Programas de Opinión
Diego Arria: El resultado de la denuncia contra Chávez ante La Haya dependerá de lo que los jueces de la CPI consideren justo / Le extraña e impresiona que ningún dirigente político se haya pronunciado sobre la denuncia ante La Haya / No se siente solo en esta campaña / Sin el tránsito hecho durante los últimos 20 años, no se habría atrevido a ser precandidato presidencial / Debe haber una especie de cuerpo consultivo que fortalezca y amplíe una presidencia / En los lineamientos de la MUD no se habla de desmantelar el actual sistema político, económico y militar / Hace suyas las recomendaciones técnicas de la MUD pero el tema es eminentemente político / La intervención del CNE en las primarias es un desestímulo para los votantes / La única manera de tener futuro sin conflictividad es solucionando en el presente los conflictos que tenemos en la actualidad / Si no se rescatan los poderes públicos, será imposible realizar todos los demás planes / Si se aspira a un gobierno de 6 años con una reelección es porque no se van a tomar ni asumir las medidas necesarias / En un gobierno suyo, la FANB estaría integrada a todas las visiones cruciales del Estado / Con las expropiaciones Hugo Chávez perjudica a los trabajadores, no a los oligarcas / Aquí no ha habido verdaderos debates sino conferencias de prensa y cuñeros / Los debates no tienen por qué ser un torneo de ofertas / No se está jugando la vida de los partidos sino la vida del país / Las misiones fueron inventadas por Fidel Castro para exportar cubanos a Venezuela / Reconocerá los resultados de las primarias / «El día que los venezolanos entendamos lo que juntos podemos hacer, nos vamos a maravillar de las cosas excepcionales que podemos lograr»
Diego Arria
Para iniciar la conversación con el precandidato independiente Diego Arria, se le preguntó qué vendría después de la demanda que introdujo en contra de Hugo Chávez ante la Corte Penal Internacional, en La Haya. Diego Arria comentó que ese ya era un tema en manos de la corte y el resultado dependería de lo que los jueces de esa corte consideraran justo. En todo caso, el fiscal del caso afirmó que ya comenzaron las investigaciones y el expediente introducido por el precandidato es muy voluminoso, como él mismo lo dijo en el programa.
Acerca de ese caso, dijo sentirse extrañado e impresionado de que ningún dirigente político se hubiera pronunciado al respecto, ya sea de manera solidaria o no. Relató que si alguien hablaba con familiares de las miles de víctimas del gobierno, o los 4 millones y medio de venezolanos incluidos en la lista Maisanta, se encontraría con una reacción muy fuerte, en la que se dejaba claro que no había solidaridad con los trabajadores petroleros despedidos en 2002, con Beatriz Ron o con las mujeres expulsadas en Los Cemerucos.
Tras lo anterior, Arria aclaró que no se sentía solo en la actual campaña. Si bien no hay dirigentes políticos que se pronuncien sobre la denuncia introducida ante La Haya, los jóvenes, las mujeres y quienes no tienen un liderazgo formal sí lo acompañan. Recordó que el único que se pronunció firmemente sobre la denuncia ante la CPI fue Asdrúbal Aguiar, que es más estadista que político. Agregó que la recolección de 203.000 firmas para inscribir su candidatura no fue cualquier cosa.
Arria apeló a la experiencia acumulada en sus diversos cargos ejercidos para asegurar que ha hecho un tránsito que le ha permite completar una visión de Venezuela y su relación con el mundo. Sostiene que a veces es más importante ver cómo funciona el mundo desde otras ciudades para no experimentar con el país. Aseguró que sin el tránsito hecho por él durante los últimos 20 años, no se habría atrevido a ser precandidato presidencial.
Diego Arria señala que es tan grande el desafío que Venezuela tiene por delante, que él ve sus déficits con realismo y ve con claridad los déficits de los demás. Al respecto, el precandidato sostiene que debe haber una especie de cuerpo consultivo que fortalezca y amplíe una presidencia. En ese consejo consultivo, Arria dijo que incluiría a los otros 5 precandidatos, además de académicos y representantes del sector laboral.
