martes, 17 de enero de 2012

Colombia-Venezuela 17/01/12

Venezuela

El Universal

Opinión: Chávez, Hitler, Santos y Chamberlain

 

Colombia

Vanguardia

Opinión: Muchas gracias, pero no

 

La Opinión

Más gasolina importada para Norte de Santander

 

Estados Unidos

BBC Mundo

El ministro venezolano que preocupa a Colombia

 

España

ABC

Pruebas de la relación del titular de Defensa venezolano y las FARC

 

El Universal

Opinión: Chávez, Hitler, Santos y Chamberlain

 

Los colombianos están preocupados porque Chávez designó ministro de la Defensa al General Henry Rangel Silva, seguramente el antiguo mejor amigo, en Venezuela, de Timochenko, nuevo comandante supremo de las FARC. Pero, ¿acaso estarían esperando en Bogotá que la reconciliación entre Chávez y Santos, basada en un loable gesto de madurez y pragmatismo, conveniente a los intereses de ambos países, impidiera una decisión que la revista Semana califica de "casi desafiante"?

 

Seguramente Santos y la cancillera María Angela Holguín, quien le tiene la medida tomada al presidente venezolano (luego de su pasantía por la embajada colombiana en Caracas) no fueron tomados de sorpresa por la designación de alguien que se mostró dispuesto a agregar, en la lista de la quincalla bélica que Chávez le compró a Putin, un delivery de misiles y otros juguetes para las FARC. Una cortesía del Gobierno venezolano para derribar helicópteros y matar soldados colombianos, sin mencionar el préstamo de 300 millones de dólares y las "facilidades" para operar en Venezuela, incluyendo centros de atención para guerrilleros heridos y refugio para jefes como el propio Timochenko, quien se dice está en territorio nacional, amén de participación en el negocio del petróleo.

 

Al fin y al cabo se trata de una decisión soberana que no sólo repercute en el Palacio de Nariño, sino al interior del país (Rangel aseguró que las FAN están casadas con Chávez y no reconocerían un triunfo de la oposición) y en Washington, donde Rangel aparece en la lista negra del Departamento del Tesoro. Pero ya algunos columnistas de Bogotá comparan a Santos con Chamberlain y a Chávez con Hitler, cuando, en realidad, Chávez hace rato dejó en la estacada a sus antiguos aliados (su apoyo se basaba en descabellada idea de que podían tomar el poder por las armas), consciente de que tienen la guerra perdida y esos nexos lo dañan internacionalmente.

 

Quizás ignoran que los subalternos del Presidente venezolano se limitan a cumplir órdenes con ciega obediencia a sabiendas de que cualquier gesto de autonomía les puede costar la cabeza. Por eso, si alguna vez Rangel Silva fue el mejor amigo de Timochenko, entre otras razones porque esa era la línea de Comandante en Jefe, ahora éste ha cambiado de posición y la cálida relación entre el guerrillero colombiano y el militar venezolano ha entrado en punto de congelación. De allí que Santos y Holguín no se inquieten en demasía por la desmesura de Chávez a quien, entre otros escenarios, quizás consideren, junto con Rangel Silva (y a pesar de una malhadada experiencia previa), como mediador en unas eventuales negociaciones de armisticios y de paz. Roberto Giusti. (El Universal)

 

Vanguardia

Muchas gracias, pero no

 

Hasta el momento, el Gobierno Nacional no ha emitido comunicado alguno al respecto. Muy posiblemente, por precaución. Sin embargo, en la prensa y el entorno político nacional, se discute la propuesta hecha el viernes pasado por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de mediar en unos posibles diálogos entre el estado colombiano y las Farc.

 

La verdad, es que la idea del mandatario vecino, que ha recibido tanto posiciones a favor como opiniones en contra, vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de que este país reviva uno de los principales estigmas que lo han caracterizado a lo largo de su historia. La incapacidad crónica de aprender de sus propios errores, para no volver a cometerlos.

 

Es que apenas ha transcurrido poco más de un lustro desde el fracaso absoluto de la intermediación de  Hugo Chávez entre el Gobierno y las Farc. En ese mandato aún cercano en manos del doctor Álvaro Uribe Vélez, el país saltó en pocos días de tener a Chávez como mediador ante el grupo insurgente, a encontrarse en cuasi hostilidades armadas con la nación con la cual comparte su principal frontera.

