lunes, 10 de octubre de 2011

Programas de Opinion

Programas de Opinión

Aló Ciudadano

Gerardo Arellano: Hay que destacar el sistemático rechazo por parte del gobierno nacional a los organismos internacionales / EPU sienta las bases para una crítica dura y exhaustiva para Venezuela en el contexto mundial / Los primeros interesados en que se cumplan recomendaciones del EPU son el pueblo venezolano / Al reforzar a los dictadores árabes el gobierno gana un progresivo aislamiento en el mundo / En el caso de Guyana hay una irresponsabilidad enorme / Con Colombia estamos nuevamente en una situación delicada /

 

Luis García Mora: Estamos en dos escenarios signados por la existencia de Hugo Chávez / Estamos en una situación que se expresa a través de sinsabores, crisis, colapsos, fracasos, parálisis / El presidente le saca punta a cualquier contingencia, incluso a su enfermedad / Hay un manejo televisivo, farandulero, espectacular, que debe ser fascinante para el presidente / La oposición tiene muchas debilidades: la mayor, su discurso / La crisis se metió en las casas y mentes de la gente más humilde / En Venezuela no se vive felizmente, porque su presidente ni vende felicidad ni le agrada que la gente sea feliz

 

Dando y Dando

Jesús Manzanares, Antonio Blanco Sequera y Mauro González: Frente de Comunicadores Patrióticos ha estado formándose desde marzo / Ha sido convocado todo el que hace de la comunicación «su trinchera de lucha» / Se accedió a las redes sociales «para contrarrestar los ataques de la contrarrevolución» / «Tenemos a un hombre que le ha dado el puesto, la dignidad y el respeto al adulto mayor»

 

Aristóbulo Istúriz: «Sería bueno verle la cara a los escuálidos para ver que están pensando» / Más de 4 mil movimientos sociales y políticos se han unido en función para el GPP

 

Aló Ciudadano (Resumen)

Gerardo Arellano

El internacionalista y profesor universitario, Gerardo Arellano, hizo comentarios y análisis sobre lo ocurrido con la presentación del Examen Periódico Universal (EPU) por parte del gobierno venezolano. Para Arellano, el punto a destacar es el sistemático rechazo por parte del gobierno nacional a los organismos internacionales. El caso más flagrante de todos es impedir el ingreso de la CIDH, cosa que no ocurrió ni siquiera en Honduras, cuando se le hizo el golpe de estado al presidente Zelaya.

 

En lo relativo a la violación de la libertad de expresión, Gerardo Arellano refirió que tenemos los precedentes de los relatores de libertad de expresión de la OEA y de la ONU que han estado llevando un seguimiento sistemático a la violación de la libertad de expresión en el país. Hay que destacar la enorme importancia de este foro, que sienta las bases para una crítica dura y exhaustiva para Venezuela en el contexto mundial.

 

Lo que el invitado lamenta es que no haya habido una reunión exhaustiva con las ONG, que en el marco del EPU sí participan, a diferencia de lo que sucede otros foros donde las ONG no participan. De todos modos el acto se dio, es de enorme importancia y dejará al país en un déficit moral muy grande si estas recomendaciones no se cumplen. Como es de suponer, los primeros interesados en que se cumplan esas recomendaciones son el pueblo venezolano, ya que esas recomendaciones solicitan que el sistema penitenciario funcione, que se respete la libertad de expresión, que se empiece a resolver el problema de criminalidad, entre otros problemas.

 

La esencia de lo que se ha estado presentando en la ONU y la OEA, como lo resumió Arellano, es solicitar el respeto a la Constitución Nacional. El caso de la juez Afiuni, por ejemplo, es una violación a la Constitución; el caso de la inhabilitación contra  Leopoldo López es una violación de la Constitución. De manera que estamos ante una sistemática violación de la Constitución.

 

Como lo resaltó el invitado, en Siria el apellido Al Saad tiene 40 años en el poder. En Libia, Muamar Gaddafi tiene 40 años —casualmente— en el poder. Los representantes del ALBA han podido ir a buscar soluciones pacíficas a un pueblo ensangrentado, donde ya se ha observado delitos de lesa humanidad. Y esa no ha sido la labor de Venezuela en ningún tema. No lo fue ante las Farc, como tampoco lo fue al buscar una solución a los problemas sangrientos de los pueblos árabes, sino reforzar a los dictadores árabes.