El desafío al que Diego Arria se refiere no es para una sola persona, según aseveró. Quizá —así lo dijo— porque otros no conocen los problemas que él ha visto en otras sociedades, no advierten los muchos peligros que hay en el camino. Cree que es difícil conseguir una persona que haya combinado —como el— la experiencia nacional en el desarrollo del país, en la agricultura, en la empresa privada, en los campos de innovación tecnológica, más un tránsito internacional. Recalcó que tuvo responsabilidades en el manejo internacional de 190 países en materia de paz y seguridad mundial. Tras esto, Arria insistió en que hoy en día Venezuela está en una situación tan compleja que para destrancarla, reinsertarla, restablecer su normalidad, se requiere de experiencia y no improvisar.
Con esa afirmación, Diego Arria explicó que no es que se sintiera «sobrado» frente a sus compañeros de fórmula, sino que tiene una experiencia acumulada que lo hace distinto y lo hace tener una visión distinta del país. No se trata de humildad sino de realismo. La cosa es seria porque esto no es un concurso: estamos frente a la decisión más difícil que hemos tenido que tomar. No es un cambio de gobierno sino un cambio de sistema de gobierno y para eso es necesario haber conducido otros procesos en otros países.
Aunque pierda en las elecciones primarias del 12 de febrero, Diego Arria garantizó que seguirán contando con él. Pero con algunas acotaciones: ve con profunda preocupación que ciertos temas no son del todo claros para él aún. Él firmó y suscribió el convenio de unidad nacional pero al mismo tiempo entregó a la MUD una petición para conocer los lineamientos de un futuro gobierno y si en ellos aparece el desmantelamiento del aparato político, económico y militar actual. Quiere saber si se habla de desmantelar a la FANB. Quiere saber si estamos hablando de descubrir y enfrentar a un CNE calificado por él mismo como el ministerio de elecciones del Estado. Hay otros temas como la impunidad, o la Asamblea Constituyente que no se han abordado lo suficiente.
Acotó que hace suyas las recomendaciones técnicas de la MUD, que para él son insuperables. Pero señaló que esos son temas técnicos cuando para él el tema es político, donde hay que preguntarse cómo se va a reconducir el proceso. Hay que preguntarse también si hay algún tipo de acomodos o parcelamientos. En esos lineamientos de gobierno propuestos por la MUD, Diego Arria dice que debe quedar claro hasta qué punto hay una coexistencia con el pasado, hasta qué punto se parcela o no el interés nacional. ¿Se habla de unidad partidista o de unidad nacional? Esos son puntos centrales para él.
Hay temas como la independencia del BCV, si se va a insistir en una Pdvsa de hace 30 años, cuando él insiste en una apertura de la industria petrolera, por ejemplo. Vamos a recuperar un país ingobernable y por lo mismo, el precandidato dice tener una posición antes que ser de la oposición. Él los ve a todos como venezolanos y no como oposición y gobierno.
Manifestó su desacuerdo con que la MUD acuda al CNE para que el ente comicial maneje las votaciones el día de las elecciones primarias, por ejemplo. Para Diego Arria, ese es el principal desestímulo a que tengamos votantes suficientes en las primarias.
Se le recordó a Diego Arria que hubo primarias en el estado Táchira, ganadas por la oposición y manejadas por el CNE. También se celebraron primarias de cara a las elecciones legislativas, manejadas por el CNE. Arria respondió que Táchira no es Venezuela y aquí no estamos jugándonos un solo estado sino un sistema de gobierno para el rescate del país. Dijo haber hablado con Esdata, Súmate, y la información que tiene no le permite tener la menor confianza en el CNE.
