jueves, 27 de octubre de 2011

Contacto telefonico del presidente Hugo Chavez

Contacto telefónico del presidente Hugo Chávez

 

Inicio: 7:51 pm

Culminación: 8:21 pm

 

Sumario: La oposición odia a los militares / Sobre el aumento de 50% a los militares: «Eso que dicen es reflejo de ese odio, de ese desprecio por un sector de la vida nacional» / Oposición le tiene miedo a la unión civil – militar / Aplaude la aprobación de la Ley de Arrendamiento / A los premajunches los están orientando para que asuman un discurso social y progresista, pero el alma no les da / «Algunos pretenden parecerse a Chávez y por ahí se estrellan porque no tienen con qué» / Hay que impedir a los grupos violentos que llenen a Venezuela de sangre y fuego, de violencia / Lula vendrá a Venezuela el 11 de noviembre

 

La intervención telefónica del presidente Hugo Chávez comenzó cuando en el programa Dando y Dando fue difundido un viejo video donde aparecía un Chávez uniformado, notablemente más delgado, cantando joropo mientras sostenía un cigarrillo entre sus dedos, y rodeado de otros compañeros de promoción. Según explicó el propio mandatario, ese video fue grabado en 1981, en el Comando del entonces Regimiento de Paracaidistas de Maracay. El video muestra que el presidente era, en aquel entonces, oficial de planta de Maracay, con rango de teniente y jefe del curso de paracaidismo de los estudiantes de tercer año.

 

De acuerdo con Chávez, para ese entonces ya estaban naciendo las primeras células de lo que más tarde sería el movimiento bolivariano.

 

Tania Díaz, conductora del programa, pidió a Chávez su opinión sobre la reacción que se produjo hoy en torno al aumento salarial de 50% para los militares, que el mandatario anunció anoche durante el acto en la Academia Militar. Textualmente, la respuesta del jefe de Estado fue esta: «Esos sectores políticos tradicionales nos odian a nosotros los militares. Siempre nos odiaron, eso es viejo. Eso no es nuevo. Es decir, es la burguesía venezolana. Es la burguesía que echó de aquí a Bolívar, ese cuento es largo».

 

El presidente fue más allá en su opinión y dijo: «Nos odian. Ellos quieren, sí, una FANB, unos militares eunucos, sin mente propia, sin conciencia propia y eso que dicen es reflejo de ese odio, de ese desprecio por un sector de la vida nacional que merece, igual que todo el pueblo, un tratamiento digno. Los militares estamos regidos (…) por leyes especiales».

 

El presidente dijo que los militares, «desde el teniente hasta el general», no tenían horario de trabajo preestablecido «arriesgando la vida. A veces dejando la familia de lado por cumplir con un juramento (…), es un apostolado». En segundo lugar, Chávez resaltó que los militares no tenían sindicato, a diferencia de otros profesionales. Resaltó que hubo otro sectores (no dijo cuáles) a los que se les había concedido un aumento salarial que en ocasiones superaba el 50%.

 

Pero, a juicio del presidente, «estos sectores aprovechan cualquier cosa para atacar al Comandante en jefe, para atacar al sector militar, para tratar de separarlo del corazón del pueblo. Ellos le tienen miedo a la unión civil – militar. Y arremeten contra los jefes militares, señalándolos de narcotráfico, de terrorismo, de que apoyan a guerrillas, a movimientos terroristas, corrupción sin ningunas pruebas ni nada. Se debe a eso. Justicia. Justicia. Más nada».

 

Hugo Chávez dijo estar contento de que en su gobierno haya recursos para responder a las demandas del pueblo «y en este caso para yo, soberanamente, tomar las decisiones de un incremento de salario para el sector militar». Dijo que gracias a Dios y a la independencia de Venezuela, este año iba a concluir con una economía en crecimiento para el país. Reiteró que gracias a la revolución el petróleo de la faja petrolífera del Orinoco se estaba vendiendo a su precio justo y no a precio de carbón, como se vendía antes.