 

Con eso el gobierno gana un progresivo aislamiento en el mundo. Si se pidiera un mediador en los conflictos de esa zona, Venezuela no sería tomada en cuenta porque siempre asume la posición del dictador y no hace lo que Sudáfrica, India o Suecia, países que mantienen una neutralidad.

 

Como consecuencia de estas acciones, Gerardo Arellano explica que el país pierde su credibilidad y la confianza de los inversionistas; hablamos de un falso discurso a favor de una multipolaridad cuando lo que se promueve es una visión excluyente.

 

Y ahora, de paso, se hacen juegos en contra de los intereses nacionales. Se ha golpeado a la OPEP, por autoritarismo y por intransigencia. El país pierde y ha venido perdiendo por una política internacional irresponsable.

 

Dentro de la OPEP, se ha descalificado a Arabia Saudita, a Kuwait, a Nigeria, porque son países a los que se pide una postura distinta y eso hay que negociarlo. Y ahora también se descalifica a Libia, porque el gobierno venezolano alega que el actual gobierno libio no es el que tiene que estar sentado en la silla de la OPEP. Con eso Venezuela incurre en irrespeto a los miembros de la comunidad internacional. La estrategia de bajar los precios del petróleo —promovida por los demás miembros y rechazada por Venezuela— le conviene a todos los países del mundo, comenzando por los de África, y Haití.

 

En el caso de Guyana, Gerardo Arellano sostiene que hay una irresponsabilidad enorme. Nadie ha dicho que el diferendo con Guyana sería fácil de resolver. De hecho, el protocolo de Puerto España se firmó para congelar por 12 años el tema. La tarea nunca iba a ser fácil pero por eso el acuerdo de Ginebra habla de una solución práctica, y la irresponsabilidad que hemos vivido le ha otorgado todos los derechos a Guyana y se los ha quitado a Venezuela. El tema de la plataforma marina de Guyana se conoció con antelación y el gobierno no actuó.

 

Una situación como la explotación de minerales en el territorio esequibo nunca debió haber ocurrido y, por el contrario, debería haber provocado una reunión con el buen oficiante de la ONU y las partes. A cambio, lo que se ha hecho es guardar silencio. En un momento se llegó a decir que no se hablaba de ese territorio por ser afines socialistas con Guyana.

 

Gerardo Arellano cree que con Colombia estamos nuevamente en una situación delicada, porque se habla de una negociación y un acuerdo cunado las actuales condiciones indican que el mejor arreglo es el Acuerdo de Cartagena. Él y los demás académicos desconocen qué es lo que se está negociando. Se ha escuchado, no hace mucho, una expresión terrible al presidente Juan Manuel Santos, según la cual a Venezuela no le gusta el libre comercio, lo cual es un golpe fatal para los venezolanos.

 

No se sabe si por la incapacidad negociadora de Venezuela y la cantidad de frentes que se la han abierto, se le esté dando un cheque en blanco a Colombia. Una relación muy inestable con Venezuela, perjudicaría a Colombia; destruir la productividad venezolana le puede hacer daño a Colombia, es un bumerang que se le puede devolver. Colombia debe entender eso y no jugar a la estrategia del gobierno venezolano, de destruir la poca independencia que le queda al aparato productivo nacional.

 

En lo que se refiere a la delimitación de las áreas submarinas entre los dos países, para Gerardo Arellano seria infernal escuchar alguna hipótesis donde se estén olvidando los intereses del país. Se ha apelado cantidad de veces a la necesidad de prudencia del gobierno venezolano y eso nunca se ha escuchado. Así que ahora se apela a la sensatez del gobierno colombiano.

 

Luis García Mora

El periodista y analista político, Luis García Mora, indicó que estamos en dos escenarios —uno actual y uno inmediato— signados por la existencia de Hugo Chávez. ¿Chávez va o no va a las elecciones? ¿Chávez vive o no? ¿Chávez está o no está? Hay que sacar consecuencias de cada una de estas situaciones, que tienen sabor amargo, pues involucran al jefe de Estado en un sistema que es —al menos en la teoría— democrático y representativo.