Para Diego Arria, la única manera de tener futuro sin conflictividad es solucionando en el presente los conflictos que tenemos en la actualidad. Él no entiende que se le tache de radical por convocar una Asamblea Constituyente para rescatar los poderes públicos, por ejemplo. Con esa acción lo que él busca es «poner en la calle a los miembros de TSJ, con excepción de uno o dos miembros. Poner en la calle a la Fiscal, poner en la calle a la Contralora, poner en la calle al poder moral y la Asamblea».
Tampoco entiende por qué se le llama radical por tratar de hacer justicia a los miles de venezolanos víctimas del actual régimen. No comparte la visión de hacer borrón y cuenta nueva. Comentó que tal postura indicaría que a nadie le importa la muerte de Franklin Brito ni los miles de venezolanos que han sido atropellados por el actual gobierno. Si bien esa es la postura de otras personas, no es la de él y así lo enfatizó.
Recordó que cuando Hugo Chávez llamó a una Constituyente, se hizo una Constitución a su medida. Él, por el contrario, quiere una Constitución a la medida de los venezolanos. Agregó que lo ideal sería crear una nueva Constitución pues es necesario refundar el país, pero no es eso lo que él quiere decir al hablar de convocar una Asamblea Constituyente. Señaló que hay gente que quiere llegar al poder para medio mejorar la situación del país. Aquí se trata de rescatar realmente al país, con nuevos valores y principios. Puntualmente, se trata de sustituir los poderes públicos para rescatar su independencia y poder actuar. Si no se hace de ese modo, será imposible realizar todos los demás planes, visiones, fantasías e ilusiones.
Agregó que él sabría gobernar sin esos poderes: haría un comportamiento de pandilla —igual al actual—, donde colocaría el precio del petróleo a US$ 20. Se quedaría con un presupuesto paralelo que le otorgaría el excedente del ingreso petrolero, calculado actualmente en US$ 80, lo cual le daría unos US$ 160 millones al día. Nombraría, de acuerdo con ese comportamiento de pandilla, a mil jueces y fiscales por encima del poder judicial, soltaría el mecanismo de impuestos del Estado y comenzaría a perseguir a todos los asambleístas y miembros de los tribunales.
Si se tuviera que hablar de anteriores procesos de transición, como el de Nicaragua o el de Chile, y los comparara con lo que Venezuela necesita, Diego Arria comentó que fue un error no haber juzgado, por ejemplo, a los sandinistas «por malandros, por ladrones» por las propiedades que se robaron. Ese es un error que los nicaragüenses están pagando en estos momentos, según refiere el precandidato.
Por el contrario, las fuerzas armadas chilenas nunca estuvieron vinculadas al narcotráfico, como pasa con sectores de la FANB. Y Chile nunca fue santuario de organizaciones criminales como ocurre en Venezuela, ni ninguno de los generales pinochetistas estuvo vinculado a los delitos que se imputan a varios generales venezolanos hoy en día. Hoy en día, la iniciativa criminal en Venezuela supera la iniciativa privada porque la persecución de la empresa privada va quitando puestos de trabajo que se van ocupando la delincuencia.
Se le preguntó al precandidato sobre su propuesta de un período de transición, con una duración de 3 años sin posibilidad de reelección. Para Diego Arria, si se aspira a un gobierno de 6 años con una reelección es porque no se van a tomar ni asumir las medidas necesarias. 3 años son suficientes para desmantelar un sistema como el actual y reabrir las vías para que haya oportunidades para los que vienen detrás y puedan transitar con seguridad. En ese lapso se pueden desmantelar los convenios internacionales, depurar la FANB y los cuerpos de seguridad, reactivar la economía, buscar mecanismos de cooperación técnica y económica que se necesitan y buscar en el exterior el patrimonio venezolano que se le ha robado en el país.
