Programas de Opinión
Colette Capriles: La actuación de Chávez ayer jerarquiza su relación con el mundo militar de un modo notable / La ley de Arrendamientos organiza al chavismo alrededor de la idea de una desaparición de la propiedad privada / Para diputado Diosdado Cabello, esa ley es una manera de ubicar su espacio dentro de la lucha interna del gobierno / Es interesante que AD haya decidido apoyar a Pablo Pérez / Una de las cosas que el chavismo y el gobierno más temen es que la Unidad se consolide / El presidente dice que los militares están rodeados de civiles que son sus enemigos; eso puede tener consecuencias muy graves
Yadira Córdova: En tres semanas, se presentará un cronograma para certificar a las personas que laboran en las universidades / El gobierno de Chávez encontró una deuda de pasivos laborales que databa de 1974 / Elogio al aumento salarial de 40% al sector universitario / Las universidades no pueden ser un estado dentro del Estado
Aló Ciudadano (Resumen)
Colette Capriles
Para la psicóloga social y filósofa Colette Capriles, el tono de la aparición que el presidente Hugo Chávez hizo ayer fue marcadamente el de una visita a la que considera «su casa», a ese mundo que, lejos de lo que se anunciaba, se separa cada vez más del elemento civil. Este tipo de actos lo demuestra, con un presidente que sale de su reposo para dirigirse a la que considera su gente. Dadas las circunstancias en las que el presidente administra sus apariciones públicas ahora que está enfermo, esto jerarquiza su relación con el mundo militar de un modo notable.
A juicio de Colette Capriles, ayer se sembraron dudas acerca del equilibrio del sector militar. El aumento de sueldos que Chávez anunció para los militares es verdaderamente desproporcionado, especialmente cuando se sabe de los déficits en el sistema de educación, de salud, los empleados públicos. Ese aumento anunciado, más la orden de que los militares ahora no paguen iniciales para adquirir carros o apartamentos, son palabras que ponen a pensar al público sobre la relación privilegiada que el presidente quiere tener con el estamento militar.
A partir de lo visto ayer en el acto del presidente en la Academia Militar, se ve que hay restablecimiento de formas clientelares y uno no entiende cómo es esa relación. Colette Capriles opina que eso es un problema y el presidente Chávez debería procurar bajar los niveles de incertidumbre, pero sus apariciones últimamente tienen el efecto opuesto.
Por todo lo anterior, Capriles cree conveniente precisar que el presidente tiene una función pública que cumplir. Como está enfermo, debería guardar reposo y hacer lo que corresponde a su condición, pero al mismo tiempo no ha querido abandonar esa esfera de apariciones públicas.
El problema al que Hugo Chávez se enfrenta, con esa manera de gobernar a través de apariciones públicas, es que esa construcción de las funciones a través de las palabras es irreemplazable, por lo que el presidente está obligado a aparecer, cuando debería concentrarse en su recuperación.
Durante la participación de Capriles se produjo la noticia de que la Ley de Arrendamientos había sido finalmente aprobada por la AN. Para la invitada, en la aprobación de esa ley hay un doble discurso que tiene que ver con esos instrumentos y maniobras que ponen límites mucho más allá de lo establecido en la Constitución. La ley de Arrendamientos es inaplicable —aseguró Colette Capriles— pero su sentido político es muy claro y organiza al chavismo alrededor de la idea de una desaparición de la propiedad privada. Para el diputado Diosdado Cabello, esta ley —promovida por él— es una manera de ubicar su espacio dentro de la lucha interna que el gobierno tiene, además de ponerse en el ala radical.
De regreso al tema electoral, Colette Capriles se refirió a la noticia de hoy, que fue el apoyo que AD a la candidatura de Pablo Pérez. La invitada cree que en la medida que se van clarificando los apoyos políticos a cada precandidato, eso siempre favorece la fluidez y la movilización. El momento que viene es —para Capriles— el de la movilización, más que el de la negociación. Considera interesante el hecho de que AD se haya decidido de la manera que lo hizo: no fue a través de una componenda sino que hubo trabajo interno, una discusión seria pues había opciones de otro tipo, como Antonio Ledezma. Hay que valorar el hecho de que el partido blanco haya sido claro y haya definido su opción.