 

Estamos en una situación que se expresa a través de los sinsabores y las crisis, los colapsos, los fracasos, la parálisis. No estamos en una Venezuela boyante rumbo a un desarrollo económico moderno que toma en cuenta los factores mundiales, complejos, peligrosos. Tenemos, por un lado, a la Unión Europea, en un problema de suficiencia para atacar una crisis a la que no se le ve fin. En EEUU hay un movimiento mundial de indignados con la forma como se han manejado las cosas.

 

Acá, mientras tanto, el presidente juega con un misterio y manipula al país sobre si se hizo una quimio o no, si está sano o no. Todo el mundo habla de la situación del presidente y no de la situación nacional, lo cual es un poco una manera de esconder los verdaderos problemas nacionales.

 

Hay escenarios concretos: el presidente está enfermo y todos los médicos que uno conoce dicen que el rostro clínico del presidente es el de una persona con un gravísimo problema. Este hombre no atiende esa enfermedad y la manipula, le busca un trasfondo mágico. Hace ejercicios, ritos. Él está complicado manipulando y mientras tanto se está enfermando más y enfermando al pueblo.

 

Uno piensa modestamente que deberíamos ir pensando en una transición. Cree que el pueblo venezolano está actuando, pensando en sus intereses inmediatos y los del país, y no es sordo ni ciego ante el problema de la electricidad, del agua, de la inseguridad, del fracaso en la defensa de los DDHH, de la falta de instituciones a dónde acudir en busca de ayuda. Lo que hay es permanentemente es si el hombre está o no está.

 

Se habla de una realidad que nos ataca a todos y de la que todos estamos pendientes, según señala García Mora. En la familia del presidente, todos deben estar pendientes de su salud. El presidente está enfermo y no precisamente de una virosis. El presidente juega con eso porque tiene un proyecto político donde él le saca punta a cualquier contingencia por su olfato político.

 

El telón de fondo es un país que se ve postrado, que no reacciona de manera monolítica, unida, a través de una dirigencia política, que se coloca de frente a la situación actual, que llama a que el presidente responda y que requiere reunirse. Hay que plantearse seriamente que el país tiene que encontrarse. Hay un país desunido, fragmentado y el aparato político del gobierno lo que busca es dividirlo más. Cuando se habla de la MUD, se habla de una organización para unificar a la oposición para que se enfrente unida al gobierno cuando debería tomar en cuenta al país completo.

 

El gobierno se mueve como esas viejas estrellas de Hollywood, que se perdían 3 meses con príncipes europeos y teniendo filmaciones pendientes. A esas estrellas se les pedía una fecha de regreso, las estrellas las daban y pedían, además, preparar una apoteosis. Este gobierno vive preparando apoteosis porque el presidente regresa de Cuba, de cada quimio. Hay un manejo televisivo, farandulero, espectacular, que debe ser fascinante para el presidente.

 

García Mora siempre ha visto a Hugo Chávez como un muchacho que se ganó el loto, se puso los trajes que quiso, vive como siempre quiso y sus funcionarios están convertidos en unos multimillonarios. En un país con la situación de Venezuela, eso no se maneja así. Las apoteosis quedaron para las estrellas de Hollywood, que ya ni siquiera actúan bajo esos esquemas.

 

Si se habla de la FANB, hoy su situación es distinta a la de hace unos años. Estamos viviendo las consecuencias de un desastre y se sabe a ciencia cierta que hay muchos militares totalmente en desacuerdo con las políticas emprendidas por el gobierno.

 

De acuerdo con Luis García Mora, la oposición tiene muchas debilidades, de las cuales la mayor es su discurso. Uno quisiera que el discurso de la gente de la oposición se involucrara más en la visión de un país que está en el suelo. Que sea un discurso más popular.

 

¿Qué significa «un discurso más popular»? Que hay problemas que tienen que ver con la gente, que la oposición debe esgrimir como una necesidad inmediata de resolver. No nos podemos fijar solo en que si el presidente dijo tal cosa o tal otra, o dejó de hablar de tal o cual cuestión. Hay un planteamiento más de fondo: García Mora sugiere que la oposición busque a sus expertos, y los ponga a analizar cómo todo lo que el presidente ha deshecho ha ido en contra de los sectores más humildes.

