de guerra para asesinar a venezolanos y colombianos, y que se requiere de una agrupación especial y dotada para combatirlos y someterlos a la ley. "El terror es un elemento mediante el cual estos grupos someten al silencio a personas en razón de amenazarlos con su vida si no cooperan con ellos", expresó Pérez Vivas.

 

Las víctimas

 

El 16 de septiembre de 2011, en el barrio San Isidro de Ureña, cercano a una trocha que comunica a Colombia, fueron asesinados los colombianos Bladimir Ruiz Montaño, Ledwin Xavier Ruiz, Henry Andrés Hernández, Martha Liliana Ramírez y Jhonathan Benavides y otra persona que no fue identificada, todos presuntamente fueron víctimas de las disputas de territorio de los grupos de neoparacos.

 

El domingo 27 de noviembre de 2011, Fabián Guerrero Camargo, Diego Fernando Salcedo, Jecsy Arévalo Mancipe y Nelson Alberto Rodríguez Arévalo también fueron asesinados en la zona industrial de Ureña por supuestos enfrentamientos entre Los Urabeños y Los Rastrojos.

 

18 horas después se registró un doble crimen, por las mismas razones. Una de las víctimas fue identificada como Alberto Bayona Guerrero.

 

El 7 de enero en el barrio La Guajira de Ureña, resultaron muertos Jorge Ochoa Ramírez, Luis Alberto Saldarriaga, José Ramón Villamizar y Jhon Colmenares Zambrano. (El Nacional)

 

La República

A repensar la integración con el país de Hugo Chávez

 

Empresarios, gobiernos y analistas tratan de explicar lo sucedido con la integración y los negocios entre Colombia y Venezuela; pues desde la dimisión del vecino país a la CAN en 2006 y de los incidentes diplomáticos, el comercio de bienes se redujo de US $8.000 millones en 2008 a menos de US $2.000 millones en 2011.

 

No cabe duda que la caída de preferencias arancelarías y el cierre de la frontera disminuyeron hasta las inversiones de Colombia en Venezuela haciendo negativa esta variable desde 2007. En esta oportunidad a los hacedores del comercio colombo-venezolano les presentamos algunas proyecciones comerciales y de política bilateral para despertar el interés en la integración y si antes de continuar especulando con la agitada agenda política. Proponemos, visionariamente como ocurrió en 1991 una agenda económica común, incluso para atender conjuntamente los nuevos mercados como podría ser el caso de la aceptación definitiva de Venezuela en Mercosur, y por supuesto de la entrada en vigencia del TLC de Colombia.

 

Debe instrumentalizarse el nuevo acuerdo comercial firmado en 2011 por los presidentes Chávez y Santos, ya que al amparo de los acuerdos de Aladi (1980) se puede no solo rescatar la alta complementación económica existente por ventajas comparativas entre los dos países.

 

Venezuela una vecindad minera altamente competitiva y Colombia que es manufacturera de proyección internacional; sino que más importante se podría devolverles a las relaciones comerciales las preferencias arancelarías pérdidas, sobre todo para los bienes con alto potencial exportador a terceros mercados. Los empresarios colombianos por ejemplo no pueden olvidar que, el TLC con los Estados Unidos, en compensación por las altas asimetrías, permite a Colombia mantener las preferencias de nación más favorecida a Venezuela.

 

Las proyecciones naturales indican que los dos países podrían recobrar el dinamismo comercial; No hay que olvidar que Venezuela amparado por la bonanza de precios internacionales del petróleo; proyecta un nivel de compras del exterior; visto por sus reservas internacionales e importaciones superior a los US $100.000 millones anuales entre 2012-201.

 

Si Colombia logra imaginativamente proponerse recuperar la participación tradicional en ese mercado que, alcanzó en algunos períodos de tiempo el 15%, es factible que las exportaciones de nuestro país a Venezuela lleguen a los US $15.000 millones en el mediano plazo; Colombia no solo proyecta una economía más estable, sino que también producto del desarrollo del sector minero, estima inversiones y compras del exterior por US $50.000 millones anuales en el mismo periodo de tiempo; en un escenario de recuperación de las exportaciones venezolanas, es factible también que el comercio entre los dos países supere los US $20.000 millones en 2015.