Lo interesante es ver cómo eso va a afectar a los demás precandidatos y cómo se van a mover, sobre todo los que están punteando los sondeos. Es prematuro dar números pero el apoyo de AD potencia de manera importante la candidatura de Pablo Pérez, pues hasta ahora Henrique Capriles Radonski tenía una ventaja consistente en los sondeos y ahora es cuando la competencia empieza realmente. La invitada espera que esto se traduzca en debates productivos.
Colette Capriles comentó que una de las cosas que el chavismo y el gobierno más temen es que la Unidad se consolide y, dramáticamente, así va a ser. Cada vez hay más asociaciones y confluencias. Eso es un movimiento que no va a ser amenazado por esas fisuras que el chavismo gusta de ofrecer.
Ya al final de la participación de Colette Capriles, el presidente Hugo Chávez comenzó su contacto telefónico con VTV, donde dijo que la oposición odiaba a los militares y por eso criticaba el aumento salarial de 50% anunciado anoche. La invitada señaló que Chávez estaba repitiendo lo mismo que dijo ayer, con lo que el mensaje quedaba claro: Chávez habla de odio y desprecio, no a los pobres sino a los militares. El llamado que el presidente hace a los militares es que están rodeados de civiles que son sus enemigos.
Lo que Hugo Chávez dice es —a juicio de Colette Capriles— extremadamente grave, porque Venezuela es una República civil y en la Constitución está marcado el papel del estamento militar. Por otra parte, no se permite el lenguaje del odio, un presidente no puede tener ese lenguaje. El caso es que tal como lo repite, en vivo, hay un mensaje que debe ser revisado con cuidado porque Venezuela quiere un gobierno civil. Los militares deben tener su dignidad y ocupar el puesto que tienen constitucionalmente diseñado.
Las consecuencias de esas afirmaciones son un odio genérico que tiene que ver con una división inexistente, que es la división entre el que tiene el monopolio de la fuerza y la ciudadanía en general. Desde el criterio de la invitada, el presidente Chávez está cometiendo un error político que puede tener consecuencias muy graves y esas maniobras no deben aceptarse. (Globovisión en vivo).
Yadira Córdova
La ministra de Educación Universitaria, Yadira Córdova, informó que dentro de unas tres semanas, su despacho presentará un cronograma para certificar a las personas que laboran en las universidades, así como a las que ya no pertenecen a éstas, para continuar cancelando las deudas pendientes con ese sector: «Esto es indispensable para poder tener los cálculos precisos. Tenemos ahorita proyecciones y aproximaciones, pero hay que verificarlo individuo por individuo». La ministra aseguró que el gobierno de Hugo Chávez se encontró con una deuda de pasivos laborales que databa de 1974, «eso son intereses de las prestaciones sociales».
Córdova explicó que, luego de saber la cifra exacta de los trabajadores con deudas pendientes, se establecerán las diferentes opciones para cancelar esos pasivos y estimó que para el primer trimestre del 2012 se tendrán resultados. Indicó que el cronograma conlleva un proceso administrativo y legal para que el Ministerio de Educación Universitaria precise cuánto es el monto que le corresponde a cada trabajador.
Afirmó que han avanzado a pesar del boicot que se ha producido en el país, así como el golpe de Estado del 11 de abril de 2002 y «las guarimbas». Destacó la importancia del aumento de 40% del salario aprobado por el presidente, Hugo Chávez, al sector universitario, pues desde hace tres años a los trabajadores universitarios no se les incrementaba el sueldo.
Se le preguntó a la ministra Córdova si la intervención del TSJ en elecciones universitarias tenía algún cariz político. La invitada respondió que las universidades tenían que ponerse a derecho con sus reglamentos electorales en el marco de la Ley Orgánico de Educación: «El TSJ (…) ha decidido a partir de solicitudes expresas hechas por diferentes recursos administrativos que han introducido en diferentes momentos parte de las comunidades de esas universidades. De modo que lo único que tienen que hacer es cumplir con lo que un poder del Estado les está exigiendo. Las universidades no pueden ser un estado dentro del Estado. El Tribunal les está diciendo "Hagan su reglamento". No les está imponiendo un reglamento» (VTV en vivo).
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