 

Hay gente que dice que este es el gobierno que ha construido más casas de todos, por ejemplo, cuando eso no es cierto. Son mentiras flotando en la mentalidad de la gente, que hay que desconectar. Hay que hablar de la crisis de los hospitales, la crisis de vivienda, la inseguridad, la falta de educación, de cómo el país se ha devaluado mentalmente. Hay que tener una visión más general y dejar que la prensa haga los ataques puntuales. La oposición no debe caer en el error de, después de tener un candidato unitario, dejar de trabajar mancomunadamente en ese proyecto sin mezquindades ni egoísmos.

 

Hay que hablar a distintos públicos, pero desde el punto de vista de la oposición, hay gran cantidad de venezolanos que hartos porque las necesidades llegaron a sus casas. La crisis se metió en las casas y mentes de la gente más humilde. El descontento va creciendo, pero hay una visión de corto plazo. En Venezuela no se vive felizmente, porque su presidente ni vende felicidad ni le agrada que la gente sea feliz. De hecho, los venezolanos se están yendo del país porque no hay horizontes colectivos para la sociedad venezolana. El país se ha hecho invivible, la gente sobrevive aquí porque no le queda más remedio (Globovisión en vivo).

 

Dando y Dando (Resumen)

Jesús Manzanares, Antonio Blanco Sequera y Mauro González

El periodista Jesús Manzanares, miembro del Frente de Comunicadores Patrióticos, Antonio Blanco Sequera, integrante de la Red Nacional de Tuiteros y Tuiteras Socialistas, y Mauro González, representante del Frente Socialista de Adultos Mayores, hablaron de las bondades que ofrece la conformación del Gran Polo Patriótico.

 

Jesús Manzanares aseguró que el Frente de Comunicadores Patrióticos está trabajando desde principios de este año en la idea de unirse a un solo polo patriótico, que agrupe a todos los sectores políticos, socioproductivos del país. De hecho, desde marzo —asegura Manzanares— varios comunicadores han estado recorriendo el país a fin de conformar ese frente de Comunicadores Patrióticos. Ese frente agrupa a colectivos de periodistas tales como Periodistas por la Verdad, según detalló el invitado. Manzanares explicó que ha sido convocado todo aquel que hace de la comunicación «su trinchera de lucha».

 

Antonio Blanco Sequera informó que el origen de la Red Nacional de Tuiteras y Tuiteros Socialistas fue hace un año, «con aquella necesidad de ocupar esos espacios tomados por la pequeña y gran burguesía para atacar al gobierno revolucionario». Fue cuando varios «compañeros y compañeras» optaron por acceder a las redes sociales «para contrarrestar los ataques de la contrarrevolución hacia el proceso revolucionario».

 

Mauro González fue el que defendió con más fervor al presidente Hugo Chávez: «Por primera vez tenemos aquí en Venezuela a un hombre que le ha dado el puesto, la dignidad y el respeto al adulto mayor. Yo les digo que no se dejen engañar porque aquí buscan al adulto mayor de engañarlo, hacerle falsas promesas, que son los mismos del pasado que les negaron todos los derechos y nos vieron siempre como chatarras humanas y no como seres humanos».

 

Aristóbulo Istúriz

El Vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), por la Región Central, Aristóbulo Istúriz, resaltó la jornada paralela que se desarrolló el pasado fin de semana en el país, con el inicio de la conformación del Gran Polo Patriótico (GPP) y las asambleas a lo largo del país de las patrullas de vanguardia: «Más que el balance, sería bueno verle la cara a los escuálidos para ver que están pensando, con el inicio del GPP y las patrullas de vanguardia».

 

Istúriz enfatizó que son más de 4 mil los movimientos sociales y políticos que se han unido en función de la ordenación del GPP, «en sólo un fin de semana y tres entidades del país», lo que calificó de sorprendente al ver que al momento se realizaban las reuniones de vanguardia y sin participación protagónica del PSUV.

 

En este sentido, señaló que el proceso de organización del PSUV ha sido progresivo y «bien atornillados los pies en el suelo (…) comenzamos un proceso de alistamiento de los patrulleros, con voluntad para convertirse en parte de la vanguardia, integrados por 2 millones 186 mil compatriotas registrados, quienes distribuidos por toda Venezuela empezarán su tarea» (VTV en vivo / Información adicional de Noticias 365).


--
Monitoreo by