 

Para hacer realidad en el futuro las proyecciones y cifras de los dos mercados; es necesario, entre otro una agenda comercial conjunta que explote y transforme las ventajas comparativas en competitivas; es claro que Venezuela no solo sigue siendo una economía con una alta dotación de recursos naturales: petróleo, gas, hierro; sino que sus industrias en los últimos 10 años se han vuelto más competitivas; en el caso del petróleo habría que pensar en la refinación y los crudos sintéticos que se elaboran desde ese país y que podría ser materias primas para el desarrollo de la industria manufacturera (plástico) colombiana.

 

Otra de las cadenas a fomentar es sin duda la de la industria liviana, donde la alta productividad de Colombia en la producción de confecciones y textiles se complementa con el desarrollo y calidad de las pasarelas y las casas de modelos venezolanas.

 

Esta última cadena logró, por ejemplo, hace algunos años altas inversiones en el intercambio de servicios e inversiones a lado y lado de la frontera en los sectores de radio y televisión. Es claro que el desarrollo de la industria de la telenovela se benefició de los tratados bilaterales hasta ser uno de los indicadores que permitió relajar y congelar la agenda política de los años ochenta y noventa. Luis Nelson Beltrán. (La República)

 

Colombia: ¿destino apetecido por los expropiados?

 

Tras las decisiones desatinadas tomadas por el gobierno chavista de expropiar a los inversionistas extranjeros en su territorio, Colombia ha sabido aprovechar su nuevo rol como destino atractivo de inversión.

 

Si bien es cierto, el riesgo de que un inversionista extranjero se vea sujeto a un proceso expropiatorio siempre existirá; el nivel de cumplimiento de los compromisos asumidos internacionalmente por parte del país que lo recibe es muy tenido en cuenta al momento de penetrar a un mercado foráneo.

 

Con el fin de zanjar eventuales controversias entre el gobierno de turno y el inversionista afectado, la tendencia mundial ha consistido en incluir una puerta de salida en los acuerdos de inversión suscritos entre los países.

 

Así, los países suelen acordar que las diferencias que llegasen a existir en relación con el tratado, sean llevadas a conocimiento de organismos como el Ciadi (Centro Internacional para la Solución de Disputas en materia de Inversión). Esta organización internacional, que forma parte del Grupo del Banco Mundial, se encarga de facilitar la conciliación y el arbitraje en caso de disputas internacionales en materia de inversión.

 

Tras la entrada al poder de Chávez Frías (1999), el evidente desconocimiento de las reglas de juego pactadas con otros países ocasionó que su país fuera sometido por los inversionistas extranjeros afectados en veintiséis ocasiones ante el Centro -cifra contrastante con años anteriores, donde tan solo en una ocasión el estado venezolano fue llevado a la zona de fuego (Fedax N.V. vs. la República Bolivariana de Venezuela, 1996). Justificando la decisión en un discurso anti-imperialista y en la supuesta defensa de la soberanía jurídica venezolana, el Ministro de Petróleo de ese país, Rafael Ramírez, insistió en la decisión de su Presidente de abandonar el ente multilateral (Ciadi) -anunciada en enero de este año- y en la consecuente necesidad de renegociar los tratados bilaterales de inversión (BITs) celebrados con veintiséis países de Europa, Medio Oriente, Asia y Latinoamérica.

 

El resultado de la renegociación de los acuerdos es un reto en varios sentidos. Para Venezuela, pues podría sentar el precedente, y al mismo tiempo darse el lujo, de recurrir a su jurisdicción interna para solucionar las diferencias que pudieran surgir entre el inversionista extranjero y el estado.

 

Para Colombia, pues se seguiría perfilando como un país con excelente clima para hacer negocios (actualmente detenta el tercer puesto, luego de Chile y Perú); superando ampliamente la ventaja que ya tiene sobre Venezuela (ahora en el lugar 32 de América Latina).