 

Dijo que la medida de eliminar las iniciales para carros y apartamentos era una potestad del Ipsfa, que incluso podía ser trasladada al Ipasme: «Dar créditos, incluso sin intereses. Eso es una potestad». Chávez dijo que con esa medida se le permitía el acceso a los oficiales y suboficiales el tener acceso a vehículos: «Si tú le cobras una inicial y le cobras el 20% o 30%, muchos no consiguen la inicial. Si les cobras la inicial para un apartamento, muchos no pueden. Ah, un general, sí puede. Un coronel puede (…). Estos sectores de la oposición aprovechan cualquier cosa para atacar a la FANB, para atacar a la revolución y para atacar a este humilde soldado que está cumpliendo con su obligación».

 

Estuvo hablando con Diosdado Cabello sobre la Ley de Arrendamiento, ya previendo lo del reglamento de esa Ley, que hay que hacer lo más pronto posible. Dijo que esa ley fue aprobada «gracias a los diputados de la revolución». Dijo que el país debía saber apreciar y cuidar esos avances, que van en beneficio de la mayoría de los venezolanos. Comentó que se debía hacer un primer evento, para la ley se active, y no dejarla sin aplicar.

 

Señaló que hay que aplicar a fondo la Constitución, que tiene un potencial aún no desarrollado del todo. E insistió en que debía llevarse a cabo un primer evento para que el país vaya sintiendo las bondades e impactos beneficiosos «de esta maravillosa ley». Adelantó que, de ahora en adelante, en aquellos edificios donde los inquilinos tengan viviendo más de 20 años, los dueños pondrán a disposición de esos mismos inquilinos los apartamentos para la venta.

 

Otro tema es la creación de un fondo para dar créditos para que el arrendador que necesite arreglar un apartamento lo haga y tenga una fuente crediticia. Hugo Chávez reiteró que se va a comenzar a activar pronto esa ley, como muchas otras, para que el pueblo y sectores con dudas se convenzan.

 

Volviendo al tema de la oposición, Hugo Chávez expresó que hay encuestas que sitúan su popularidad e intención de voto en más de 70%. El mandatario dio a los términos «popularidad» e «intención de voto» el mismo tratamiento. En Zulia, aseguró que su aceptación estaba cercana al 70%. Y dijo que aplaudía la aprobación de la Ley de Arrendamiento.

 

Comentó que en la oposición se debaten entre asesores de todo tipo, la mayoría extranjeros. A los premajunches —como los llama Chávez— los están orientando para que asuman un discurso social y progresista, «pero es que no les da el alma (…), ni a veces ni la capacidad oratoria para expresarse». Como están simulando, según el presidente, les cuesta mucho más. Por otro lado, resaltó que muchos de los candidatos señalaban que las misiones serían mantenidas y eso provoca que mucha gente razone que si las misiones son así de buenas, entonces es mejor seguir con Chávez. «Algunos pretenden parecerse a Chávez y por ahí se estrellan porque no tienen con qué», sostuvo el mandatario.

 

Reiteró que hay solo dos opciones: la democracia verdadera, el desarrollo del país, la independencia nacional y la opción de ellos, la negación, la otra cara de la moneda. «Ellos representan el proyecto subimperial que busca someter de nuevo a Venezuela a los mandatos del Imperio norteamericano y de la burguesía criolla, la burguesía nacional, que se enriqueció de manera grosera durante todo el siglo XX (…) chupando de la teta del ingreso petrolero. Se llevaron casi toda la renta petrolera». Sentenció: «No nos van a ganar las elecciones. Más fácil será que un burro pegue un brinco y llegue a la luna a que esta oposición nos gane las elecciones del 7 de octubre». En razón de eso, el presidente insistió en que había que tener cuidado con los otros planes desestabilizadores que se están elaborando.

 

Reiteró su máxima para el 7 de octubre de 2012: «Ganar las elecciones pero por la mitad de la calle y luego impedir a los grupos violentos que vayan a llenar a Venezuela de sangre y fuego, de violencia, buscando la intervención internacional. Nuestro camino es la paz, la democracia y el socialismo».

 

Hugo Chávez informó que el día de hoy sostuvo una conversación con el ex presidente de Brasil, Lula da Silva, e informó que el ex mandatario visitaría a Venezuela el 11 de noviembre (VTV en vivo).

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