Para Diego Arria, el tema militar es de la mayor importancia y así lo dejó claro. Actualmente, según aseveró, la FANB es más poderosa que el propio Hugo Chávez y ello quedó demostrado en los nombramientos recientes hechos por el jefe de Estado. Arria recordó que ha venido criticando a sectores de la actual cúpula militar, pero del mismo modo cree que hay generales y almirantes muy dignos, y sobre todo oficiales de los cuerpos medios, con los que se puede sustituir la cúpula militar que la FANB tiene ahora.
El precandidato acotó que los recientes movimientos hechos por Hugo Chávez permiten ascender a la promoción Montilla, que es la de Diosdado Cabello. Esto se debe, de acuerdo con el precandidato, a que hay conflictos con generales indiciados con grupos criminales y es probable que el gobierno esté buscando distanciarse de esos altos oficiales. Arria advirtió que la actual fermentación de la FANB tiene su origen en el tutelaje del régimen cubano, lo cual tiene irritados a los oficiales medios, como también los irrita la indiferencia del gobierno frente al tema del territorio esequibo o el golfo de Venezuela.
Diego Arria aseveró que en un gobierno suyo, la FANB estaría integrada a todas las visiones cruciales del Estado. Ese es un rol fundamental de la FANB, pero siempre bajo jurisdicción civil. Lo que es un gravísimo error es convertir a la FANB en la instancia superior de Venezuela.
La Asamblea Constituyente es el camino democrático para renovar y rescatar a Venezuela, según reiteró el precandidato.
Respecto a la cedulación de extranjeros ilegales para que voten en las próximas elecciones, Diego Arria manifestó que es algo que viene sucediendo desde hace mucho tiempo y ha sido tema de años en Venezuela. Ahora es peor porque el manejo de ese tema se hace con los militares y eso ha profundizado el problema, a juicio de Diego Arria. El manejo de ese problema no es el adecuado para ser manejado por los militares, insistió Arria.
Sobre la expropiación de industrias y unidades productoras, Diego Arria comentó que la destrucción de la industria del cemento le costó a Venezuela US$ 600 millones la semana pasada, porque el gobierno nunca debió confiscarle la industria cementera a Cemex. Arria recalcó que con esos movimientos expropiatorios Hugo Chávez perjudica a los trabajadores, no a los oligarcas. Igual que los perjudicados con la expropiación de fundos son los trabajadores del campo y no los dueños de esas propiedades confiscadas.
Sobre las dudas que pueda haber frente a los resultados electorales por no tener acceso al centro nacional de totalización, Diego Arria aseguró saber cómo manejar el tema de la disuasión ante hombres que piensan tener todo el poder. La participación de la FANB es fundamental y por eso él no critica la institución sino a un sector. En esta oportunidad, Hugo Chávez hará lo imposible para no rendirse a una victoria de la oposición y no se le debe dar ni una sola oportunidad para que siquiera lo intente. Hay sistemas para lograr eso, que él ha visto aplicarse en otros países, como Irak. Por ello, Arria aseveró que no mencionaría la palabra «blindaje» sino el término «disuasión efectiva» para conseguirlo.
De acuerdo con Diego Arria, aquí no ha habido verdaderos debates sino conferencias de prensa y cuñeros. El más auténtico de los dos debates fue, para el invitado, el que los estudiantes organizaron. Sobre ese tema, Arria expresó que las campañas no podían ser de cuñas sino de ideas. Agregó que no ha habido debates reales, con los precandidatos enfrentando sus ideas, por temor a que eso disperse la unidad, cuando ocurriría lo contrario: la enriquecería. Hoy en día, lo rutinario se ha vuelto excepcional: ofrecer viviendas, alimentos, cuando es algo que debería ser rutinario. Por eso, los debates no tienen por qué ser un torneo de ofertas.
Un televidente le preguntó al exembajador qué pasaría con la agricultura en Venezuela. Diego Arria recordó que él mismo era agricultor y ganadero hasta que —así mismo lo dijo— lo robaron. Comentó con preocupación que la soberanía alimentaria se ha perdido totalmente en el país y advirtió que acá se podía producir una crisis alimentaria entre febrero y diciembre del año entrante. Ello, porque en el mundo hay escasez de alimentos y Venezuela ha pasado a ser el país menos soberano alimentariamente hablando.