 

A lo anterior, se suma la necesidad del gobierno nacional de fijar una hoja de ruta en la que se identifiquen los sectores en los cuales nuestro país es más competitivo que el vecino y que, al mismo tiempo, supla la oferta -en términos de inversión- que Venezuela no está en capacidad de satisfacer.

 

En definitiva, es probable que a raíz de las decisiones del amigo Chávez se de un fenómeno de desviación de los destinos de inversión; haciendo que Colombia se convierta en el destino apetecido por los inversionistas expropiados.

 

El país se distingue por su protección a los inversionistas

Colombia que en el último informe del Doing Business obtuvo su mejor clasificación en América Latina en Protección de inversores y Resolución de insolvencia le saca ventaja a Venezuela en cuanto a clima de inversión. El vecino país en los últimos años perdió gran parte de su atractivo como destino de inversiones debido a que se han expropiado numerosas propiedades de multinacionales. Angélica Guerra. (La República)

 

El Universal

Combate con las Farc dejó un soldado muerto y cuatro más heridos

 

En un combate entre tropas de la décima Brigada del Ejército y al parecer un grupo del frente 59 de las FARC, un soldado profesional perdió la vida y cuatro más resultaron heridos.

 

La confrontación armada se registró a menos de 400 metros de la línea imaginaria que divide a Colombia y Venezuela, a la altura de La Guajira colombiana, donde el uni-formado Óscar Sáenz Pérez, con seis años de servicio, recibió varios impactos de bala en la cabeza y el brazo derecho, siendo trasladado hasta un centro asistencial del municipio de Maicao, donde minutos después pereció.

 

Oficialmente el Ejército  reportó que la confrontación armada se registró cuando las tropas del Batallón de Infantería Número 6 Cartagena custodiaban el Gasoducto Binacional 'Antonio Ricaurte', a la altura de Rancho Luna.

 

Vanguardia Valledupar conoció que en el hecho resultaron heridos los soldados Randy Payares Pérez, quien resultó afectado con balas en la pierna izquierda y por la gravedad de las lesiones fue trasladado a Barranquilla, donde fue sometido a una intervención quirúrgica.

 

Por otra parte, también resultaron heridos los soldados Fernán Júnior Jaramillo Barrios, Ebert de Jesús Ballestas Martínez y el uniformado Luis Alonso Pautt Machado, quienes son atendidos en Maicao. (El Universal)

 

El Colombiano

Marchan relaciones con Venezuela

 

La presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Venezolana, Magdalena Pardo de Serrano, afirmó que ve con buenos ojos las relaciones diplomáticas y comerciales entre Colombia y Venezuela. Tanto así, que espera que las exportaciones desde Colombia representen entre 2.500 millones de dólares y 3.000 millones de dólares en este 2012.

 

¿Cuál ha sido el comportamiento de las relaciones entre Colombia y Venezuela?

"Teniendo en cuenta el acuerdo firmado en noviembre y las reuniones que se han dado entre los equipos técnicos para darle contenido, creemos que ello aclara el panorama de las relaciones comerciales. Veíamos con preocupación que se venían prorrogando las preferencias de la Comunidad Andina de Naciones y esa es una situación que no podía ser prolongada. Siendo positivos para este año esperamos lograr la exportación de 3.000 millones de dólares".

 

En materia del acuerdo, ¿cómo se ha avanzado y en qué?

"Sabemos que los productos contemplados en el acuerdo van a quedar con cero por ciento de arancel y eso es una buena señal. El empresario, una vez publicado el contenido de este pacto, va a tener claridad de cómo van a funcionar los aranceles de aquí en adelante. Sobre la reunión del Ministro de Comercio con los equipos técnicos no puedo pronunciarme".

 

¿Cuando se publicará?

"Si las relaciones continuan como van, esperamos que en el segundo trimestre de este año ya contemos con un acuerdo que nos diga cómo se van a abordar los temas conciliados entre los dos presidentes en noviembre del año pasado".

 

¿Qué mecanismos se están tomando para el pago de los 96 millones de dólares que hacen falta?