 

Ahora, si bien en ese momento la animadversión personal entre los dos presidentes, pero sobre todo la ideología opuesta que impera en ambas naciones fueron causas determinantes en el descalabro, no se puede desconocer que en el presente las relaciones binacionales, aunque recompuestas, están adheridas con un pegante no muy sólido.

 

Sí. De hecho, los estilos de Gobierno pero sobre todo las políticas sociales y económicas que se implementan a ambos lados de la línea divisoria entre los dos países no podrían ser más distintas, lo cual es ya un factor desequilibrante, siempre al acecho para estallar ante cualquier desacuerdo.

 

Y admitir a Hugo Chávez como puente ante las Farc, es multiplicar por varios dígitos las posibilidades de tener malentendidos que fácilmente pueden pasar a confrontaciones. Sobre todo, si se tiene en cuenta el carácter volátil del presidente venezolano.

 

En pocas palabras, la intermediación de Chávez no es conveniente desde ningún punto que se le mire. Cualquier intento de diálogo debe surgir directamente de las Farc y no a través de mediaciones externas o mediante cartas con posiciones anacrónicas como ha sido su estilo últimamente. Sólo hechos concretos como la liberación inmediata de los secuestrados, probarían que en esta oportunidad esa organización delincuencial sí habla en serio. (Vanguardia)

 

La Opinión

Más gasolina importada para Norte de Santander

 

Cinco millones de litros de combustible importado adicionales llegarán a finales de enero a las platas de Fertipetrol y Terpel, en Norte de Santander, para completar los 16 millones de litros acordados el año pasado entre los mandatarios de Colombia y Venezuela.

 

Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa) informó que incluirá cinco gandolas más a la flota que transporta el combustible desde El Vigía a Cúcuta, el cual es distribuido en 97 estaciones de servicios del departamento.

 

Desde que se reactivó la importación de combustible, en abril de 2011, Norte de Santander ha recibido 105 millones de litros, entre ACPM y gasolina.

A finales de enero comenzarán a llegar cinco millones de litros de combustible importado de Venezuela, para completar los 16 millones de litros acordados en la reunión de cancilleres del pasado 28 de octubre de 2011.

 

Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa) informó en un comunicado de prensa la inclusión de cinco unidades a la flota que transporta el combustible desde El Vigía (estado Mérida) hasta Cúcuta (Norte de Santander).

 

El departamento recibe desde el 3 de abril un promedio de 12 millones de litros, los cuales se irán aumentando de manera paulatina hasta llegar a los 19 millones de litros mensuales pactados entre los presidente de Colombia y Venezuela.

 

Aunque no hay una fecha establecida para que comience a llegar el combustible adicional, fuentes del sector de los hidrocarburos estimaron que las nuevas unidades empezarán a despacharse  a partir del 19 de enero, para un número en total entre 17 y 19 gandolas diarias.

 

Mario Arévalo, gerente de Coomulpinort, manifestó que de llegarse a los 16 millones de litros diarios, se estaría cerca de la meta de los 19 millones de litros. Sin embargo, la demanda del departamento es de 45 millones de litros.

 

Del cupo inicial, Venezuela venía despachando 70 por ciento de ACPM y 30 por ciento de gasolina, pero con el desabastecimiento de diciembre pasado, la proporción es 60-40, indicó Nelly Mora Rojas, presidente del consejo administrativo de Coomulpinort.

 

La Cooperativa informó que del nuevo cupo se distribuirá en partes iguales entre las plantas de Fertipetrol y Terpel, las cuales abastecen 97 estaciones de servicio en el departamento.

 

Reportó también la completa normalidad en el suministro de combustible en lo que va corrido de 2012

 

DESPACHOS 2011

 

El Ministerio del Poder Popular de Petróleo y Minería, por medio de la  Dirección General de Mercado Interno y Pdvsa, despachó en 2011 a Norte de Santander 105 millones 458 mil 678 litros de combustible.

 

De esta cifra, 54 millones 401 mil 539 litros son de ACPM y 51 millones 57 mil 139 de gasolina, que fueron distribuidos por al relanzamiento de las relaciones entre Venezuela y Colombia.

 

Agosto registró el mayor volumen enviado desde la planta de combustibles de El Vigía, con 12,4 millones de litros. Mientras que abril, mayo y noviembre, los de menor suministro por cuenta de las fuertes lluvias.

 

Solo en diciembre, 11 millones 693 mil litros de combustibles fueron transportados a las plantas de Fertipetrol y Terpel en Cúcuta.