Es importante llamar la atención a los venezolanos de que estamos enfrentados a una crisis. En ese punto del programa, Diego Arria mostró en cámara dos recibos expedidos por las FARC y el ELN, en papel timbrado, donde constaba el pago de sendas vacunas. Para Arria, que el pago de tales imposiciones quede asentado en recibos con papel timbrado indica el grado de penetración de estos grupos narcoguerrilleros en Venezuela, lo cual es terrible a juicio del precandidato.
Acerca de las encuestas que circulan sobre las intenciones de voto para los precandidatos, Diego Arria sostiene que hacer encuestas sobre primarias es lo más difícil del mundo. Cree que en nuestro proyecto están ingresando mucha gente que no ha votado antes y que ha perdido la confianza en el sistema o en los partidos. Reiteró que tiene serias dudas y objeciones sobre estas elecciones, e insistió en que se le está entregando nuestra independencia política se ha entregado al CNE al hacer las votaciones con ellos. Por tanto, cree que el número de votantes en las primarias será menor al que pudiéramos tener si esas elecciones se hicieran a lápiz y papel.
A Arria se le recordó que la MUD no plantea un gobierno de transición ni la convocatoria a una Asamblea Constituyente. El precandidato recalcó que eso no representa violación alguna e insistió en que cree en la unidad nacional y todo lo que esté en función del interés nacional es su posición. Añadió que no tenía por qué acatar lineamientos que nadie le consultó y reiteró que no se está jugando la vida de los partidos sino la vida del país. Y si tiene que tener diferencias, las tendrá.
Acerca del futuro de las misiones, Arria aseguró que en ningún país del mundo existen misiones sino solo en Venezuela. La figura de las misiones, en la óptica del precandidato, fue inventada por Fidel Castro para exportar cubanos a Venezuela. Cada cubano le cuesta al país unos US$ 5.500 mensuales, pero a cada cubano se le pagan US$ 700. Eso se llama esclavitud y está penado por la ONU. En Cuba lo que hay es instituciones y él cree en instituciones. Aseguró que jamás le haría daño a quienes reciben beneficios económicos y dijo que hay que reinventariarlos y hacer un programa de empoderamiento. Como sea, en el problema venezolano no se pueden desvincular los temas de vivienda, educación, salud, seguridad y empleo. Él ve el mejoramiento de la familia venezolana y no simplemente mejoras aisladas en educación y un poco de salud por otro lado. En eso, dijo diferir de los demás participantes en este proceso.
Para despedirse, Diego Arria aseguró que reconocería los resultados de los comicios del 12 de febrero y manifestó su deseo de salir favorecido. Expresó que todo lo que es se lo debe al país y por eso su único compromiso es con los venezolanos. Dijo haber visto tantos problemas en el mundo y haber participado en el reencuentro de sociedades en el mundo, que lo que le falta es usar permanentemente un caso azul. Dijo entender perfectamente el valor de la paz y señaló que él mismo es un hombre de paz. Y para mantener la paz hay que hacer justicia. «El día que los venezolanos entendamos lo que juntos podemos hacer, nos vamos a maravillar de las cosas excepcionales que podemos lograr. Yo deseo que tengan las mejores navidades y estoy comprometido a que las próximas sean mucho mejores. Mil gracias» (Globovisión en vivo).
El programa de hoy fue dedicado a presentar un resumen de las palabras de Hugo Chávez en la reunión que sostuvo anoche con grupos de trabajo del Gran Polo Patriótico. Se destacó que, hasta la fecha, hay 34.234 organizaciones sociales inscritas en el GPP. Además, se presentaron varios grupos de gaitas en el estudio del programa. No fueron tratados temas de la política nacional ni hubo menciones ofensivas contra los precandidatos de la unidad (VTV en vivo).
--