"La Cámara le entregó al Ministerio de Comercio la lista de los empresarios a los que aún se les debe dinero de Venezuela. Esperamos que a través del Ministerio de Comercio y el Cadivi, se puedan pagar todas las deudas que están pendientes de empresas que tradicionalmente han hecho negocios con Venezuela, han invertido allí y creen en la relación con este país".

 

¿Cómo hacer que los empresarios recuperen la confianza para exportar a Venezuela?

"La Cámara juega un papel muy importante, nosotros nos preocupamos por establecer relaciones con los funcionarios más importantes del Gobierno de Venezuela, traemos la información y la reunión frecuente de los mandatarios y de los equipos técnicos en cualquiera de las áreas, lo que hace que poco a poco los empresarios vayan retomando y conociendo las nuevas reglas del juego. Confiamos en los mandatarios y en lo que el Presidente Hugo Chávez dijo de la relación comercial con Venezuela, que no iba a ser inferior a la que teníamos en la Comunidad Andina, sobre esa base hemos trabajado.

 

Pero el problema de los empresarios venezolanos es que no tienen cómo conseguir dólares para pagarle a sus proveedores...

Tenemos un control de cambios y Venezuela ha establecido cupos de divisas para las importaciones. Lo que no sólo lo ha puesto para los importadores de productos colombianos, sino con todos los países. Esas son las reglas de juego y nos toca vivir así mientras que exista el control de cambios".

 

El Dane afirma que a noviembre las exportaciones a Venezuela han crecido un 20,6 por ciento con respecto a 2010 ¿Qué piensa de estas cifras?

"Crecer un 20,6 por ciento cuando el comercio se cayó de 6.000 millones de dólares a 1.400 millones de dólares y subió a 1.800 millones de dólares no es un resultado para mostrar. No nos satisfacemos con ese 20 por ciento, sino que decimos: miremos cómo eran las cifras antes de esas restricciones y a partir de eso pongámonos la meta de volver allá. No debemos compararnos contra el peor año del comercio, sino decir que vamos a volver a tener los 6.000 millones de dólares".

 

¿Cuáles son las propuestas para que ello suceda?

"Tenemos que analizar cómo hacemos para lograrlo en el nuevo marco legal donde Venezuela quiere una complementación económica y donde tenemos que ver cómo hacemos para poder invertir en Venezuela y no tener el problema de las expropiaciones.

 

Además, cómo hacemos para que bilateralmente podamos construir unas líneas de producción conjunta y tengamos una seguridad jurídica sobre eso y cómo hacer una zona franca en la frontera para que se desarrollen los sectores que le interesan a Venezuela y Colombia, y cómo construir las reglas del juego que se han establecido".

 

¿Cómo hacer para que las exportaciones vayan más allá del sector minero-energético?

"El mercado venezolano para nosotros es un mercado para exportar productos con alto valor agregado. Creo que Venezuela en esta etapa está muy interesada en desarrollar industrias y la historia nos demuestra que el país que le ha comprado a Venezuela productos con valor agregado ha sido Colombia, no Argentina ni Brasil".

 

¿En qué sectores se encuentran las oportunidades para Colombia?

"Hacia adelante Colombia no sólo debe relacionarse con el empresariado venezolano, sino con el sector público. Actualmente, al menos el 40 por ciento de las importaciones son realizadas por el gobierno. Los intereses en este país están puestos en la construcción de vivienda e infraestructura, en la dotación hospitalaria (desde equipos hasta insumos) y de escuelas públicas".

 

A noviembre, Venezuela aumentó 111,1 por ciento sus exportaciones a Colombia, ¿qué provocó esta cifra?

"Venezuela perdió muchísimo y se recuperó de manera importante el año pasado. Ellos tenían una base pequeña de exportación y crecieron el año pasado porque hemos tenido una demanda importante por Venezuela. Ahora bien, muchas veces resulta que Colombia tiene una demanda y resulta problemático que Venezuela tenga productos para abastecernos. La demanda colombiana jalona la industria de Venezuela". (El Colombiano)



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