 

El combustible suministrado se deriva de los convenios pactados en Cartagena, entre los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Venezuela, y Hugo Chávez, el 9 de abril de 2011.

 

El acuerdo busca frenar el contrabando y generar empleos, en vista de que los volúmenes se comercializan en suelo colombiano en expendios autorizados. (La Opinión)

 

BBC Mundo

El ministro venezolano que preocupa a Colombia

 

Cuando el pasado seis de enero el presidente Hugo Chávez clic nombró al general Henry Rangel como su nuevo ministro de Defensa algunos analistas colombianos expresaron su preocupación.

 

Después de todo, Rangel fue acusado en 2008 por el gobierno de los Estados Unidos de tener vínculos con el narcotráfico y con las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC.

 

Pero el general, que asumió su nuevo cargo este lunes, siempre ha rechazado esa versión.

 

Y los perfiles sobre su persona publicados a raíz de su nombramiento prefirieron enfocarse en el posible mensaje que la decisión de Chávez le estaba enviando a la oposición venezolana.

 

Nuevos detalles sobre los supuestos contactos entre Rangel y el máximo líder de las FARC - Rodrigo Londoño, "Timochenko"-, han puesto sin embargo de nuevo el tema sobre el tapete.

 

Las revelaciones, hechas durante el fin de semana por el diario El Tiempo y la revista Semana, emplean como fuente archivos recuperados de la computadora de "Raúl Reyes", el "número dos" de las FARC que fue abatido en territorio ecuatoriano en marzo de 2008.

 

Y, según la revista colombiana, los archivos probarían que Rangel fue durante mucho tiempo el principal contacto entre Chávez y las FARC e incluso su principal arquitecto.

 

Para la revista Semana, a la luz de esas revelaciones el nombramiento de Rangel frente del ministerio de Defensa no puede ser interpretado "sino como un portazo" en la cara del presidente Juan Manuel Santos y sus esfuerzos por reparar unas relaciones afectadas precisamente por el supuesto apoyo del gobierno venezolano a las FARC.

 

Pero, ¿obligará esto al mandatario colombiano a repensar su política hacia Venezuela y el gobierno de Chávez?

 

Prudencia

 

Martha Márquez, directora de la maestría en Estudios Latinoamericanos de la Universidad Javeriana de Bogotá está segura de que no.

 

"Claramente, dentro de los objetivos de la política exterior (colombiana) está en del fortalecimiento de las relaciones con Venezuela", le dijo Márquez a BBC Mundo.

 

"Y ya en el pasado el gobierno le ha bajado, o le ha intentado bajar el tono, a otros hechos que podrían haber afectado las relaciones", agregó.

 

Un buen ejemplo, recogidos por Elsa Cardozo, del Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales, es el silencio con el que la administración Santos reaccionó a la publicación, en mayo del año pasado, de un extenso análisis sobre las relaciones entre las FARC y el gobierno venezolano del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, un centro de estudios británico.

 

Otro, la discreción con la que se manejaron las denuncias sobre incursiones de militares venezolanos en territorio colombiano en abril del año pasado.

 

Y, por lo pronto, la aparente disposición del gobierno colombiano de seguir actuando "con prudencia" en estos temas se ha puesto de manifiesto en la forma en la que se han tratado hasta el momento las revelaciones del fin de semana.

 

La emisora local Caracol, por ejemplo, informó que "fuentes del gobierno" habían asegurado que el presidente Santos "confía en que la dinámica de colaboración entre Colombia y Venezuela en la lucha contra las drogas y los grupos armados ilegales continúe con el nuevo ministro de la defensa venezolana".

 

Y los funcionarios que en los reportajes de Semana y El Tiempo expresan su preocupación por el nombramiento de Rangel –que presumiblemente son los mismos que filtraron los documentos- también hablaron en condición de anonimato.

 

Decisión local

 

Márquez tampoco cree que lo publicado por El Tiempo y Semana haya tomado por sorpresa al gobierno colombiano.

 

Y como se trata además de encuentros y conversaciones que habrían tenido lugar antes de 2008, no se puede afirmar que, vía Rangel, Chávez haya traicionado –o se esté preparando a traicionar- la confianza de Santos.

 

"Los colombianos a veces pretendemos leer lo que ocurre en Venezuela a la luz de las relaciones entre los dos países. Y eso no debe ser así", dijo la experta en estudios latinoamericanos, quien considera que el nombramiento de Rangel respondió sobre todo a la dinámica política local.

 

Lo que no significa que Santos no enfrentará presiones como resultado de la divulgación de la información sobre la supuesta amistad entre Timochenko y el nuevo ministro venezolano.

 

Después de todo, en el país hay sectores -incluso dentro de las fuerzas de seguridad- que coinciden con el expresidente Uribe en que el gobierno de Hugo Chávez es un gobierno hostil y como tal están interesados en afectar las relaciones entre ambos países.

 

Y las fuerzas armadas colombianas pueden naturalmente dudar del nivel real de colaboración que cabe esperar -o tiene sentido prestar- de alguien con vínculos tan aparentemente estrechos con su principal enemigo. (BBC Mundo)

 

ABC

Pruebas de la relación del titular de Defensa venezolano y las FARC

 

Tras leer los correos publicados en un reportaje de cuatro páginas por «Semana», la revista de mayor circulación en Colombia, es evidente el grado de complicidad que existe entre el nuevo ministro de Defensa de Venezuela, Henry Rangel Silva, con el máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, primera guerrilla del país), Rodrigo Londoño Echeverri, alias «Timochenko» o «Timoleón Jiménez».

 

No es la primera vez que se vincula al general Rangel con la guerrilla colombiana. Ya en 2008, EE.UU. lo acusó de estar involucrado en asistir a las FARC con varios temas de drogas. La diferencia, esta vez, es que Rangel fue nombrado ministro de Defensa el pasado 6 de enero y «Timochenko» es el líder de las FARC desde noviembre pasado, tras la muerte del hasta entonces jefe, Guillermo León Sáenz, alias «Alfonso Cano».

 

Esta amistad podría entorpecer el buen momento por el que pasan las relaciones colombo-venezolanas. «Semana», que se basó en los correos de los ordenadores del desaparecido número dos de las FARC alias «Raúl Reyes», cuenta que Rangel «era el eje central de la conexión (del presidente venezolano Hugo) Chávez-FARC». Esta relación empezó durante una reunión clandestina que sostuvieron el hoy ministro de Defensa y «Timochenko» en marzo de 2005 cuando eran mandos medios en sus respectivas jerarquías.

 

Ese encuentro, no autorizado por parte de Chávez, se dio tras el «incidente de Apure», como se conoció el enfrentamiento entre las FARC con el Ejército venezolano, en el que murieron seis nacionales de éste país. Según un mensaje que publica la revista, «Timochenko» le contó al Secretariado que con Rangel se acercaron posturas después de que el resultado de aquel combate ofendiera a Chávez. La guerrilla reafirmó unos compromisos adquiridos, entre los que estaba «la decisión de no secuestrar en territorio venezolano».

Nuevos brotes de violencia

 

Un año después, un nuevo correo de «Timochenko» relata otra reunión sostenida con Rangel, quien ya como jefe de la Policía política venezolana tranquilizó a la guerrilla sobre las relaciones entre los Ejecutivos de los países vecinos, al decir que llegaron a acuerdos «que cada uno sabe que no van a cumplir». Esta revelación ocurre cuando, tras más de un año de luna de miel entre ambos países, nuevos brotes de violencia ocurrieron en la frontera.

 

El viernes de la semana pasada, la explosión de un coche bomba en Tibú (provincia de Norte de Santander, en la frontera) dejó tres muertos en el caserío de Petrólea. El sábado siguiente, la explosión de dos bombas en las inmediaciones de una estación de Policía en Sardinata, municipio del mismo departamento, dejó heridos a dos uniformados.

 

Por eso a través del ministro de Defensa colombiano, Juan Carlos Pinzón, el Gobierno anunció su decisión de ampliar el control de sus fuerzas de seguridad. «Vamos a incrementar puestos y puntos de control en las cabeceras municipales, incrementar el control vial en las zonas de acceso», dijo sin precisar el número de uniformados que se emplearán. Esta zona, eminentemente petrolera, es centro de batalla entre bandas de delicuentes. Pinzón, en referencia a lo estratégico del lugar, agregó que derribando torres eléctricas y atentando contra el oleoducto, las FARC parecen estar interesadas en impedir el desarrollo de la región. «Vamos a proteger a todas las entidades que están trabajando para traer nuevas alternativas a Norte de Santander», adelantó. (ABC)



--
Provided by ORC Consultores